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Las Dos caras del COVID-19 en Panamá

Por: Valery Quintero | Publicado el: 03 mayo 2021



Ya ha pasado más de un año desde el momento en que nuestro estilo de vida cambió por completo de un día a otro con la llegada de la Covid-19. Virus que hasta la fecha ha cobrado más de 3 millones de vidas a nivel mundial y contagiado a más de 141 millones de personas, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

Panamá, un país que tanto en geografía como en población es pequeño, llegó a ser una de las naciones con más contagios de Latinoamérica. Hasta la fecha el Ministerio de Salud reporta más de 6196 muertes y 362 mil casos.

Frente a un virus desconocido que rápidamente se fue propagando por todo el mundo, los países se vieron obligados a aplicar medidas estrictas para evitar la propagación del mismo, entre las más utilizadas está el confinamiento obligatorio.

Según el Reporte de Situación Covid-19 en Panamá realizado por la Organización Panamericana de la Salud, la mayor ola de contagios en el país se dio en julio del año pasado (con 1.023 casos confirmados por día); y la segunda a finales de diciembre alcanzando 2.612, producto de la relajación de medidas y los eventos sociales, realizados en los meses de noviembre y diciembre. Para enero se tienen 2.374 casos, descendiendo progresivamente el número de casos hasta un promedio 733 casos en febrero y 456 en marzo. En los primeros diecisiete días del mes de abril, se han notificado entre 179 y 448 casos, con un promedio de 326; es decir, que va una reducción relativa del 28,5% respecto al promedio de casos notificados en marzo. Desde inicios de febrero hemos notado un descenso en la curva de contagios por Covid-19 en el país.  

Este significativo descenso de contagios en el país concuerda con la baja de contagios a nivel mundial, atribuyendo la disminución a varios factores como: las medidas de contingencia, restricciones sociales, el proceso de vacunación, e incluso varios científicos mencionan que el cambio a un clima más cálido en el hemisferio norte pudo influir debido a que el virus tiende a ser menos activo en climas cálidos.

La reducción de casos de Covid-19 en Panamá dio cabida a flexibilizar las normas de restricción poblacional y a su vez, dio apertura a nuevos bloques económicos. No obstante, el descenso de contagios y la flexibilización de medidas pueden generar en la población un sentimiento de despreocupación y una falsa seguridad, haciéndolos pensar que estamos “volviendo a la normalidad” y llevándonos a bajar la guardia.

Sin embargo, hay cierto escepticismo en la población entorno a las cifras reales de contagios, ya que, no faltan quienes aseguran que se están ocultando casos, o que se están haciendo menos test rápidos con el propósito detectar pocos positivos y de esta forma, eliminar todas las restricciones establecidas.

Si a esto se le agrega que, según una encuesta realizada por Gallup Panamá y publicada este mes, el 51% de los panameños desaprueba la gestión del presidente Laurentino Cortizo. Y que el 93% de ellos ve corrupción en el gobierno, tenemos un ecosistema perfecto para generar desconfianza en la población.

Escándalos como la celebración masiva en el Centro de Convenciones ATLAPA, en conmemoración del aniversario de programa Panamá Solidario, en el cual participaron altas esferas del gobierno. Las cenas efectuadas a inicios de año en el restaurante La Fragata, que pertenece a miembros del Partido Revolucionario Democrático y algunas situaciones extras, han ido mermando la confianza ciudadana en las autoridades gubernamental.

Independientemente de esto, el futuro de Panamá en medio de esta pandemia es incierto. Hay dos posibles caminos: flexibilizar las normas en pro de contribuir a la reactivación económica, o ser estrictos con estas, para evitar la propagación de contagios.

Lo que decida el gobierno será fundamental para el desarrollo poblacional. Lo que es seguro, es que la llegada de nuevas vacunas es vital y que sin importar qué hagan nuestras autoridades, la responsabilidad de ser precavido está en manos de cada ciudadano.

Es necesario recordar que el virus no se ha ido y que un repunte de casos es altamente posible. Seguir respetando las medidas de bioseguridad puede ser tedioso, pero es lo mejor, si se desea preservar la integridad de nuestra salud y la de nuestros familiares.

La autora es Estudiante de Periodismo

 

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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