Comportamiento Social y Crisis Sanitaria
La pandemia del COVID-19 ha traÃdo consecuencias importantes en la salud, economÃa, pero también un pacto social en los individuos a nivel mundial que han trasformado sus vidas cotidianas para protegerse del contagio produciendo cambios en su comportamiento social.
Las crisis sanitarias suelen estar acompañadas de un componente mediático a través del cual pueden tener una influencia en el comportamiento social del público en general. Cuando nos planteamos la relación existente entre las crisis sanitarias y los problemas sociales, la primera observación que podemos realizar es que, ante la situación actual es muy probable encontrar un componente social que da lugar a un desequilibrio emocional. Este componente está relacionado a la situación actual de la mayorÃa de los paÃses donde el poder polÃtico y la brecha económica están en crisis. Esta situación incrementa su dimensión ante el factor estresante y su influencia sobre patologÃas de la ansiedad.
Durante la cuarentena establecida por el gobierno desde finales de marzo con el objetivo de reducir la transmisión del virus, muchas personas han sido detenidas por incumplir estas disposiciones. Le preguntamos a la socióloga Rubiela Sánchez, ¿cuáles son los factores que están relacionados con este tipo de comportamientos?
Ella responde que los seres humanos son formados con distintos agentes sociales que van moldeando nuestro carácter, conducta y personalidad. En la cuarentena, se exhiben determinantes sociales que deben ser analizados a la hora de cuestionar por qué los panameños incumplen medidas de cuarentena y estos factores determinan a la hora que ellos desafÃan las medidas de confinamiento. Hay que tomar en cuenta que hay personas que no tienen trabajo y tienen hijos en sus casas y necesitan llevarles alimentos, por lo que de alguna manera salen a buscar el sustento necesario para satisfacer estas necesidades. Otro ejemplo, lo estamos viendo con los que se dedican al trabajo comercial del sexo, que han llegado a utilizar las dos horas que pueden salir para desarrollar su actividad y poder obtener dinero para llevar a sus hogares.
Otro aspecto que se debe tomar en cuenta para analizar el comportamiento social en tiempos de cuarentena es el temor y la ansiedad que genera una condición como ésta. Los seres humanos respondemos con reacciones de ansiedad y miedo frente a la presencia de un peligro inminente. El miedo es una emoción que puede servir en respuesta a un peligro inminente, pero también nos impulsa a tomar conductas inesperadas ante amenazas como las crisis sanitarias.
En éste como en otros muchos casos, la transmisión de la información a la población resulta clave. Tanto por la posibilidad de generar reacciones de miedo excesivo y pánico, como por bloquear las reacciones y no influir adecuadamente en el desarrollo de comportamientos que sà repercutan en frenar la propagación de la enfermedad.
Expertos en la comunicación de riesgo, como Daniel Yankelovich o Baruch Fischhoff señalan cómo la percepción del riesgo por la opinión pública no es algo estático y va evolucionando en función del modo en el que se transmite la información a la población.
Según señala Fischoff, es más importante la confianza en que las autoridades están siendo honestas con la ciudadanÃa en la transmisión de la información; "sólo se tendrá pánico si la gente pierde la confianza en las autoridades", "perderán la fe mucho más rápido si las autoridades no son francas con ellos". Teniendo en cuenta este concepto podemos decir que el detonante social que se ve reflejado en el comportamiento humano está relacionado o nace de las autoridades, donde la rebeldÃa o anarquÃa sólo nace del propio individuo.
En esa lÃnea, la socióloga Sánchez comenta que los análisis de la pandemia en las conferencias se hacen mucho llamando la atención desde un enfoque biológico, pero no con un enfoque social, lo que puede llevar a que las personas vean esto como un regaño y quieran desafiar a la autoridad, sobre todo en personas que no tienen una formación con lÃnea de autoridad. De todas formas, son muchas más las personas que cumplen con las medidas que las que no lo hacen.
Ahora, la cuarentena parece terminar, pero un nuevo orden global de nuestras actividades inicia y traerá efectos notables en la sociedad. Para Sánchez, esta nueva normalidad debe ir acompañada de una agenda polÃtica de Estado que garantice la protección social de los individuos y reduzca las desigualdades que se han evidenciado en estos tiempos principalmente en el sector educativo. Habrá nuevas formas de socializar, y asà mismo los gobiernos tendrán que reinventarse para incidir positivamente en beneficio de sus ciudadanos. Existen muchos retos que solo serán superados con la articulación de cada uno de los sectores de la sociedad.
Los autores son Estudiante de Periodismo
Â


