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Los estilos y modos de aprendizajes de los estudiantes universitarios en tiempos de incertidumbres: Una visión de las buenas prácticas docentes

Por: María Elena Morales mdesafios@gmail.com | Publicado el: 11 abril 2021



Los desafíos siempre han existido, pero ahora tenemos más, en la educación superior. En el aula de clases virtuales, nos encontramos con estudiantes activos, interactivos, participativos, inquietos, inteligentes, colaboradores y con muchos deseos de aprender. Es una automotivación que no debe desaparecer y mantenerlos con ese entusiasmo en seguir aprendiendo. Importante como docentes centrarnos en el aprendizaje del alumno, cómo aprende y con qué lo enseño mejor.

Las estrategias de aprendizajes son importantes en el proceso educativo y el docente usa los tiempos en los momentos de inicio, desarrollo y cierre de la clase, de esta manera, el estudiante, además de motivado, está dispuesto a seguir aprendiendo. Cabero, J., Martín V. 2013, indican que “las tecnologías digitales tienen un enorme potencial para mejorar las formas educativas de enseñar y aprender; sin embargo, con frecuencia se desconoce cómo usarlas en situaciones académicas específicas, o bien, se utilizan sin una estrategia pedagógica adecuada”. Las actividades deben promover el desarrollo de competencias digitales. De igual manera, el docente involucra  las dinámicas para que el estudiante gane confianza en su quehacer educativo.

En cuanto a la Educación Superior, García, Martin (2016), se refiere de la siguiente manera: “En consonancia con el contexto universitario actual y el paradigma educativo subyacente al Espacio Europeo de Educación Superior - EEES, a la hora de hablar de contextos universitarios hoy en día, resulta imprescindible situarnos en el paradigma centrado en el alumno y en el desarrollo de competencias” (Rué, (2004, 2008); Perrenoud, (2008); Yániz, (2008)”. El paradigma centrado en el alumno trae consigo, por una parte, cambiar la perspectiva sobre este sujeto y objeto y verlo, además, como sujeto activo constructor de su proceso de aprendizaje, y por otra, diseñar contextos educativos que estimulen una implicación integral en el desarrollo de competencias.

El docente frente a la crisis sanitaria por el Covid-19, se aboca al uso de las diferentes plataformas para atender sus clases, comprometido en motivar a sus estudiantes y propiciando ambientes de aprendizajes agradables con disciplina y responsabilidad. Vadillo (2005), se refiere a la problemática de la educación a distancia con la modalidad “no presencial” y menciona “que otros de los retos que se plantea es el desarrollo de habilidades de pensamiento en forma paralela a la adquisición de los conocimientos y al desarrollo de aptitudes específicas establecidas en el programa. El alumno debe desarrollar habilidades para aprender sin un guía presencial y que se implementen experiencias de inducción a la educación a distancia, propiciando la actividad cognitiva del estudiante”.

Es importante e interesante analizar cómo aprenden los estudiantes de la generación milenio y como interactúan sus aprendizajes con los procesos tecnológicos. Para ellos, el uso de las herramientas tecnológicas no es un reto, son sus situaciones económicas las que no permiten el uso del recurso tecnológico para seguir aprendiendo en la mayoría de los casos.

En el año 2020 y con todo lo que supuso la crisis de una pandemia, los docentes frente a una realidad, nos percatarnos que los estudiantes tenían dificultad económica, en otros argumentos tenían problemas con la señal o conectividad. Esto, no significó, el no saber usar la tecnología, pues demostraron compromiso, interés, motivación y creatividad, entre otros criterios que, dentro del rango del querer aprender, lograron aprendizajes significativos y relevantes.

Tener dificultad económica y problemas para la conectividad, no significó que el estudiante no sabía utilizar las diferentes plataformas. Partimos de nuestra experiencia en el uso de la plataforma de la Universidad de Panamá e-ducativa(dos aulas virtuales) y con otros estudiantes en el uso de la plataforma classroom, meetgoogle y zoom, muy amigables, sencillas, de la cual permite al docente como herramientas posibilitar de forma sincrónica y asincrónica sus saberes en cada sesión organizada a sus estudiantes y así poder hacer diferentes presentaciones como recursos didácticos en power point, videos, entre otras estrategias, de igual manera la de invitar a especialistas de acuerdo al tema del contenido del programa de asignatura. Se logró llevar a cabo el proceso educativo, agotados, sí, pero con éxitos.

El aprender en pleno siglo XXI con las nuevas tendencias que nos vienen dada por la cuarta revolución industrial y la primera revolución digital, ya era una necesidad,  y más aún, con el brote de la pandemia del Covid-19, llegada la crisis sanitaria, se dobla el esfuerzo, porque no contábamos con los recursos tecnológicos necesarios para toda la población educativa, además, que el docente ahora se ve obligado a incursionar en escenario de incertidumbres con la interacción de innovadoras herramientas tecnológicas para dar sus clases. Por ejemplo, no es lo mismo dar elegantemente una clase, por plataformas, que dar una clase con el uso del WhatsApp, no es una función de este.

El WhatsApp cuyo significado es un juego de palabras de la frase What's Up en el idioma inglés que significa "¿Qué hay de nuevo?".  Se utiliza para conversaciones, videollamadas hasta para 8 personas y conversaciones por llamadas, envío de documentos, fotos o dejar mensajes por audios. Quiere decir que, es útil y sí ayuda para la comunicación rápida con los estudiantes, pero, no podemos abusar del uso de este, para la cual fue creada la aplicación.

Podemos mencionar entre otras plataformas amigables para que el docente adecué sus clases y actividades en la modalidad virtual, las siguientes: YouTube, Teams, Genially, Live worksheets, classroom, entre otras.

La docencia es compromiso, motivación e inspiración, y realmente, en este nuevo andamiaje y desafío educativo para ambos actores, me ha permitido la experiencia, además de conocerlos en este escenario, también a saber cómo les gusta aprender a los estudiantes universitarios.  Un consejo didáctico para todos los estudiantes es importante que sigan motivados y utilicen diferentes estrategias motivacionales para aprender a desaprender y emprender con sabiduría llevando ese conocimiento a la sociedad y, sobre todo, al país que tanto lo necesita como maestros.

En este conjunto de experiencias educativas para ambos actores, si yo fuera un estudiante me preguntaría ¿cómo me gustaría aprender en la actualidad?, con algunas estrategias motivacionales a saber:

  • Tener voluntad
  • Dedicar tiempo e importancia a cada materia
  • Crear hábitos de estudios: lista de prioridades
  • Recurrir al humor y buena disciplina
  • Hacer ejercicios físicos
  • Apartar todo lo que me distraiga
  • Rodearte de compañeros que estudien, comprendan y te puedan explicar
  • Valorar la vida, la educación y a los docentes como faro y torrentes de luz
  • No rendirse es una estrategia de valientes

La autora es Doctora y Profesora Titular (T.C) de Didáctica en el Departamento de Didáctica y Tecnología Educativa de la Facultad de Ciencias de la Educación.

 

 

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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