Población y Cultura Negra en el Istmo
Las configuraciones de la vena afrolatina se ubican en todo el paÃs, distribuyéndose en la Provincia de Darién, en Yaviza, El Real, La Palma, Garachiné, Sambú, TucutÃ, Yape, Boca de Cupe, ArretÃ, Santa Fé, Chepigana, CamogantÃ, Punta Alegre, Zapayal. En la provincia de Panamá, en un continuum desde TortÃ, Chepo, distrito de Panamá, cruza el Canal y llega a Panamá Oeste que va de Arraiján centro, La Chorrera centro, Capira, Chame, hasta San Carlos.
En Coclé, están en la región de RÃo Hato, El Chirú, Antón, Penonomé, La Pintada, Nata, Olá y Aguadulce. De allà pasamos a la región de Azuero ubicados en la Provincia de Herrera, en Chitré, Monagrillo, la Arena, Los limones, Ocú, Parita, Santa MarÃa, el Rincón de Santa MarÃa, entre otros.Â
En la Provincia de Los Santos, en Macaracas, PocrÃ, TonosÃ, Cambutal, Mariabé, PedasÃ, Guararé, La Enea, Santo Domingo, La Palma, Las Tablas, el Muñoz, Pedregoso, Peña Blanca, El Cocal, La Miel, Valle Rico, Valle Riquito, Bayano, Sesteadero, La Tiza, Las Lajas, Lajamina, Nuario, Paritilla, San José, Bajo Corral, la Villa de Los Santos y otros.
En Veraguas, dicha presencia se evidencia en Montijo, Mariato, Soná, RÃo de Jesús, San Francisco, La Peña, Santiago y en las islas del Golfo de Montijo
En Chiriquà en Alanje, David, Barú, Puerto Armuelles, Concepción, Bugaba, Paso Canoas y el Golfo de ChiriquÃ. En Bocas del Toro en la Isla Colón, Bastimentos, Changuinola, Almirante y Guabito.
En Colón, se ubican dos vertientes de la negritud, los afrolatinos se ubican en las áreas de Viento FrÃo, Portobelo, Santa Isabel, Palenque, Cuango, la isla Grande, Donoso, Chagres, y en la periferia de la ciudad de Colón en Sabanitas, Cativá, Los Lagos, La Feria, y los afroantillanos.
La población antillana en las 16 calles de la Ciudad de Colón, vinieron para la construcción del Ferrocarril interoceánico en 1850, resultado de la Fiebre de Oro de California, y posteriormente a partir de la década de 1870, otro grupo tanto francófonos como anglófonos vinieron para la construcción del Canal francés, impulsado por Ferdinand de Lesseps. A inicios del siglo XX, otro grupo vino de las Antillas, de Jamaica, Barbados, Martinica, Guadalupe, Grenada, etc., y en la construcción del Canal norteamericano, se ubicaron básicamente en la ciudad de Colón.
Hay que esclarecer, contrario a lo que se piensa, que los afroantillanos también son los hispanos parlantes de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y Haità estos últimos, francos parlantes.
En Panamá, los negros afrolatinos se concentraron en la región de Chepo, Pacora, Chimán, Chilibre, Juan DÃaz, Pedregal, Tocumen, San Francisco los afroantillanos se concentraron en barracas de madera en RÃo Abajo, Parque Lefevre, Pueblo Nuevo, Calidonia, Santa Ana, y El Chorrillo, entre otros corregimientos. En el siglo XX, en Carrasquilla, Panamá Viejo, San Miguel, Curundú y el Marañón, esta última comunidad donde habitaban los obreros del canal que posteriormente desaparece por el proceso de modernización. De igual manera encontramos población afropanameña en el área insular de la BahÃa de Panamá, Archipiélago de las Perlas.
Los afropanameños, según el censo XI Censo Nacional de Población y VII de Vivienda de 2010, fueron de 313,289 (9.2 por ciento). Según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2017 se estima que el 17% de la población nacional de Panamá se autoidentifica como afrodescendiente. Su mayor presencia se da en: Colón (41,8%), Darién (24,3%), Coclé (20%), Panamá (18,6%), Bocas el Toro (15,3%), y agregamos la región de Azuero con Herrera (12.9%), y Los Santos (13%), Mariato (N.D.), como región es la segunda en población afropanameña (25.9%), a pesar de no contar con datos de Mariato, que forma parte de la provincia de Veraguas; Chiriquà (5.9%), Veraguas (3.1%), Comarca Emberá (3%), Comarca Guna Yala (2.3%) con Puerto ObaldÃa y Comarca Ngobe Buglé (1.9%)
Existe invisibilización de las contribuciones de esta comunidad, hay desconocimiento de los aportes realizados a la sociedad panameña en la construcción de la nación, con afropanameños meritorios como el General José Domingo Espinar, que combatió al lado de Simón BolÃvar.
La discriminación practicada por los norteamericanos con el Gold Rol para los blancos y para los negros, el Silver Rol. En los años 50 y a finales de los años 60, se visualiza una variación positiva en las oportunidades de educación y laborales.
Muchos negros segregados, se organizaron en sindicatos, logias AMORC y hermandades para ayudarse mutuamente, y está fue una forma de colaboración mutua, no exenta de contradicciones. Las iglesias que ellos frecuentaban, episcopal, bautista, metodista, luterana, adventista, El Ejército de Salvación, fueron en muchos casos comunidades de apoyo para estos fieles.
Estas formas de organización, de manera contemporánea, han seguido orientando los lazos de comunicación de las comunidades afros, como una herencia dejada por sus ancestros; de igual manera los afrolatinos siguen la orientación del tambor, las prácticas religiosas y de sus bailes tradicionales como los congos, el zaracunde, los diablitos de espejo, al igual que el Torito Guapo de Antón, la Cumbia Chorrerana, el Bunde y el Bullerengue en Darién y el Chocó panameño, entre otras prácticas culturales, que se reflejan unidas en las festividades.
Todos estos elementos solidarios, les permiten unirse para lograr un propósito común de aportar a la construcción de un mejor futuro en una sociedad incluyente.
*La Profesora Digna Caraballo nos proporcionó datos valiosos de la provincia de Darién.
Catedrático de EconomÃa. Universidad de Panamá.


