Análisis de la Correlación entre los Poemas Destino Filial, por Elsie Alvarado de Ricord por Gabriela Mistral
Iniciamos la correlación de este poema tan profundo, sobre la filosofía propia de una madre, un amor basado en la concepción maternal misma. En donde la progenitora sueña y anhela tener el resultado de su vientre en sus manos. Es un soneto escrito en su totalidad en endecasílabos muy típico a los del siglo de oro, siendo el ingrediente principal de éste es un amor puro y sin manchas:
Creció mi corazón con tu presencia
al acunarte en maternal anhelo:
un ala de ilusión para mi cielo,
y una raíz de terrenal potencia.
La autora describe como en su alma nació una esperanza y nueva razón de vida; al concebir a su hija definiendo como su filosofía se cambia de perspectiva, al tener ese retoño que quizá había deseado mucho sin conseguirlo. También detalla cómo su deseo de vivir crece ahora, resultado de este embarazo, ya que utiliza una metáfora para certificar esta idea al tratar a su producto como raíz de gran valor en la tierra.
De la misma forma la escritora de literatura poética chilena Gabriela Mistral presenta un poema titulado “Apegado a mí”, en donde también cita ese amor puro y perfecto de una madre hacia su hijo detallado en la siguiente estrofa del poema:
Velloncito de mi carne
que en mis entrañas tejí,
velloncito tembloroso,
¡duérmete apegado a mí!
Nos muestra un panorama en que podemos imaginar al producto de su vientre, un ser frágil dependiente de ella, protegido en ella. Con gran vehemencia le pide permanecer a su lado para disfrutar juntos de esa relación tan sagrada.
De la misma manera continúa la escritora Elsie Alvarado diciendo:
Chispa de la entrañable confidencia,
con nuevo aliento para el propio vuelo.
Segura gracia contra todo duelo,
germen de sol para la inteligencia
Utiliza figuras retóricas para enfatizar la intimidad que presenta con su producto, llamándole entrañable confidencia, asevera el hecho de la cercanía que hay entre ambos. ¿Existe alguna relación más íntima? Definitivamente, no sobre esta tierra una más cercana que madre e hijos.
La misma connotación nos da Mistral, cuando utiliza la metáfora para mostrarnos un camino de confianza en ellos, al llamarle codorniz un ave de naturaleza nerviosa, que duerme agitada en el trigo, el cual escuchando los latidos de su corazón le cuida. Esto nos hace imaginar a un hijo acurrucado en el regazo de su madre:
La perdiz duerme en el trigo
escuchándola latir.
No te turbes por aliento,
¡duérmete apegado a mí!
En los dos tercetos concluyentes del poema “Destino filial” la autora nos brinda exquisitas palabras para enfatizar aún más su amor hacia su hija:
La vocación de luz de tu mirada
derrama el día en mis absortas manos,
rige el itinerario de mi estrella.
Un mensaje de néctares humanos
alimenta tu sangre, destinada
a redimir mi fugitiva huella.
Nos dice de forma categórica que en su vida es primordial su relación con su producto, que vive sumergido en sus manos, depende totalmente de ella, pero también en la estrofa final nos presenta la genética que navega por las venas de su hijo, siendo esto un hecho redentor para emendar su destino, quizá no se encontraba en el mejor momento.
Mistral también concluye una estrofa con la misma intensidad, plasmando la necesidad filial con su hijo, ruega que no se aleje de ella para no perder la magia y tranquilidad alcanzada al ser madre:
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi pecho,
¡duérmete apegado a mí!
En conclusión, podemos ver una correlación presente en estos dos poemas, basados en el amor de una madre y el agradecimiento a la vida, por alcanzar la dicha de tener un hijo y la plenitud de poder procrear.
El autor es Licenciado en Español


