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Comprendiendo los Homicidios Ocurridos en la Comunidad de Altos de Terron, Comarca Gnobe Bugle, enero de 2020

Por: Carlos F. González | Publicado el: 06 febrero 2020



En el mes de enero del 2020 la sociedad panameña en general fue estremecida por un hecho inédito al conocer de los homicidios de 7 personas (6 menores de edad y una adulta en estado de gestación). Los responsables de dichos homicidios son miembros de una congregación que profesaba una creencia en el binomio bien-mal, siendo Dios el representante del bien y, el Diablo representante del mal.  Este hecho sorprendió más aún a la sociedad en general, ya  que tanto  victimarios como  víctimas guardaban lazos de consanguinidad: 6 de las víctimas eran menores de edad y una mujer adulta de 32 años con seis meses de gestación.  No hay antecedentes previos en el país de tal magnitud, ni naturaleza de los homicidios ocurridos en el poblado de Altos del Terrón del Corregimiento de Santa Catalina en la Comarca Gnabe Bugle.  Sorprendió que este incidente se diera en un área remota del país, con las características de las mismas, y que los victimarios no presentaron remordimientos de lo ocurrido.  

Para desarrollar el presente artículo el suscrito se apoyó en  las notas periodísticas y artículos de opinión aparecidos en torno al hecho en los distintos diarios digitales del país.  Empiezo por destacar lo que siempre se ha señalado del ser humano, de su necesidad de creer en algo.  Luego de la revisión hecha al respecto, debo destacar que este incidente que tanto impactó a la sociedad panameña siempre se ha manifestado en las distintas épocas de la humanidad, incluyendo la contemporánea y en distintas regiones del mundo tanto en los denominados países subdesarrollados, como los desarrollados.  Con este señalamiento en ningún momento se está tratando de minimizar lo ocurrido.

Cabe acotar que las creencias religiosas tienen mayor tiempo de existencia que las ciencias y en especial de las ciencias sociales, por tanto, el análisis de estos hechos requiere de la consideración de estas concepciones o creencias, para lograr precisamente la comprensión de lo ocurrido.  Para tal efecto me remito a lo declarado por Andrew Chesnut, historiador estadounidense y publicado en el diario digital de Mi Diario del 19 de enero de 2020 donde señaló que en los homicidios de Altos Terrón responde a un “culto sincrético” y agrego “que viene siendo una mezcolanza de creencias unidas con el pentacolismo en su núcleo, pero también elementos de las creencias indígenas e incluso la filosofía de la nueva era o new age”.  Luego de revisar cada concepto anotado por el historiador Chesnut, debo señalar que los homicidios ocurridos en Altos Terrón cumplen con cada uno de los elementos destacados.  Para lo cual el suscrito  se tomó la tarea de profundizar en cada de uno de los conceptos aparecido en negritas.

Sin embargo, como investigador nos formulamos algunas interrogantes en torno al hecho ocurrido:

  1. Si la agrupación ya tenía 5 años de existencia en la comunidad, ¿Qué factor pudo haber contribuido para que se dieran estos homicidios?
  2. Se señala que el autor intelectual de los homicidios, un adulto mayor de 60 años, no indígena, salió de la comunidad y a su retorno vino con ideas “raras”. Lo cierto es que, el lunes 13 de enero de 2020 tuvo un significado para los esotéricos que vale la pena tomar en cuenta.
  3. Dentro de los antecedentes del autor intelectual está haber sido corregidor y activista político. Se relata que siendo corregidor de la comunidad se apropió de  terrenos de moradores del lugar.  Se le describe como una persona violenta.  Se hace necesario por tanto descartar lesión orgánica en el autor intelectual o definir su tipo de personalidad.
  4. En base a estas descripciones preliminares del autor intelectual de los homicidios, se puede señalar que es posible que la sola idea de pensar o creer que el hecho no iba ser conocido por autoridades externas le inspiró confianza y la seguridad para llevar a cabo los homicidios con la influencia sobre los miembros de la agrupación (todos de su propia familia) quienes fueron los que llevaron a cabo las agresiones con el uso de objetos contundentes (palos, biblia) y armas blanca (machete).  Estos hechos demuestran la capacidad de sugestionar y manipular a las personas por parte del autor intelectual. 
  5. El hecho que colocaran hojas de tallos en el espacio donde se realizaron las agresiones que culminaron en los homicidios, refleja a nuestro juicio, que se tenía conocimiento  que se estaba realizando un acto al margen de la ley o dado que posiblemente  el objetivo final era eliminar físicamente a los 300 miembros de la comunidad para que los mismos no se dieran cuentan de lo que sucedía.  Sin embargo vale anotar que la comunidad se dio cuenta, cuando los miembros de la agrupación llevaron en hamaca a las víctimas a una fosa común.
  6. Esta consideración nos lleva a plantear lo siguiente: ¿Sería que el objetivo del autor intelectual era quedarse con los terrenos de los moradores de Altos de Terrón? Nos basamos, para hacer este señalamiento, en los antecedentes de su función de corregidor donde se apropió de terrenos dentro de la comunidad. Pero surgen el hecho  que las víctimas fueron tanto nietos como hija.  Cabe anotar al respecto dos consideraciones: ¿Cuáles otros conocimientos esotéricos tendría el autor intelectual de esta agrupación?  ¿Cuál era la relación entre el autor intelectual y su yerno, un agente de la Policía Nacional, padre y esposo de las víctimas?
  7. Dado que se señaló que dos de los hijos del autor intelectual de los homicidios mencionaron que tenían “mandato divino” habría que descartar uso de sustancia psicoactivas en la comisión de los homicidios.

A  raíz de este hecho inédito en la historia del país, se recomienda las siguientes medidas:

  1. Pese a que la constitución contempla la regulación de las agrupaciones “religiosas”, se debe exigir el cumplimiento efectivo, real y concreto  de la supervisión de parte de la instancia correspondiente.
  2. Explorar en qué medida se puede introducir tecnología para la comunicación en lugares remotos del país, de tal forma que, hechos como el abordado no se vuelvan a repetir. De esta forma las instituciones se pueden hacer presentes en lugares remotos de manera virtual.
  3. Descartar daños neurológicos y/o establecer el tipo de personalidad en el autor intelectual de los homicidios ocurridos en Altos del Terrón.
  4. Realizar un estudio criminológico del autor intelectual y los 8 miembros de la agrupación para comprender, explicar y prevenir hechos similares en el futuro.
  5. Un hecho que se debe destacar es que la agrupación secuestró, amarró, torturó, agredió y quemó a las víctimas y finalmente como resultado los mismos fallecieron. Esto estuvo ¿planificado o pensado?  Surge la pregunta con la que cierro este artículo, el: ¿por qué?

El autor es Psicólogo, Criminólogo y Docente Universitario

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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