La Renovación de la enseñanza del Derecho
El contexto jurÃdico, generado por la reforma de los modelos procesales en Latinoamérica, en especial de la justicia penal, exige ciertas capacidades, destrezas y habilidades a los profesionales del Derecho que requieren ser incorporadas a su formación académica.
La nueva realidad, forjada con la aprobación del Código Procesal Penal, ha cambiado el panorama para los profesionales que intervienen en los nuevos modelos, ya que deben poseer habilidades en las técnicas de oralidad con la finalidad de participar en actividades tales como: interrogatorios, contrainterrogatorios y argumentación jurÃdica.
Los programas de estudio han quedado rezagados frente a este cambio legislativo y a las iniciativas aún pendientes por discutir en la Asamblea Nacional de reforma al procedimiento civil, además de la oralidad contemplada en materia de familia y agraria. En varios de los paÃses, que con antelación al nuestro, han adoptado la oralidad en sus modelos procesales, las universidades han creado una nueva asignatura denominada Litigación Oral.
Entre las competencias especÃficas para la carrera de Derecho del proyecto ALFA-Tuning América Latina, (Univesidad Deusto, 2018) encontramos: la Capacidad de razonar y argumentar jurÃdicamente y la capacidad de expresarse oralmente en un lenguaje fluido y técnico, usando términos jurÃdicos precisos y claros. Â
Existe una interdependencia entre conocimiento y acción, implica desarrollar un pensamiento cientÃfico-técnico reflexivo. Todo profesional del Derecho requiere el dominio de las técnicas de comunicación y persuasión, destrezas profesionales necesarias para representar intereses de particulares.
La enseñanza de cuatro ejes temáticos: argumentación jurÃdica, técnicas de litigación oral, planificación estratégica y medios alternativos de solución de conflictos, deben ser de carácter obligatorio en la Facultad de Derecho, con la finalidad de que cada abogado descubra su propio estilo de comunicación, y le permita adquirir un modo de persuasión que lo haga verse, escucharse y sentirse con autenticidad para ser creÃble. Â
Para obtener un resultado favorable a su causa, el abogado tiene que demostrar, justificar, persuadir cuando presenta sus argumentos y refutar los de la contraparte. Con las técnicas de Litigación Oral los abogados tendrán las herramientas necesarias para comunicar con efectividad su argumento lógico-jurÃdico. La mayorÃa de las jurisdicciones contemplan los mecanismos alternos de solución de conflictos, si el estudiante de Derecho no se le prepara para negociar en un proceso, tendremos un profesional con un grave déficit. Â
La posible solución a esta encrucijada serÃa la de incluir en el currÃculo de Derecho asignaturas en las que se trate exclusivamente los temas de argumentación jurÃdica y métodos alternativos de solución de conflictos. Para el dominio de las técnicas de litigación oral, sugerimos que las materias procesales sean efectivamente teórica prácticas y que la asignatura de Práctica Forense se imparta en cuatro semestres, dedicando los dos últimos semestres a las simulaciones para actuar en procesos orales en las diversas jurisdicciones. Â
Para ello, no es necesario alargar la duración de la carrera, en el currÃculo existen materias que bien podrÃan ser parte temática de otras, con una revisión cientÃfica se podrÃa adecuar los planes para mejorar el perfil del egresado.
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* El autor es docente de la Faculta de Derecho y Ciencias PolÃticas del CRU de Panamá Oeste.
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