El Perdon, breves anotaciones desde la psicología clínica
Me interesó este tema luego de atender paciente tras paciente con situaciones que, en algún momento, requerían transitar por ese proceso tan complejo, arduo y fuerte llamado perdón tanto por sí mismos como por otras personas significativas. Pueden darse situaciones donde el perdón es, posiblemente, el ingrediente o requisito indispensable para sanar alguna herida que quizás lleva mucho tiempo abierta o bien se resiente frente a otros eventos similares.
El perdón tal como lo pensamos se trata de un proceso complejo, dinámico e indispensable ante momentos donde se requiere dejar ir eventos, personas, como requerimiento para aligerar la carga emocional, dejar ir, y seguir la vida.
Al revisar la literatura acerca del perdón la mayoría de los autores lo asocian a términos como absolución, resentimiento o bien cambio de una emoción por otra.
El perdón ha sido estudiado y se han planteado definiciones como la de Reed, G. (1998) “un proceso activo de transformación emocional en el que la persona perdonadora se libera de la ira y el resentimiento, alcanzando un estado de paz emocional”. En tanto que Luskin, F (2002) lo define como “una decisión consciente de renunciar a la narrativa de víctima, abandonando las emociones negativas hacia el ofensor, y cambiando la atención hacia el propio bienestar emocional”. McCullough (2000), lo planteó como “un cambio en las motivaciones interpersonales hacia el ofensor, que reduce el deseo de venganza y distanciamiento, y aumenta la motivación por la reconciliación”. Y Erikson (1950), lo puntualizó como “una capacidad desarrollada en las primeras etapas de la vida, que refleja una disposición hacia la esperanza y la restauración de la confianza en los demás”.
Resaltando algunos puntos comunes señalados por los autores anteriores tenemos: se trata de un proceso, activo, consciente, con abandono de emociones negativas en pro del propio bienestar emocional o bien una transformación emocional. El perdón es todo esto y más, ya que implica trabajar a favor de sí mismo, es un proceso más para el sujeto que para el ofensor, dado que se busca la liberación de esas ataduras que lo mantuvieron secuestrado por ese tiempo.
Importancia y alcance del perdón. ¿por qué es importante el perdón? El perdón siempre es importante, no solo está indicado para dirigirlo a otros sino, también, hacia nosotros mismos. El proceso de perdonar es personal y debe estar libre de presiones externas, se perdona cuando se está preparado para soltar dicha carga innecesaria y desmedida. Se hace luego de un período de reflexión donde se haya desenmarañado la situación o evento y haber tomado la decisión consciente de perdonar. Planteado de esa manera el perdón es importante porque tiene un alcance de alivio en:
- A nivel psicológico:
- Reduce esa preocupación constante en el evento o en esa persona en cuestión que requiere ser perdonada
- Reduce la idea depresiva de pérdida
- A nivel físico
- Se ha asociado con mejoras en el Sistema inmunológico, presión arterial y salud cardiovascular
- A nivel relacional
- Puede restaurar esa confianza básica en las relaciones con amistades, familiares y parejas.
El mayor impacto del perdón sería la liberación y logro del bienestar emocional y la paz interior.
Tipos de perdón. Como se señaló hay dos tipos de perdón: el perdón y el autoperdón. El más conocido es el perdón dirigido hacia aquellas personas que han gestionado alguna acción en perjuicio de otra. El autoperdón se trata del proceso de perdonarse a sí mismo por aquellas pensamientos, acciones u omisiones que se hicieron en contra de sí mismo.
Finalmente, el perdón es un proceso necesario ante situaciones críticas que avasallan y limitan ese bienestar emocional, disfrute y paz mental.
La autora es Doctora y profesora en Psicóloga clínica-Psicoterapeuta C.
Erikson, E. (1950). Infancia y sociedad.
Luskin, F. (2002). Forgive for Good; Proyecto perdón, Universidad de Stanford.
McCullough, M. (2000). Forgiveness: Theory, Research, and Practice.


