Por Qué Somos Sociedad
Comparto algunas reflexiones en torno al momento histórico que vivimos como sociedad, haciendo un llamado a la reflexión para explorar alternativas para salir airoso de este momento crucial y difÃcil por el cual atravesamos.
La sociedad se ha constituido y mantenido a lo largo de la historia para proteger a la especie humana. Por tanto el bienestar de la mayorÃa era el objetivo de la cohesión o agrupación humana. Sin embargo, con el desarrollo y avance de la humanidad parece que las personas por su egoÃsmo, ambición y avaricia piensan solo en sà mismo, en detrimento de la colectividad.
 Esta afirmación cobra vigencia al observar en la actualidad, como se sobrevalora al polÃtico que saquea las arcas de un paÃs sin importarles las consecuencias de sus actos, que en efecto va en detrimento del resto de los ciudadanos. ¿Estaremos condenándonos a la extinción de la especie humana o a un porcentaje significativo de la población con este egoÃsmo tÃpico de narcisista perversos?
En un momento dado de la historia se habló de contrato social, que buscaba asegurar la supervivencia y bienestar de la mayorÃa. Una persona sola, fuera de una sociedad, sobrevive con mucha dificultad. ¿Aquà entra en juego una discusión de larga data al preguntarse si el hombre nace bueno o no? O será los modelos económicos que promueven ciertos antivalores que van en contra de la preservación de la especie humana, o por lo menos de una parte significativa, reitero.
 La corrupción puede ser entendida como una forma de poder mal utilizado, donde los gobernantes en turno, le dan más importancia a su propio beneficio sobre la de los ciudadanos, ante la pasividad y tolerancia de estos últimos. Se ha establecido que en algunos casos los gobernantes o las personas con poder polÃtico deben ser inmorales para mantenerse en el poder.Â
Pero frente a este panorama desolador, surgen posturas que debemos retomar como lo son la responsabilidad de actuar con ética, y realización personal que contribuyen a trabajar sobre el bienestar de las grandes mayorÃas. En estos momentos como ciudadanos que conformamos una sociedad debemos enfocarnos en promover la equidad y la justicia.
Los rasgos de personalidad de un funcionario con un alto cargo público le permiten tomar medidas sin remordimiento ni sentimientos de culpa en detrimento de la mayorÃa de los ciudadanos, inclusive si tiene que causar la muerte de los mismos para imponer sus medidas. Las personas con personalidad psicopática no aspiran al cargo público para servir a los ciudadanos sino por el contrario a su avaricia, egoÃsmo, ambición, donde aspira a servirse a sà mismo.Â
Corresponde a los ciudadanos retomar la discusión de qué tipo de sociedad queremos y evaluar exhaustivamente a todos los aspirantes que quieran ocupar cargos para servirnos. Hay muchos factores en contra, el modelo económico y la promoción de antivalores, la corrupción, el egoÃsmo, la avaricia y la ambición desmedida de algunos ciudadanos que atenta contra la colectividad.
El autor es Psicólogo Criminólogo y Docente Universitario


