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¡Bajo el candelabro!

Por: Darío Chen sanjurdario@gmail.com | Publicado el: 26 noviembre 2020



En medio de la noche, entre lámparas, música sensual, olores aromáticos mezclados con esencias y perfumes que activan las feromonas, hay una realidad que muchos desconocen, pero que está presente en Panamá, se trata, de la “Prostitución”.

Una triste y penosa realidad, que en muchas ocasiones se encuentra envuelta en llantos, sufrimientos, y que condena de por vida, a una gran cantidad de trabajadoras sexuales. Es una combinación de sexo, drogas, alcohol, que encierran en habitaciones a una gran cantidad de mujeres, que en su mayoría son extranjeras indocumentadas, otras legalizadas, que han dejado una vida normal en sus países de donde provienen, donde las esperan, sus hijos, familiares y amigos. Muchas de ellas sin estudios ni preparación.

Con poca ropa y a la espera de los clientes, han vuelto a lo habitual, con el riesgo de la posibilidad de resultar contagiadas por el covid-19, sin embargo, allí hay muchas más cosas de las que se tienen que preocupar.

Hace poco conocí la historia de una  joven Nicaragüense, que con lágrimas en los ojos, me conto prácticamente capitulo tras capítulos, de lo que se vive  cuando te dedicas a esta actividad, lo infelices que son cuando desearían que alguien las ame, los problemas económicos por los que pasan , los sueños sin cumplir, y la cantidad de actos inhumanos de sus clientes, donde las golpean, les roban lo poquito que tienen, sexo con maltrato, todas esas cosas denigrantes que convierten a estas mujeres, en objetos donde sienten haber perdido el amor propio, la dignidad y las esperanzas de tener una vida mejor, más allá, de lo que es vender su cuerpo.

Me quede muy impactado, pues la joven que me relató su historia, una chica guapa, se esfuerza por conseguir trabajo así sea de limpieza o de comida, pero… desafortunadamente se ha hecho imposible por la pandemia, y con poca motivación y un gran sufrimiento en su corazón, relataba como hace poco un cliente denominado “Jhony”, se aprovechó de ella y le arrebato lo poco que tenía.

¿Cuántos Jhony hay en el diario vivir de una trabajadora sexual?,   hay muchos hombres por allí, que se disfrazan de saco y corbata. Y… en este mundo del que hablo, participan hombres casados, algunos distinguidos con cargos políticos, doctores, constructores, etc. 

El tema de la prostitución es polémico y siempre encontraremos opiniones dividas, y eso lo entiendo perfectamente, pero debemos recordar, que hablamos de seres humanos, independientemente de la vida que hayan escogido, debemos protegerlas.

El autor es Periodista

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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