Hacia una Narrativa de lo Popular en el Arte Audiovisual
“Para mí, la gran esperanza es que, ahora que han salido estas pequeñas grabadoras de video de 8 mm y esas cosas, las personas que normalmente no harían películas, las van a hacer. Y, de repente, un día, una chica gruesa de Ohio será la nueva Mozart y hará una hermosa película con la cámara grabadora de su padre. Y por una vez, el llamado profesionalismo del cine será destruido por siempre, y pasará a ser una forma de arte. Esa es mi opinión” (Coppola, 1991)
Aunque pareciese ser que este alud de productos audiovisuales, matizados con esa tónica de lo popular y lo cotidiano es producto de las últimas décadas donde los avances de la técnica están al alcance de todos, existen antecedentes interesantes que se remontan a los años 1960 en una época de cambios donde fueron estremecidos los cimientos del orden social y cultural a nivel mundial. El deseo de cambios revolucionarios y la necesidad de adoptar actitudes radicales, vanguardistas y de ruptura con el sistema, fueron las notas distintivas de la cultura de una gran parte de la sociedad en aquellos años sobre todo en la juventud. Casi ninguna esfera de la vida estuvo ajena a ese espíritu cuestionador y de transformación de todo lo existente, en él se mezclaron las influencias procedentes del exterior con posiciones que reivindicaban las raíces nacionales y populares. Hasta aquel entonces, muchos de los productos fílmicos que se venían haciendo no dejaban de mantener intactas las estructuras narrativas de Hollywood, con un su cine prolijo y pletórico de recursos técnicos y estéticos.
En medio de las transformaciones que paulatinamente se fueron gestando una generación de cineastas se abocó a la exploración de nuevas formas del lenguaje cinematográfico que contribuyeron a la formación de un público más activo, “no cautivo” tomando como referencia el neorrealismo italiano, de postguerra y la nueva ola francesa.
La revolución, en el caso específico del cine, no implicaba únicamente la de incluir nuevos contenidos en los filmes, sino también transformar profundamente las formas.
Es así como un tipo de producción audiovisual surge con la intención de la transmisión ideológica. En el contexto latinoamericano, es importante destacar los planteamientos y reflexiones del cineasta cubano Julio García Espinosa (1969) quien bajo el título de Cine Imperfecto planteó las posibilidades de que, en el futuro, la evolución de la técnica del mundo audiovisual hiciera posible que esta dejara de ser un privilegio de unos pocos, y que igualmente la construcción de las salas de cine no fuera ya una cuestión fundamental. Dicho en otras palabras, García Espinoza avistó lo que hoy experimenta el mundo audiovisual, un universo de posibilidades narrativas donde cada cual puede filmar y ver una película de un modo personal ya en su propio hogar o en algún artilugio que tenga a disposición.
¿Qué futuro le depara a la actividad artística audiovisual? ¿Ya no perseguirá la finalidad interesada y comercial del producto audiovisual o predominará como una acción algarete y desinteresada de cada sujeto? ¿Tendría sentido seguir utilizando la definición de arte y de artista si todos pudieran ser creadores?
Para respondernos esta pregunta partimos de la premisa: el arte siempre ha sido una necesidad de todos; lo que no ha sido es una posibilidad de todos en condiciones de igualdad. Poniendo esto en perspectiva, algunos pensadores hablan de arte popular y de arte culto. De acuerdo a esta clasificación, el arte popular necesita y tiende a desarrollar el gusto personal, individual, del pueblo, mientras que el arte de masas necesita que el pueblo no tenga gusto.
La propuesta de arte desinteresado en contraposición al elitista, desemboca en el pensamiento “El arte no va a desaparecer en la nada, va a desaparecer en el todo” (García, 1969) dada la masificación de la actividad creadora y los recursos disponibles que facilitan su ejecución.
Vemos hoy día la influencia de la ciencia en el desarrollo del arte audiovisual. Podemos decir que con los avances científicos el arte no tiene nada que perder, al contrario, tiene todo un mundo que ganar.
Bibliografía
Julio García Espinosa, por un cine imperfecto. (Septiembre 17 de 2019). Recuperado el 22 de marzo de 2021 dehttps://www.programaibermedia.com/julio-garcia-espinosa-por-un-cine-imperfecto/
Professionalism about movies will be Destroyed, F.f.coppola, "Hearts of Darkness" 1991 [Archivo de Video]. (Octubre 8 de 2019). Recuperado el 22 de marzo de 2021, de https://www.youtube.com/watch?v=fqEsceWiG9Q
Zátonyi, M. (1990). Sujeto y Objeto. In Una estética del arte y el diseño de imagen y sonido (pp. 211-230). Buenos Aires, Argentina: Editorial CP67.
El autor es Magister y Docente de la Facultad de Comunicación Social


