Turistas arriesgan su vida en exclusas de Pedro Miguel
He pensado y o meditado en torno a lo actuado recientemente en aguas de las Exclusas del área de Pedro Miguel.
Según entendí o asumí, dos damas consideraron como un acto sensacional, lanzarse a las aguas desde la embarcación en la que viajaban.
Como humano y ciudadano común y corriente, creo que la aludida acción debe fijar -para siempre- un antes y un después.
Hasta ese día, por lógica y motivos obvios, era de esperarse que nadie (o casi nadie) pudiese considerar la posibilidad de lanzarse a las aguas que bañan las aludidas instalaciones.
¿Habrá ocurrido en alguna parte del mundo, que a una/s/ persona/s/ haya/n/ osado ejecutar esa acción en un área o instalación de ese tipo?
¿Qué estaría ocurriendo en estos momentos, si a una (o a las dos) de las personas que llevaron a cabo esa “aventura”, hubiese resultado con consecuencias graves (ejemplo: si hubiesen fallecido)?
Al escuchar la noticia, personal autorizado declaró a un reportero de TVN Canal 2, que aparte de otros factores de riesgo, animales que nadan eventualmente en esas áreas, pudieron atentar contra la integridad física o la vida de esas personas.
Esto demuestra que es necesario que se haga alusión, de manera v i s i b l e (a través de numerosas formas) que es prohibido y arriesgado lanzarse a esas aguas. Y anunciar posible sanción.
¿Nos imaginamos el escándalo internacional que se hubiese desatado por esta “travesura”?
Es más, en adelante, todos los encargados de conducir embarcaciones hacia destinos de esta índole deben conocer vastamente y transmitir a los pasajeros las respectivas prohibiciones.
Además, evidentemente no estará de más mantener avisos en español e inglés en las cercanías del destino final.


