Violencia doméstica, la otra cara del confinamiento
Tras el confinamiento de muchos países la violencia domestica aumenta con los días, mujeres en medio de la pandemia piden auxilio a gritos , se vieron obligadas a vivir con su agresor para hacer caso al “Quedate en casa” evitando contagiarse de COVID-19 para aguantar golpes.
En los últimos años hemos visto que Panamá es uno de los países con mayor incremento en femicidio y maltrato a la mujer.
Miles de mujeres vivieron un infierno con las diferentes cuarentenas, son encerradas con sus verdugos al que le temen más que al mismo coronavirus, se podría decir que los altos casos de violencia doméstica se ve reflejado a las presiones económicas y sociales pero no hay excusa para un acto tan repudiado como golpear a una mujer o a un ser querido.
Los casos reportados todavía están muy por debajo de la realidad, la mayoría de las mujeres no denuncian a su agresor por miedo a que les siga haciendo daño o simplemente acabe con sus vidas. Muchas tienen problemas para reconocer que se encuentran en una relación tóxica.
Vivimos en una sociedad machista que culpa a la mujer por la agresión que recibe, en donde los únicos perjudicados son los niños, desanimándolas a que busquen ayuda o hablen.
A estos temas no se les da el seguimiento necesario para poder evitar la agresión intrafamiliar por más servicios que haya para la protección de la mujer.
¿Cuantas más deben ser golpeadas o asesinada para que se les ayuden? Se debe estar pendiente al ver este tipo de conductas y salvar vidas. Ninguna Más.


