Cuando la estupidez y lo irracional se graba y se hace viral
El reciente video del toca nalgas, donde un chico sale agarrando los glúteos de mujeres que transitan desprevenidas o los anteriores que mostraban un joven pateando a un anciano en la nunca y otro rompiendo un huevo en la cabeza de una mujer, han causado la indignación de la ciudadanía que exige sanciones.
Lo de la sanción es justo, pero es necesario analizar por qué la gente se ve tentada a grabar actos estúpidos e irracionales con la intención de ganar un “ME GUSTA” (like) y que se viralice sin medir las consecuencias negativas para él y las víctimas.
Los retos virales pueden cautivar a los jóvenes que de por sí tienden a ser impulsivos y sentirse atraídos por comportamientos que llaman la atención, especialmente en las redes sociales.
Estas premian el comportamiento escandaloso, y entre más escandaloso, más se puede alardear. El ámbito de las redes sociales es vibrante e irreflexivo.
Detrás de los videos grabados por la gente común hay motivaciones parecidas a las que llevan a hacerse un selfie. La diferencia es que este último es más egocéntrico. En cambio, detrás del vídeo están las ganas de compartir contenido con los demás a manera de retos online bajo la apariencia de simples juegos entre amigos, que en ocasiones se convierten en situaciones de enorme riesgo que producen lesiones graves o incluso la muerte. Muchos rompen con las normas sociales y las leyes.
Es un fenómeno que debe ser atacado desde la escuela, los hogares y la sociedad.
El autor es periodista y docente


