Las Irracionalidades de la PolÃtica y la Corrupción
Tradicionalmente se reconoce la corrupción como el acto de recibir dinero o especies de un tercero, persona o empresa como retribución de algún favor que redunde en beneficio particular, aunque la corrupción tiene muchas formas, en esencia se presenta como lo antes dicho y se puede dar en todos los niveles sociales, polÃtico y personal o sea que la corrupción no discrimina y se produce siempre entre dos o más actores.
Asà las cosas y siendo del conocimiento de las autoridades legalmente instituidas, aún se permite practicarla haciéndola legal, es asà como podemos mencionar algunas situaciones que a nuestro juicio se enmarcan en el ámbito de la ilegalidad perse, sin embargo, estos actos se permiten dependiendo de los intereses de quien ejerce el poder, tomando en cuenta que ya de por sÃ, el llegar al poder polÃtico y/económico, se configura un acto de corrupción por las diversas situaciones en que se produce en la consecución del apoyo de los votantes
Por ejemplo, entregar la fianza que deposita un demandante ante un acto que se considera irregular, al demandado, es una acto de corrupción porque resulta que el impugnar o demandar una situación es un derecho del afectado, porque se presume que el demandado cometió una ilegalidad, fianza que además es ilegal por el mismo derecho que asiste al supuesto afectado. Igual que otorgar dineros públicos para actividades particulares (candidatura) so pretexto de la infiltración de dineros mal habidos, también es un acto de corrupción.
Cómo es posible que la carrera de un candidato a puesto público sea financiada con dineros que aportan los asociados a manera de impuestos, que en muchos casos no son afectos a ninguna opción polÃtica, dicha postulación, por ser un acto de decisión personal, debe ser financiado con dineros particulares, ya que dicho candidato sólo se representa a sà mismo o a un partido polÃtico a la sazón no es una institución del Estado.
AsÃ, se pueden determinar muchas formas de hacer y permitir la corrupción que se da tanto en el ámbito polÃtico, institucional como particular, asà como el otorgar un pago adicional al salario por el trabajo que le corresponde a una persona realizar, es un acto de corrupción que debiera ser motivo de debate en las instancias que corresponda.
De seguro que si actuáramos en función de estos preceptos legales y morales, seguramente que tendrÃamos un mejor paÃs y una mejor sociedad, con mayores posibilidades de desarrollo social.
El autor, es licenciado en periodismo
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