La importancia de los metaprocesos en la enseñanza del idioma inglés: Un enfoque cognitivo y metacognitivo
Enseñar inglés a estudiantes cuya lengua materna es el español y que poseen un nivel básico en este idioma representa un desafío significativo para los docentes. En un contexto de cambios paradigmáticos del siglo XXI, es imprescindible dejar atrás los enfoques tradicionales que se limitan a la enseñanza de lectura, gramática y vocabulario. Estas metodologías tradicionales, caracterizadas por clases verticales y métodos expositivos centrados en el docente, no solo convierten a los estudiantes en receptores pasivos de información, priorizando la memorización sobre el desarrollo de habilidades metacognitivas, sino que también tienden a desmotivar a los estudiantes, afectando negativamente su interés y compromiso con el aprendizaje del idioma.
En este contexto, es importante resaltar la importancia de implementar procesos metacognitivos para transformar una metodología pasiva en una activa. Panamá, según el Índice de Competencias de Education First (EF), se encuentra entre los países con niveles bajos de dominio del inglés. Por esta razón, es imprescindible incorporar estrategias pedagógicas basadas en metacognición y metaprocesos, las cuales han demostrado ser altamente efectivas para fomentar el aprendizaje autónomo y consciente en estudiantes con dificultades para aprender este idioma.
Los procesos metacognitivos, especialmente la metacognición y la autorregulación, son herramientas metodológicas fundamentales para mejorar los resultados en la enseñanza del inglés. Estas estrategias ayudan a reflexionar sobre cómo aprenden, supervisar la efectividad de sus métodos de aprendizaje y ajustar sus estrategias según las necesidades del contexto educativo. La literatura académica enfatiza que la metacognición, definida por Flavell (1979) como "pensar sobre el propio pensamiento," desempeña un papel muy significativo en el aprendizaje autorregulado. Además, Mayor, Suengas y González, en su obra Metacognición y aprendizaje (1990), destacan que las personas no solo pueden aprender, sino también mejorar su capacidad de aprendizaje mediante la autorregulación de su pensamiento y comportamiento.
En el ámbito de la enseñanza de idiomas, los metaprocesos desempeñan un papel fundamental, ya que abarcan habilidades clave como la planificación, el monitoreo y la evaluación. Estas habilidades permiten a los estudiantes desarrollar una mayor conciencia y control sobre sus procesos mentales, lo que facilita una planificación estratégica, un seguimiento constante y una evaluación crítica de sus métodos de aprendizaje. En el contexto de la enseñanza del inglés, los metaprocesos son esenciales para identificar las estrategias más efectivas para cada estudiante, promoviendo ajustes y mejoras continuas en sus enfoques de aprendizaje. Este enfoque no solo fortalece la adquisición de competencias lingüísticas, sino que también impulsa una resolución de problemas más eficaz y un aprendizaje autónomo y sostenible a largo plazo.
Además, la incorporación de nuevas tecnologías permite potenciar las actividades metaprocesales, facilitando el aprendizaje autónomo del inglés, incluso sin la intervención directa del docente. Según Basterra (2020), "En el campo de la educación, la introducción de las TIC ha provocado un cambio de paradigma en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Hoy en día, nuestros estudiantes están aprovechando las nuevas tecnologías y, por lo tanto, aprenden de una manera nueva: crean conocimientos en lugar de memorizar y repetir contenido" (p. 6). Estas herramientas tecnológicas no solo son un recurso altamente motivador, sino que, al combinarse con los metaprocesos, tienen el potencial de mejorar de manera significativa las competencias lingüísticas en inglés de los estudiantes. Este aprendizaje es especialmente relevante en un país como Panamá, donde el auge del turismo demanda cada vez más el dominio del idioma inglés.
La autora es profesora de Inglés de la Facultad de Humanidades


