Violencia, una expresión social: ¿temporal o permanente?
En Panamá, las manifestaciones de violencia se hacen cada vez más visibles a través de los medios de comunicación masivos y de nuestra convivencia diaria. Meses atrás, del año en curso, la sociedad panameña fue estremecida por el caso de la mujer que desmembró a su pareja, hecho que se dio en Aguadulce, provincia de Coclé, que representó la expresión más descarnada de la violencia y que lleva a emitir algunas reflexiones en torno al mismo. ¿Se pudo prevenir este hecho? ¿Está el recurso humano preparado para realizar intervenciones oportunas para detener el ciclo de la violencia, presente en este tipo de casos? ¿Cuenta el estado panameño con el número de instituciones a nivel nacional para atender e intervenir las manifestaciones de esta naturaleza?
Este caso en particular, y se aclara que no se pretende analizar al mismo, ni mucho menos, pero sà se pretende tomarlo como referencia para evaluar el estado de la manifestación de esta fuerza destructiva como lo es, la violencia. La descripción que se ofreció en los medios de comunicación en torno a este hecho en particular, permite señalar que en base a la información del mismo, se  ajustan a las manifestaciones propias de   éstos casos: una mujer vÃctima de violencia familiar,  y que de acuerdo a la literatura al respecto, se podrá encontrar  en su historia personal una alta posibilidad  que la misma creció en un hogar donde se dio al igual violencia intrafamiliar, que marcó su desarrollo y su tipo de personalidad o su forma de conducirse en la vida. En sus antecedentes, los medios de comunicación destacaron que en su previa unión fue al igual, vÃctima de violencia doméstica; pero como lo señala la literatura, llega un momento en que la vÃctima pasa a ser victimario; de acuerdo con los resultados que arrojan las investigaciones sobre la criminalidad femenina señalan que la mujer puede llegar a ser más violenta que el hombre y a planificar con tiempo su reacción. Con éstos conocimientos previamente expuestos, pregunto ¿se pudo evitar este desenlace fatal caracterizado por su forma atroz? Mi respuesta es, sÃ, pero la sociedad a través de sus instituciones tiene que ser más eficientes y eficaces en el desempeño de sus funciones.Â
La sociedad panameña se caracteriza por las manifestaciones de los distintos tipos de violencia: sexual, fÃsica, psicológica, institucional, verbal, laboral, económica, mediática, entre otras. Y otra pregunta que surge, si sabemos qué podemos hacer como sociedad frente a este mal, en este caso, de la violencia, que de paso vale mencionar que se ha señalado que es un problema de salud pública ¿estamos haciendo algo para detenerla? Mi respuesta contundente es que no o por lo menos, no lo suficiente.
El cerebro refleja lo que ve en la sociedad. Es posible que ante la deficiencia en el cumplimiento de las funciones por parte de las instituciones creadas para llevar al hombre a tener control sobre sus impulsos que están ubicados en su cerebro primitivo, y las ingestas de sustancias tanto licitas como ilÃcitas, debilitan el control del cerebro frontal que es el área donde se controlan los impulsos primitivos y esta incapacidad nos llevan a registrar los casos que tanto impactan a la sociedad panameña. Si no tomamos conciencia de estos hechos que reposan en la literatura y en los diversos estudios que se han hecho al respecto, seguiremos viendo más casos de manifestaciones de violencia que nos impactarán por su forma descarnada de expresarse.
Dado que la violencia es aprendida, le pregunto a usted amigo(a) lector(a) ¿Qué está haciendo para detener o disminuir la expresión de la violencia en el entorno donde se desenvuelve? Aquà sà cabe la expresión que la disminución o detención de la violencia, es responsabilidad de todos y todas.
El autor es Psicólogo-Criminólogo y profesor de Postgrado
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