Diario de un graduando en cuarentena
En febrero del 2020, me sometí con éxito al protocolar trámite de revisión de créditos para obtener el diploma de Licenciatura en Antropología, orgulloso de una tesis presentada en diciembre del 2019, con mención publicación.
El 12 de marzo del 2020, inicié mi cuarentena en Panamá, entregando mi cambio de Facultad de Humanidades a la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, para iniciar una nueva disciplina como Técnico Superior en Criminalística.
En el mismo mes de marzo 2020, fui aceptado en el Posgrado de Docencia Superior de la UNICYT, con una matrícula condicional (es decir, que hasta que no entregara mis créditos y diploma de Licenciatura no tendría derecho a graduarme), sin más, comencé una cuarentena encaminado a una formación en Docencia Universitaria y Criminalística, para complementar la ya terminada carrera de Antropología.
Al pasar de los días, sin trabajo, los ahorros disminuyendo, vendí la impresora, el microondas, el ventilador, con el fin de poder pagar la matrícula en la Universidad de Panamá, porque con el posgrado ya había gastado en pagar 6 meses por adelantado. Estuve dedicando estos meses a mis estudios, a lidiar con problemas personales, discusiones familiares, a asumir perdidas, pensamientos de incertidumbre, controlar el estrés, recrear ideas creativas, todo esto, llevándome también a crear espacios de discusión con el Grupo de Estudios Bioantropológicos el cual administro en Instagram @antropofisb, organizando redes académicas internacionales, y difundiendo contenido informativo, no solo para llenar de ocio mis días, sino para entretener a los demás.
Los días han sido duros pero llenos de mucha reflexión y aprendizaje. Una de mis angustias fue haber perdido la entrevista de las Becas Fundación Carolina, porque para julio, 2020, aún no tenía en mis manos el diploma y créditos de la {icenciatura en Antropología, sin embargo, con la atinada atención del rector, pude llenarme de ánimos, al recibir por ventanilla, lo que por mucho tiempo esperé. No me puso triste el no haber ido a un acto de grado, pero el tener mi título en manos, desde el 11 de agosto, 2020, me permitió aplicar a ofertas laborales con mayor entusiasmo.
Esta cuarentena, me llevó a lamentarme de muchas cosas que no hice o que no debo hacer, y priorizar lo que realmente importa. Claramente entendí el mensaje dejado por el popular señor COVID-19, los dichos de mi difunta abuela que tenía borrosos se despejaron en mi cabeza, como los; “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, “más vale un pájaro en mano que cien volando”, “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, si tú tampoco los entendiste te invito a que los resemantices con detenimiento.
El 12 de octubre del año en curso, se libera en Panamá la cuarentena total y me siento con más incertidumbre de lo que pueda pasar Post-Pandemia que de la que sentía al momento que se decretó el confinamiento, pero, de lo que sí estoy seguro, es que tengo las pilas bien puestas para convertir mis dos carreras en una disciplina llamada Antropología Forense: Una aplicación de las Ciencias antropológico- criminalísticas al servicio de la justicia, línea que deseo compartir con las futuras generaciones de Panamá, por medio de investigaciones y aportes como docente en las Universidades del país y en espacios de debate científico a nivel nacional e internacional.
La Pandemia me enseñó que el país necesita más Antropologías, nuevas formas de entender lo que nos hace humanos, las formas de convivir y construir espacios sociales para hacer cultura, capaces de adaptarse a los cambios e ir innovando en la medida que estos nos obliguen a transformar lo que conocemos, en métodos rutinarios óptimos y prósperos.
Espero que tú también estés aprendiendo la lección de vida que esta situación colectiva nos está dejando. Solo fue un puñetazo que no duele, despierta, porque ahora te toca a ti devolver el tuyo.
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Jose Luis Prieto Núñez Antropólogo – Universidad de Panamá Estudiante de Criminalística – Universidad de Panamá Docencia Superior – UNICYT.


