El estado es un violador disfrazado de ayuda
Desde hace varios dÃas hemos visto las redes y medio impresos inundados por el tema tan aberrante de violaciones por la que pasaron nuestros niños en los albergues, en donde jamás pensarÃamos, que esto ocurrirÃa en nuestro paÃs y menos en una institución que dice proteger y cuidar a cada uno de estos seres indefensos. Â
Es lamentable que hasta ahora la caja de pandora se halla abierto, pero sabemos, que desde el dÃa uno ha habido personas que han estado interesadas en este tema y nunca se han rendido. Que nosotros ahora por falta de investigación y conocimientos nos enteráramos hoy, son otros 500 pesos.
Todo un paÃs tuvo exceso de confianza, ya que por ser una entidad que ayuda a niños vulnerables, no nos pasarÃa por la mente que serÃan capaz de esto. Después de tantos años nos percatamos que estas irregularidades se venÃan presentando desde el 2015 y siguieron y no hubo respuesta, se hicieron de oÃdos sordos y solo archivaron lo sucedido. Esto lo sabemos gracias a la ventilación de información por las redes sociales y nos hace entender que al estado nunca les importo quienes eran los que hacÃan daño a los niños, ni por lo que pasaban allá dentro.
El presidente de la república no se ha manifestado desde que la hoya se destapo, no a hecho caso a las manifestaciones por los ciudadanos que piden justicia por estos niños que nadie protegió. Nuestro mandatario tiene tiempo para dar el pésame a otras personas que viven en otros paÃses, pero para dar la cara ni sus luces. Al final del dÃa, no hablamos de cualquier cosa, estamos hablando de niños maltratados, violados y torturados por personas que se suponen que los cuidarÃan y no los dañarÃan.
Esto es tan absurdo ya que pareciera que el estado protegiera a alguien y que no quieren que paguen por todo el daño que han hecho, no hay ningún solo nombre, se han tapado unos a otros. ¿Cuántos niños deben seguir sufriendo para que sigan encubriendo estos actos inhumanos?Â
Por más que quisiéramos culpar del todo al gobierno debemos tener en cuenta que todo este tema viene de años atrás. Pero es el momento de que enmendé todo lo que se ha hecho antes ¡Que den la cara! No me imagino lo que han pasado nuestros niños para poder que se les haga justicia, buscaban paz y encontraron un infierno completo, en garras de gente perversa que se aprovechó de su dolor y les robo su inocencia.
No paremos como ciudadanos ayudemos a que cada una de las personas vinculadas a este caso paguen todo el mal que le han hecho a nuestros niños.


