Propuesta, para una actualización curricular (hermenéutica), desde la perspectiva del paradigma emergente
“El que nunca dice nada, no tiene la posibilidad de callar en un determinado momento”
Martin Heidegger
Tal como se señaló en el artículo anterior, que trajo a colación la situación actual de la mal llamada “actualización curricular”, la idea no es sólo enumerar los yerros, sino es delinear los derroteros, y a eso vamos en esta ocasión.
Es consabido que todo cambia, pero abrigado por una complejidad, por lo cual amerita que se le estudie, la acreditación universitaria, cual propósito sistémico, el de la “mejora continua”, como una manifestación de la calidad. Con tal fin, se hace bajo el paradigma emergente. Entendiéndose, éste, el del cambio, continuo, pero, que exige una reinterpretación, a la luz de su nuevo devenir. Basados en unos principios, por ejemplo, para educación propugna “una Educación Humanista como Forma del Desarrollo Humano, a través de la Fidelidad a lo humano y a todo lo humano, desarrollo personal, la relevancia de la Importancia del área afectiva, la Tendencia natural hacia la autorrealización, y la Conducta creadora.”
Las instituciones de enseñanza superior (IES), son estructuras disipativas, en la medida que su constante interactuar con el medio, le acarrea un desgaste,” se aleja del equilibrio, alcanza cierto orden a través de un proceso de auto organización, y desemboca en un proceso irreversible emergiendo una estructura de orden superior. Prigogine asevera que “la formación de estructuras de no equilibrio… solo existe mientras el sistema disipa energía y permanece en interacción con el mundo exterior”.
La acreditación universitaria, normada en la Ley 52 de 2015 y su Reglamentación contenida en el D.E. 539 de 2018, eran la respuesta, para ese entonces de una gestión curricular de un sistema complejo, “que la realidad de muchas organizaciones, luego de varios períodos de éxito, ha entrado en crisis profunda, reflejada por los enfoques tradicionales de gestión empresarial, que no reconocen el dinamismo e inestabilidad características de los entornos complejo”
A esta altura del discurrir del artículo emerge una pregunta: ¿los entes institucionales que deben velar por el cumplimiento de la norma, se han hecho un análisis introspectivo de su quehacer académico? ¿Han delineado un plan de acción institucional, ante la complejidad del entorno y lo disipativo de su estructura, así como la resiliencia del sistema normado?
Propuesta emergente:
Condiciones previas:
- Testimonio institucional: Análisis de las instituciones que conforman el sistema de acreditación universitaria.
- Determinar la política de gestión ante la actualización curricular, que norme esta actividad durante el período de reingeniería institucional.
Proceso de actualización:
- Ante un sistema complejo y disipativo, no es prudente ni conducente, entender la actualización, como “parches curriculares” como se lleva a cabo y con mucha razón si es cada sexenio, llegando a una colcha de retazos, que tiene una forma definida pero compuesta por pedazos académicos que, desde el punto de vista cromático, son un detalle, pero desde la óptica curricular, un desastre. Por lo tanto, la actualización debe desembocar en un nuevo abordaje de la oferta profesional. No exigirlo de esta forma, convierte a las instituciones, que deben velar por el espíritu y cuerpo de las normas, en cómplice por omisión, en lo que podría ser una estafa curricular. No hay que olvidar, que cuando un estudiante paga una matrícula y la colegiatura a la universidad, esto se configura en un contrato de servicios académicos, en donde espera aprehender unas competencias en un tiempo estipulado; ¡en donde hay determinadas instituciones, que deben vigilar el cumplimiento de las normas vigentes, revistiendo el proceso de seriedad y transparencia, no hacerlo, es prevaricar!
- Componentes del sistema de actualización:
- Diagnóstico de la carrera a ofertar: Debe contener los elementos de la necesidad profesional, sus competencias, los valores, análisis del observatorio laboral, si la oferta se ha ofrecido con antelación. Es el centro neurálgico de la propuesta en donde se articularán todos los otros aspectos de la propuesta curricular.
- Mediante matriz de las competencias logradas en el diagnóstico, se determinará la relación causa-efectos de la malla para con éstas, luego se hará otra, por agrupamiento de asignaturas y según tipo de competencias.
- Matriz relación bibliografía propuesta con contenidos modulares de cada asignatura, esto evitará el “copia y pega” de libros ni ton ni son
- Matriz relación docente con asignatura a impartir, evitará a los colegas docentes “mentholatum”, para todo son “idóneos”.
- Evitar los planes de estudios planos, sin prerrequisitos, pero éstos deben ser justificados, mediante un árbol de competencias
- En la modalidad semi-presencial y virtual, que se detalle las actividades de aprendizaje que justifiquen esas horas
- Sincronizar las propuestas de formación profesional con el Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad.
Este es el plan de intervención, propuesto
El autor es Magíster y Docente Universitario


