Se necesita escuchar
La sociedad en que vivimos está necesitando cambios, los está buscando. El modo en que vemos a las mujeres, hombres y personas de la comunidad LGBTIQ+ se está volviendo a dibujar. Asimismo, estas metamorfosis se han visto profundamente interrelacionadas con la lengua y la manera en que nos dirigimos a los demás.
Los idiomas constantemente cambian y es normal. Estos cambios se dan por factores sociales, culturales y económicos. No hablamos como lo hacia nuestra raza hace 100 años, hace 50 años o hasta hace 20 años. El lenguaje de hoy es más sencillo, conciso y rápido. Se trata de decir más en menos tiempo.
En cambio, en el lenguaje y la cultura ha permitido que se ceda la voz a los sectores minoritarios y discriminados. Lo que, a su vez, esta visibilizando cada vez más y con mayor sencillez, aquellas palabras que tienen una carga negativa para su desaparición o por lo menos su uso responsable.
En este viaje que he hecho en mis 26 años de vida he aprendido mucho; todavía tengo que instruirme y conocer mucho más, pero en su momento desconocía tanto. Mi conocimiento sobre la comunidad LGBTIQ+ era nulo, no sabía la diferencia entre sexo, género y sexualidad, no entendía porque ciertas palabras eran hirientes cuando las escuchaba ser dichas de manera tan descuidada en la calle o hasta en la televisión.
Hasta hace poco no entendía absolutamente nada de lengua inclusivo y el género no binario. Mucho de esto tiene que ver con la manera que fui criada. En mi casa nunca se hablo especialmente sobre sexo, solo me decían no te embaraces.
En primaria que me acuerde, nunca me hablaron de las enfermedades transmisión sexual y en secundaria cuando lo hicieron fue de un modo bastante vago. En primaria, además, cuando me hablaron sobre los órganos sexuales y el sexo fue bastante indefinido. Todo como escondido detrás de una cortina. Había mucha represión y censura.
Yo entiendo que en ese momento era menor de edad y que se supone que a esa edad la gente no tiene sexo, pero hay gente que sí. Hay personas con un despertar sexual temprano o que terminan siendo violado por desconocimiento.
Así que imagínense si no me hablaron casi de cosas tan básicas es totalmente lógico que no tuviera noción sobre el lenguaje inclusivo, el género no binario y el tercer sexo. Es más, aunque estos temas no son nuevos, recientemente es que se han expuesto de modo más entusiasta a la población. Aunque hay mucha gente que todavía desconoce de estos temas.
El lenguaje inclusivo, el género no binario y el tercer sexo
¿Pero qué es esto del lenguaje inclusivo? El lenguaje inclusivo es un tipo de lenguaje que trata de crear una comunicación sin sexismo y androcentrismo. Esto quiere decir que en este no se utilice el género al expresar algo. Por esto, en la conversación se habla en neutral o se utiliza una terminación para el sujeto o adjetivos con “e”, “x” o “@”. La Real Academia Española no ha aprobado estos cambios en la lengua.
Pero hay personas que no se sienten cómodas con el femenino o el masculino. Esto, porque no se definen a sí mismas como mujer o hombre. Estas personas son llamadas no binarias o tercer sexo. En Inda, Pakistán, Samoa, México, Tailandia, Hawái y Albania, entre algunos países ha habido; y hay todavía, personas no binarias.
Varios de estos países no veían a este tercer sexo como algo incorrecto, antinatural o malo. Pero las llegadas de los países cristianos dejaron a su paso discriminación, desagrado, odio y represión sobre estas personas.
Una gran cantidad de ellas han terminado en la prostitución por la falta de oportunidades para expresarse, educarse o siquiera existir siguiendo el género que desean. Lo cual, es sumamente triste porque verte o no reflejado en un género no debería definir las oportunidades a las que vas a poder acceder.
La sexualidad, el sexo y el género son tres aspectos que se relacionan, pero no son lo mismo. Es importante que en este momento social que vivimos, la gente lo pueda comprender. La sexualidad es el tipo de persona con la que te gusta acostarte (mujer, hombre, alguien que no se identifique como ninguna de los dos, etc.). El sexo es el sistema reproductor con el que naciste o el que cambiaste por no sentirte cómodo con tu cuerpo (mujer, hombre, persona no binaria). Por último, el género es aquella conducta social con la que te identificas (femenino o masculino o las dos).
Una persona heterosexual puede ser no binaria, porque ser heterosexual se trata de que persona te gusta y ser binario sobre cómo te ves y te defines a ti mismo. Aunque es más común ver hombres gais ser no binarios. También hay casos de lesbianas que son no binarias. Es realmente muy complejo el abanico de identidad que hay en género, sexo y sexualidad.
Pero, que este sea grande y algo difícil de entender no debería ocasionar que no se respete a las personas por su sexo, género o sexualidad. Cuando la información sobre lenguaje inclusivo llego a mí, recuerdo que me sentí muy confundida y pensé. Si no son ellos ni femeninos y masculinos porque debería hablárseles con lenguaje inclusivo.
Pensé si no son ni lo uno ni lo otro, no debería impórtale con que genero se les hable. Pero después de un tiempo analizando esta idea, llegue al punto en que dije pensar así es invisibilizar a un grupo y además si puedo conversar utilizando “bebu”, “cansasión” o “man” para hablar con mis amigos; palabras que se que está completamente mal dichas, también puedo utilizar “amige” para que la otra persona se siente cómoda al referirme a ella.
Se trata de ser empática y respetuosa con la otra persona. Y de tratar de ponernos en su posición, pero para eso es importante entender cómo piensan y por lo que han pasado. Ya que, es sumamente difícil entender y respetar lo que desconoces. Por eso, estoy muy feliz de que la cultura actual se está abriendo a estas conversaciones. Y que las personas de la comunidad LGBTIQ+ y no binarias se estén atreviendo a contar sus experiencias.
No todo en lo tradicional es malo
No pienso que todo en la cultura más tradicional y en el lenguaje actual sea malo, pero es necesario los cambios. Porque como sociedad nos estamos transformando y porque hay expresiones, palabras y frases que tienen una gran carga negativa y represiva. Palabras como “puto”, “maricón” o “marimacha”, entre algunas otras suelen ser despectivas y tener un mensaje discriminatorio. En el que ser demasiado femenino o demasiado masculino no poseyendo el sexo que normativamente se les aplica a estos géneros, te hace ser menos merecedor de cariño o respeto.
No se trata de seguir el lineamiento que se está creando sobre el lenguaje inclusivo e identidad. Sino de analizar lo que nos dicen las personas, ponernos en la posición de los demás y estando allí actuar en base a lo mejor para la sociedad y las personas.
Se necesita mayor comunicación sobre estos temas
Como ya antes he mencionado cada vez se habla más sobre la comunidad LGBTIQ+, lenguaje inclusivo, género, sexo, sexualidad y género no binario, pero falta mucha más conversación sobre el tema. Porque las definiciones son a veces confusas y porque es algo difícil de adentrarse en estos temas.
Además, pocas personas se atreven hablar sobre sus experiencias y hay pocos espacios para que lo hagan. Y como ya antes he dicho es difícil que una persona que no tiene esas experiencias empatice con eso. Por eso, es importante darles voz a estas personas. Porque a través de la conversación, de la creación de contenidos o las conferencias, más personas pueden entender la situación y las vivencias de estas personas. Y porqué ciertas palabras y términos son destructivos para ellos.
De igual modo, se necesita que más especialistas puedan teorizar, pero también que lleguen a puntos en común, porque mucha terminología sobre esto es confusa, le falta mayor profundidad y base. Aun así, creo que estos temas siguen siendo una problemática y que no hay que subestimar lo que acarrea.
Seamos más empáticos
Los jóvenes no están hechos de cristal y las cosas que se piden no deberían ser minimizadas. Sino escuchadas y analizadas. Yo entiendo, que es difícil creer algunas situaciones si no las has vivido en carne propia, pero antes de desecharlas y decir que no son verdad, deberíamos investigar más, preguntar más.
Ayer estaba viendo un documental sobre una drag queen; el documental se llama Trixie Mattel: Moving Parts, en este ella hizo algunos comentarios sobre su niñez y juventud. Ella dijo que había sido acosada de niña. Su padrastro llego a ponerle un arma cargada en la cara.
Como ella hay muchas personas que han sufrido de acoso, maltrato o hasta han muerto por eso. Los que han sobrevivido a esto e haber bromean sobre la situación, para quitarle peso, para que duela menos. Pero, se ven bastante rotos cuando lo hacen. Porque después de todo el abuso y el acoso siguen estando y sigue haciendo daño. Bromear o reírse de las desgracias propias no cancela que haya pasado, solo es una manera de quitarle poder.
Por esto, creo que deberíamos ser más comprensivos, compasivos y respetuosos sobre el lenguaje inclusivo, el género no binario y la comunidad LGBTIQ+. Si algo está causando un malestar para otra persona es necesario que nos tomemos un momento para meditar sobre eso. Me gustaría pedir disculpas si algo de lo que dije es erróneo. Mi deseo al hacer este artículo es tratar que más personas entiendan sobre el tema y puedan actuar con consideración y respeto hacia las personas de la comunidad LGBTIQ+, especialmente hacia las personas con género no binario.
La autora es Estudiante de Periodismo


