Cirujano oncólogo José Manuel Fábrega Sosa un gran médico
Al fijar la mirada en la vida y en los tiempos difíciles que vivimos por causa de la pandemia del coronavirus, reconforta saber que nuestro país cuenta con excelentes profesionales en los distintos campos de la medicina, una profesión noble pero muy sacrificada; sobre todo ahora cuando sin importar la especialidad médica, todos y cada uno de los profesionales de la salud se han tenido que poner la capa de superhéroe para luchar contra el Covid-19.
Hago honor al trabajo y dedicación del distinguido cirujano oncólogo José Manuel Fábrega Sosa, panameño del cual no sólo debe sentirse orgullosa la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá a donde se desempeña como docente; sino que también debe sentirse orgulloso el país y el mundo entero.
El doctor José Manuel Fábrega Sosa, nació en Panamá el 1 de junio de 1945, es hijo de Adolfo Fábrega Fábrega y Benilda Sosa Díaz, un mecánico y una ama de casa que se valieron de grandes sacrificios para dar a su pequeño “Mel” una crianza y educación aferrada a principios morales muy estrictos, mismos que le dieron la fuerza y persistencia para alcanzar sus objetivos.
El doctor y profesor José Manuel Fábrega Sosa se graduó con el primer puesto del Colegio Javier, colegio a donde su padre logró matricularlo costeando sus estudios a punta de lo que ganaba en el día día en su taller de mecánica ubicado en la Ave. Cuba de la ciudad de Panamá.
La brillante carrera del doctor José Manuel Fábregas Sosa, ese ser humano excepcional y científico eminente a quien le debemos el haber abierto caminos en el tratamiento para combatir el cáncer, le tocó sortear muchos obstáculos para poder seguir sus estudios de medicina; la muerte de su padre siendo éste muy joven fue el más difícil de todos, sobre todo cuando era de él que recibía el incondicional apoyo económico para sufragar la mayor parte de sus gastos.
Huérfano de padre el doctor Fábrega decidió seguir el sueño de estudiar en el extranjero, es así como logra después de grandes sacrificios, prestamos, años lejos de su madre y demás familiares; graduarse de médico con los más altos honores en la Facultad de Medicina de la Universidad George Washington, en Washington, DC.
La lista de aportes y contribuciones a la ciencia es interminable y necesitaría un libro para plasmar todo lo que este panameño ha logrado, por lo demás me honra escribir sobre el doctor José Manuel Fábrega Sosa, no sólo por sus notorios méritos de carácter científico y humanitario; sino también por el orgullo que siento como panameño al contar en nuestro país con un prestigioso cirujano oncólogo, uno de los pocos que cuentan con licencia del estado de California y de Washington DC en los Estados Unidos.
No hay duda de que todo esfuerzo y sacrificio tiene su recompensa y de eso puede dar cuenta el doctor Fábrega, un médico que a sus 75 años no ha dejado de recibir los más altos honores y distinciones. La más reciente de ellas le fue otorgada por el propio presidente de Panamá Laurentino Cortizo, quien lo condecoró con la Orden Manuel Amador Guerrero en Grado de Gran Cruz; la más alta distinción o reconocimiento del Estado panameño a personas destacadas en las ciencias, el arte y la política.
Como bien dije, del doctor Fábrega hay tanto que contar que resumir sus más importantes logros no es fácil, pues no sólo es miembro de múltiples sociedades de Medicina y Cirugía; sino que también ha tenido múltiples posiciones institucionales y docentes en el Complejo Hospitalario Metropolitano, así como Jefe de Docencia Quirúrgica y de la Unidad de Cuidados Intensivos de Cirugía y consultor del Gorgas Army Hospital.
No puedo terminar sin antes resaltar la próxima condecoración que espera recibir el doctor Fábrega, distinción que es quizás el más alto escaño al que puede aspirar un profesional de su rama, ser honrado como médico latinoamericano en el Honorary Fellow del American College of Surgeons. Una corona que alcanza después de casi 50 años de carrera, a los 75 años de edad y después de pasar más de la mitad de su vida entre bisturíes y pasillos de hospitales.
Mi respeto y excelsa admiración al distinguido doctor y profesor José Manuel Fábrega Sosa, por todos sus aportes a la patria en el área de la medicina y el tratamiento del cáncer.
El autor es Estudiante de Periodismo


