La Asignatura de Diseño Arquitectónico como Respuesta Proyectual al Servicio Social Universitario
El Servicio Social Universitario es una labor académica que involucra al estudiante con la sociedad vulnerable, en el momento en el que analiza los problemas y colabora con el fortalecimiento de la comunidad mediante acciones paliativas y proyectos que aborden la desigualdad de una comunidad. Â
Según el último informe del Ministerio de EconomÃa y Finanzas sobre Pobreza y Distribución del Ingreso de los Hogares en el año 2024, se estima que la pobreza general en la República de Panamá afecta a unos 874,673 panameños, con una tasa del 21.2%; o sea, que 1 de cada 5 panameños es pobre.  A nivel de áreas geográficas, la pobreza general se distribuye en un 36.9% en las áreas urbanas (322 mil, 11.5%) y en un 63.01% en áreas rurales (551 mil, 42.2%), donde se incluyen las zonas indÃgenas en un 25.3% (221 mil, 84.7%).Â
Ante esta situación crÃtica, la Universidad de Panamá como institución de educación superior e impulsora del desarrollo de nuestro paÃs aprobó el Reglamento de Servicio Social mediante el Consejo General Universitario N°2-10 del 2 de marzo de 2010, lo cual establece un horario mÃnimo a cumplir de 130 horas como requisito para obtener el tÃtulo de licenciado.
Para atender estas cifras, los proyectos de servicio social se encausan de acuerdo a la especialidad de cada Facultad. En este caso, en la Facultad de Arquitectura y Diseño se imparte la asignatura de Diseño Arquitectónico que consiste en un proceso proyectual creativo y técnico para identificar, organizar, crear espacios ambientales, funcionales y estéticos considerando elementos culturales, tecnologÃa y materiales, a través del cumplimiento de los cuatro ejes temáticos que establece la asignatura, que son: arte, ciencia, técnica y oficio constructivo.
Todos estos saberes se articulan en el taller vertical, que es un espacio para la indagación, discusión y propuesta, que se caracteriza por incorporar alumnos de distintos niveles o semestres en una misma clase bajo la dirección del docente especializado (Cortina et al. 2016). Este modelo académico potencia el trabajo en equipo, fomenta el uso de programas informáticos, la investigación y el espÃritu crÃtico, cuyas destrezas se pondrán en ejecución para la práctica proyectual en los proyectos del servicio social y en consecuencia: la simulación en el campo laboral.
En este contexto, es dable reconocer el papel social del arquitecto, que no se limita al diseño de edificaciones, sino que, también favorece una relación simbiótica entre el bienestar social y la equidad. Por ello, para la presentación de buenos proyectos de diseño arquitectónico para un servicio social es fundamental seguir las etapas del diseño que se pueden sintetizar en las siguientes fases:
Fase I- Análisis e Investigación: entrevista y revisión de los requisitos solicitados por la institución, zonificación (usos permitidos), normativas legales, asoleamiento, vientos predominantes, topografÃa.
Fase II – El Concepto: estudio de la forma, luz, ventilaciones, orientación de ventanas, uso de tragaluces o patios interiores, realización de bocetos (Sketch), esquemas de circulación, volumetrÃas y definición del estilo de arquitectura.
Fase III Anteproyecto: análisis de las propiedades del diseño como: relación entre las áreas funcionales, definición de la materialidad, aspecto constructivo, colores, iluminación, escalas, proporciones. También se desarrolla la representación y visualización en tres dimensiones y programas de ambientación.
Fase IV Presupuesto: se presenta un costo total aproximado para la construcción de dicho anteproyecto, materiales, equipo, transporte, honorarios profesionales, permisos de ocupación.
Fase V: Presentación de la Propuesta: consiste en explicar a los miembros de la institución todo el anteproyecto y recomendaciones a seguir. Para luego, proceder a entregar los planos de anteproyecto.
En efecto, todo anteproyecto de diseño arquitectónico para un servicio social debe presentar criterios tales como: funcionalidad -que consiste en la distribución eficiente de la planta arquitectónica-, estética y la forma – con la escogencia de una geometrÃa armoniosa que transmite orden y estabilidad-, el contexto y el entorno- que son los factores fÃsicos que rodean la obra como: paisaje, clima, topografÃa, el suelo-, iluminación -para resaltar elementos arquitectónicos importantes y orientar el movimiento a través del espacio-, ventilación para favorecer la planta arquitectónica de acuerdo a los vientos predominantes, con el fin de crear espacios más confortables, habitabilidad, seguridad y el cumplimiento de normativas.
En la Facultad de Arquitectura y Diseño se llevó a cabo la Exposición de Proyectos de Servicio Social que fueron ejecutados del 10 al 13 de septiembre de 2024, y se mostraron los trabajos realizados como: parques, plazas, canchas deportivas, reciclaje y rehabilitación de inmuebles históricos, adaptaciones de oficinas, centros culturales y de culto. Sin embargo, falta concentrarse en las mejoras de la vivienda social y el cambio que se ha apostado a la construcción vertical con un máximo de cuatro pisos, puesto que debido a la disponibilidad limitada y el incremento del costo de terreno, el mantenimiento de la infraestructura y el crecimiento de la población se deberá apuntar a planes de desarrollo de la arquitectura sostenible hacia una  “ciudad esponja,  que consiste en gestionar el ciclo del agua a través del incremento de infraestructura verde, estanques y humedales artificiales para filtrar el agua y evitar inundaciones.
A la vista de todo lo anterior podrÃamos decir, que los proyectos de diseño arquitectónico para el servicio social se deberán encarar con justicia y responsabilidad, para que los alumnos tengan conocimiento de la realidad de nuestro paÃs y que los grupos organizados tengan claras las instrucciones que necesitan seguir.Â
La autora es Profesora de la Facultad de Arquitectura y Diseño
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