El tratamiento de la mujer en la cultura popular
He leído varios libros y manga, he visto algunas películas, series, doramas y hasta novelas. Y casi siempre observo lo mismo. Personajes femeninos débiles, que constantemente tienen que ser salvadas por el valiente y fuerte hombre; que, si es inteligente, y sabe cómo utilizar sus recursos.
O personajes femeninos tan enamoradas que dejan que la utilicen como alfombras para limpiar los zapatos, que dejan de cumplir sus metas para estar con alguien, que creen que perdonar es seguir con una persona que la trata mal o las sigue tratando mal, que no se respetan a sí mismas y que no cuidan su dignidad. Personajes que no se quieren y que constantemente ven en ellas aspectos negativos, pero en el personaje masculino ven solo características positivas.
No es como si no existiera en este mundo mujeres tontas y codependientes y hombres inteligentes y capaces. Pero no todos son así y allí está el problema con la cultura popular. Les da más presencia a los personajes femeninos con conductas negativas y los normaliza.
Hay pocos personajes femeninos que sean fuertes, dueñas de su propia vida, que tengan sueños y que su vida no se centra en el amor. Y los pocos que hay son juzgados como “agresivas”, “malvadas”, “manipuladoras”, “mandonas”, “intimidantes” y “mal folladas”.
Los personajes femeninos “correctos” tienen que aguantar infidelidades, ser madres abnegadas que son poco apreciadas por sus hijos y maridos o mujeres que dejan sus sueños por no recibir apoyo de su pareja o su entorno. En total, se apoyan historias donde las mujeres no pueden desarrollarse.
Y no es malo que existan esas historias, porque son reales y es necesario darles visibilidad. El problema es que se normalizan y se romantizan estas situaciones. Las relaciones negativas, se hacen ver como las correctas. Los contenidos de la cultura popular no lo muestran como algo malo, sino como algo que en la mayoría de los casos las mujeres solo tienen que entender, aguantar y aceptar.
Casi siempre la mujer es madre, esposa, amante o hermana del personaje principal, el cual puede brillar o desarrollarse. Mientras que el personaje femenino constantemente es relegado a ser una herramienta para demostrar lo sabio, maduro, bueno o inteligente que es el personaje principal masculino o los personajes masculinos secundarios.
Ser mujer no se trata solo de ser madre, amante o esposa
Aunque constantemente la cultura pop nos dice; por medio de la propaganda en contenidos culturales y de entretenimiento, que lo normal para una mujer es ser la madre, amante o esposa de alguien, esto no es la verdad. Ser mujer va más allá. Una mujer no necesita a ningún hombre para ser feliz ni para ser alguien.
Nosotras nacemos solitas y cada una suele tener su propio sueño o metas. Para algunas es ser madre; y esto es totalmente respetable, pero para otras lo es ser doctora, chef, bombera, levantadora de pesas profesional o presidenta. Por desgracia, hay pocas historias de mujeres así y las que existen casi siempre giran alrededor de hombres.
El amor y los personajes femeninos
Las relaciones románticas de los personajes femeninos suelen ser posesivas, poca igualitarias, sacrificadas, desequilibradas y completamente absorbentes. Es como si el personaje femenino no hiciera otra cosa que vivir por la relación o por hacer feliz a su pareja.
El amor no está mal, lo que está mal es hacernos creer que todo gira alrededor de él. Que si el hombre amado, no te ama si lo intentas y aguantas lo suficiente en algún punto te va a amar. Lo que está mal es mandar el mensaje; especialmente hacia el público infantil y juvenil, de que está bien ser acosada, violada, maltratada, insultada, porque si soportas suficiente el hombre en algún punto va a cambiar.
En Candy Candy la protagonista es varias veces maltratada por los hombres y lo ve como un gesto de amor. En Bokura Ga Ita; un anime y manga japonés, hay una relación muy tóxica en la que la protagonista no sabe deja ir a su pareja, aunque él decide no estar con ella. Maravilloso Desastre, una novela adolecente, tiene un personaje masculino sumamente egoísta, egocéntrico, que constantemente trata mal a la protagonista mujer, pero que ella lo perdona.
Los tres personajes femeninos ya antes mencionado tienen características en común viven por la felicidad de los demás, constantemente son dañadas por el protagonista masculino, pero lo perdonan, y algunas lo ven como gestos de amor. Y así como existen esas historias hay muchísimas más del mismo tipo. Que llegan a públicos que no están listos para estos mensajes.
Poca exposición femenina
El sitio web FiveThrityEight; que se centra en el análisis de encuestas de opinión, política y economía, publico en 2014 un estudio en el que analizo 1.615 películas estrenadas en 1990 hasta el 2013. Esta investigación era para examinar la relación entre el protagonismo de las mujeres en el cine, el presupuesto de las películas que tienen personajes femeninos en comparación con los masculinos y el beneficio bruto.
Como parámetro para analizar utilizaron el “Test de Bechdel”. Este es un test que se creó para revisar la brecha de género en los contenidos artísticos y que se basa en tres premisas principales que son: Aparece en el contenido al menos dos personajes femeninos, esos personajes femeninos hablan entre ellas, esto que hablan no está relacionado con los hombres. Si el contenido artístico posee estas características pasa el test.
El estudio de FiveThrityEight presenta que el presupuesto de las películas que pasaban las pruebas era menor que las películas que no pasaban el test. Además, según el estudio descubrieron que, aunque se cree en Hollywood que las películas con mujeres recogen menos dinero, esa idea es errónea. Ya que encontraron evidencia de que las películas con interacciones grandes entre mujeres tienen mejor retorno de la inversión, que las que no.
Según lo que publico el sitio web, las películas que pasaron el test tenían un retorno de $1.37 ganados por cada dólar gasto en Estados Unidos y Canadá. Mientras que a nivel internacional tenían un retorno de $1.17 ganados. Versus las películas las películas que no pasaron el test que tenían un reembolso de $1.31 en Estados Unidos y Canadá y $1.06 a nivel internacional.
De igual modo, su estudio declara que de las películas analizadas un poco menos de la mitad aproximadamente pasó el test. Y el 10% de las películas no tienen o solo tienen un personaje femenino nombrado en su elenco.
El artículo de FiveThrityEight también resalta que Hollywood pone más dinero detrás de las películas con personajes masculinos. Una frase bastante interesante del artículo dice que algunas de las películas que habían salido para la fecha del estudio y que habían fracasado por completo el test eran películas infantiles, películas con repartos minimalistas y las películas de guerra.
Si deseas ver el artículo de FiveThrityEight dé click aquí https://fivethirtyeight.com/features/the-dollar-and-cents-case-against-hollywoods-exclusion-of-women/
En año pasado también aplicaron Test de Bechdel, pero esta vez en las películas que estaban nominadas al Oscar. Más de la mitad de las películas no pasaron el examen. Sobre esto la organización que trabaja por la igualdad de oportunidades laborales para hombres y mujeres, Grow publicó en un artículo “De las ocho candidatas a ganar el premio a “Mejor Película” sólo dos cuentan historias en las que las protagonistas son mujeres: Roma y The Favourite. Podríamos excusar a Bohemian Rhapsody y Vice por ser biografías, pero incluso a partir de ellas se desprende una pregunta: ¿No hay lugar para contar las historias de vida de mujeres importantes? ¿Por qué se eligen mayoritariamente los perfiles masculinos?”
Y agregó “Incluso en A Star is Born, el personaje principal interpretado por Lady Gaga depende de que un talentoso artista masculino en decadencia, la descubra y la ayude a brillar. En Black Panther aunque hay varios personajes femeninos en roles fuertes, los que se disputan el poder son hombres. El resto de los filmes que aspiran al galardón, son historias de hombres, en las que las mujeres pasan totalmente inadvertidas.”
Si quiere ver el artículo de Grow, pique este link https://generoytrabajo.com/2019/02/24/mujeresenlososcars/
Desde niñas no hacen creer que no somos capaces
Se normaliza de este modo con los contenidos artísticos la idea de que las mujeres no son fuertes y poderosas. De que nosotras no podemos querer algo más que ser madre o la pareja de alguien. Que es egoísta tener un sueño o no querer hijos y que las mujeres debemos de centrar nuestra vida alrededor de complacer a otros.
Amo “La Sirenita”, pero sé que la película reafirma muchas situaciones negativas en las mujeres. Ariel entrega algo muy importante para ella como es su voz para estar con el príncipe, deja a su familia sin siquiera explicar algo y sin saber si va a volver a verlos. Además de que pierde el apoyo de su familia, su posición y su cola con la que había estado familiarizada toda la vida.
El cuento de “La Sirenita” de Hans Christian Andersen es aún peor el cambio de cola a piernas era sumamente doloroso “la cola se te rajará y se irá apretando hasta formar lo que los humanos llaman unas piernas preciosas, pero dolerá como si te estuvieran atravesando con una afilada espada.”. Caminar también era horrible para ella “cada paso que des será como si pisaras un cuchillo afilado, y sangradas” y ella lo acepta solo para estar con la persona a la que ama.
Aceptar esos términos no es romántico, es no tener amor propio ni apego personal. Así como existe la película de La Sirenita, existen un montón de películas que difunden mensajes como favorables para la mujer. Con esto no quiero que me malentiendan no hablo de censurar todo y no permitir crear historias fuera de lo común.
Cada quien tiene derecho de crear lo que quiera y de consumir lo que desee. Siempre y cuando no haga daño a terceros en el proceso. Pero las niñas y los niños deberían ser protegidos de presenciar estos mensajes o por lo menos se les debería explicar porque esas acciones son erradas.
La importancia de cuidar lo que consumen los más jóvenes
¿Por qué? En periodismo nosotros solemos hablar sobre los mensajes, sus ideas e intenciones ocultas. Hay muchísimo detrás de cada cosa que decimos, hacemos y creamos. Hay hasta una ciencia que se encarga de estudiar la comunicación, los signos, los mensajes, etc. Esta ciencia es la semiótica, y en la Universidad tuve algunas clases de esta materia.
Lo que aprendí de ella y de la propaganda es que la gente puede cambiar su forma de pensar por los contenidos que consume. Las películas, series, libros, novelas tienen un gran impacto en la sociedad. Y esto es porque estos contenidos constantemente nos están mandando algún mensaje. Algunos de manera directa y otros no, pero muchos de esos mensajes son asimilados y aceptados como propios.
Porque las personas no analizan estos mensajes, no ven realmente de donde vienen ni como los afecta. Por esto, terminan creyéndolos como lo normal o lo natural, sin cuestionarlos. Un mensaje te puede hacer daño, además de crear dudas en ti. Pero, ser constantemente bombardeada por un mensaje puede terminar cambiando completamente lo que piensas o reafirmando acciones y pensamientos negativos.
Mensajes como que la mujer no puede cuidarse sola, que necesita de alguien para ser feliz, que si no te casas y tienes hijos eres una mala mujer, que amar significa aguantar, que si peleas lo suficiente por alguien esa persona al final te va quererte, que tienes que ser sumisa, que tienes que estar arreglada todo el tiempo, que no puedes hablar de sexo abiertamente, que las mujeres buenas son aquellas que se cuidan y no muestran demasiado piel, terminan modificando tu seguridad y tu amor propio. Hay tantos mensajes que como mujeres nos hacen daño, nos limitan, pero siguen siendo transmitidos.
Y los he visto en tantas películas, series, animaciones, cómicas. Tantos contenidos durante mi crecimiento y me los he creído. Me tomo mucho tiempo, conocimiento propio y crecimiento personal darme cuenta que estaba mal. Pero yo no hubiera pasado por eso, ni mis amigas, ni mi madre, ni mis abuelas, si la cultura popular y la sociedad no hubiera romantizado y normalizado situaciones que reprimen a la mujer. Y si no hubiera continuado compartiendo y apoyando estos contenidos.
No todo es culpa de los contenidos sin lugar a dudas, también tiene que ver con la crianza, la educación y la autoestima, pero estos temas también son poco tratados en nuestra sociedad a nivel familiar y mucho más a nivel académico.
Las cosas han mejorado con los años, hay cada vez más personajes femeninos empoderados, inteligentes y rudos, que se pueden salvar solas o que se dan cuenta de su debilidad y deciden mejorar. Pero se debe hacer conciencia sobre la necesidad de más personajes así, y del problema de romantizar situaciones negativas y de exhibir estas a los públicos más jóvenes.
De igual modo, es indispensable hablar en el núcleo familiar sobre todas las oportunidades que tiene una mujer, la autoestima, el amor propio y el respeto. Para que en un futuro; si la joven o niña ve algún tipo de contenido que romantiza o normaliza situaciones negativas para la mujer, se dé cuenta y pueda tener la suficiente madurez para no creer que estos son buenos, correctos o aceptables.
La autora es Estudiante de Periodismo


