El Diseño Gráfico y el entorno urbano
Es fascinante ver como el diseño gráfico se ha convertido a nivel internacional en una forma y técnica aplicada al paisaje urbano, aportando un estilo modernista y sofisticado a lo cotidiano del día a día de las sociedades actuales. Maravillosas e ingeniosas esculturas creadas a base de letras ubicadas en plazas, museos, plazas comerciales, parques y hasta en aceras peatonales se han convertido en un recurso modernista arquitectónico y artístico, que por cierto no es nada nuevo, ya que la primera y más conocida de la serie LOVE del artista Robert Indiana en el año 1970 se encuentra actualmente en el Indianapolis Museum of Art en Estados Unidos y que todo visitante o transeúnte que pase por la sexta avenida de New York podrá encontrar de esta serie la mencionada y otra opción titulada HOPE.
Panamá no se queda muy atrás en tema de integración del diseño gráfico al entorno urbanístico, y es que las ya muy conocidas letras gigantes multicolores que llevan los nombres de los sitios turísticos icónicos de nuestro país se encuentran a lo largo de la geografía nacional y se han convertido en paradas obligadas, donde no faltan locales y extranjeros haciéndose selfies y fotografías que envían alrededor del mundo a través de redes sociales.
Como en el resto del planeta Panamá como colectivo maneja un vocabulario propio y muy particular, siendo parte indiscutible de las conductas de individualidad e identidad, al igual que se deja notar el uso de una marcada paleta de colores y estilos de ilustraciones muy característico de nuestras costumbres y de todo aquello que nos distingue como sociedad, y saben ¿qué?, esto me parece simplemente fabuloso. Y es que todo visitante que pone un pie en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, y ve las vallas de carretera y todo tipo de publicidad gráfica situada a lo largo y ancho de las áreas urbanas, se empieza a familiarizar y hasta “mimetizar” con nuestra forma de comunicarnos visualmente.
Evidencia de esto se encuentra a simple vista dando una vuelta por los comercios, avenidas y barrios a nuestro alrededor.
Un elemento integrado al entorno urbanístico y que nunca ha pasado de moda son los grafitis. En el pasado, estos se resumían en creaciones tipográficas rotuladas que -honestamente, eran ilegibles y simplemente decorativas para el espectador, aparte de que era propiamente ante las autoridades y la sociedad un verdadero delito el rotular cualquier sitio de la ciudad de Panamá con estas manifestaciones artísticas.
En los últimos tiempos las reglas del juego han cambiado con respecto al tema de grafiti, ya que hoy por hoy no solamente te contratan para que decores restaurantes, tiendas, bares y otros comercios con estos, claro está, según la experiencia y renombre del artista. En estilo y contenido los grafitis se han transformado en bellas y gigantescas ilustraciones llenas de mensajes sociales, ecológicos y demás, con un alto nivel de técnica, con la implementación de paletas de colores que mantienen un significado psicológico, y con estudios más profundos de representación visual de lo que fue el grafiti hace muchos años atrás en Panamá. Imágenes que crean efectos especiales logrados a través de la utilización del espacio, jugando con las curvas y cortes arquitectónicos de las fachadas de los edificios hacen que la experiencia visual sea admirada y valorada por locales, y se convierten en puntos de interés para todo visitante que pone a Panamá en su agenda de viaje como un destino turístico y eso es fenomenal porque se presta al estilo cosmopolita que tiene la ciudad de Panamá.
¿Acaso existe algo más grandioso que ver como se fusionan las profesiones y los oficios en uno solo? A mi me parece simplemente genial.
El autor es Profesor Titular de Diseño Gráfico de la Universidad de Panamá


