¿Entonces?, ¿Cómo te Compongo, Mondongo?: La Psiquis Inestable de las Redes Sociales
Hace dos días, si la entrada de mensajes en las redes sociales tuvieses el sonido de las caídas de monedas de una maquinita de casino, cuando se ha sido premiado, te sentirías una persona afortunada. Pero no es así. Eran cientos de mensajes, cuya causa se debían, al bombardeo mediático en las distintas redes, solicitando la destitución de la ministra Rosario Turner. El feroz ataque, por los cibernautas, utilizaban distintos argumentos, para su salida del puesto.
Ayer, el presidente de la República, Laurentino Cortizo, anunció la salida de tres ministras de Estado, entre ellas, la ministra titular de la cartera de Salud, la Dra. Rosario Turner. Para sorpresa de muchos, las redes sociales volvieron activarse, con la diferencia de que ahora eran mensajes en defensa y apoyo a la exministra Turner, por el manejo de la crisis causada por la pandemia del coronavirus, resaltando su liderazgo, compromiso y profesionalismo, durante la contingencia, en momentos de tan alto riesgo, que compromete la vida, salud y estabilidad de miles de vidas panameñas. ¿Entonces?, ¿Cómo te compongo, Mondongo?
Así de inestable es la psiquis de las redes sociales, su comportamiento compulsivo puede llevarnos a la desestabilización del cuerpo social, que es la propia sociedad. Sino le damos el tratamiento adecuado, y valoramos, en su justa dimensión, las informaciones, opiniones y expresiones, que a través de ellas se emiten, el sistema pudiera colapsar.
Con la llegada de las plataformas tecnológicas de comunicación e información, y su incorporación en la sociedad, el hombre común, jamás ha sido tan libre para ejercitar su libertad de expresión. Con excepción, claro está, de los Estados dictatoriales. Entonces a este hombre común, que somos todos, le aparece, muchas veces, “el otro Yo del Doctor Merengue”, que se apodera de su ser, para explayarse en expresiones a través de las redes sociales. Entonces, “el otro Yo” es experto en todo, es crítico o defensor, es paladín de lo que consideran son, sus causas justas.
Siendo entonces, una red social, desde un contexto cultural y social, una estructura compuesta por un conjunto de actores, individuos u organizaciones que están vinculados por lazos interpersonales, que se pueden considerar como relaciones de amistad, parentesco o intereses comunes. Te adhieres a ellas, como si fueran un club social virtual, donde “el otro Yo”, puede actuar.
Pero, reconociendo de antemano, que existen los llamados “call center” que, como la mano que mece la cuna, desde cualquier lugar del mundo, pretenden manipular la opinión pública de un país y hasta del mundo. Sus intervenciones distorsionan la realidad de los eventos, a través de mensajes, metódicamente codificados, para crear reacciones favorables o no, con respecto a un tema de interés público, nacional o internacional.
Toda esta interacción, provoca que “el otro Yo”, de miles de ciudadanos tomen postura, en el nuevo campo de batalla, que son las redes sociales, donde los grupos de poder, los grupos divergentes o emergentes, pretenden crear opinión pública. Y el ¿Cómo te compongo, Mondongo?, parecerá tan habitual, como irracional, en los nuevos acontecimientos sociales.
El autor es Estudiante de Periodismo


