Un mal sin lÃmites y sin cura
Un paÃs en crisis que aparte de la desgracia de la pandemia del Covid_19, no se escapa de la realidad de la delincuencia que innunda cada vez más las calles de nuestro Panamá.
Más de la mitad de la población considera que el crimen y la delincuencia en el paÃs han aumentado, según reveló la última encuesta de la firma Gallup Panamá.
El 67% de los entrevistados, aseguró que la delincuencia ha aumentado, mientras que el 28% dice que se ha mantenido igual y un 5% que ha disminuido.
Pero ¿cómo acabamos con este mal que nos aqueja? ¿Hasta cuándo debemos silenciar el miedo? La maldad azota las calles, las esquinas, los transportes e incluso la llegada a la puerta de nuestra casa es un milagro de Dios.
Asà como el Covid_19 vino para quedarse y jugarle una triste realidad al mundo, la delincuencia es una plaga que causa un martirio igual o peor que la pandemia.
El desespero y el nulo respeto de los dueños de lo ajeno, hace que la sociedad se convierta en justiciero de lo suyo tomando en muchas ocasiones la decisión de salvaguardar sus vidas y bienes.
Ya no sólo se manejan los simples robos sino que los mismos pueden también convertirse en asesinatos, cobrando la vida de personas inocentes que salen de sus casas a buscar el susento, sin saber si van a volver a ver a los ojos a sus seres más queridos.
El decir que un paÃs tiene delincuencia porque la sociedad está necesitada es algo perturbador, por necesidad la gente se levanta y va a trabajar, no se debe normalizar la delincuencia como un hecho que pasa porque no hubo otra opción.


