¿Fue correcto cambiar el DÃa del Niño?
Siento que en algunos casos la tradición supera a la razón. ¿Qué es mejor, continuar con la razón o seguir con la tradición? ¡Veamos! Los meses más duros para la economÃa familiar son noviembre y diciembre. Los padres tienen que hacer milagros para ser partÃcipes de las múltiples actividades que se dan durante el fin de año. ¡Y si a eso le sumamos una celebración importada como la Noche de Brujas, el escenario de gastos es peor! Durante la administración del presidente Torrijos, su esposa Vivian Fernández, propuso cambiar el calendario. Elevó, ante la Asamblea Nacional, un proyecto de ley para que el tercer domingo del mes de julio le rindiéramos admiración y tributo a esos que son el futuro de la Patria.
Para mà la idea fue excelente, desde dos puntos de vista. Primero, se le quitaba un dÃa de presión financiera a lo agitado que son los meses de noviembre y diciembre. Segundo, se corrÃa para un domingo donde la mayorÃa del entorno familiar estarÃa libre para honrar a ese ser humano que está en la etapa de formación.
En el primer año del gobierno de Torrijos se aprobó la Ley 56, donde se elige el tercer domingo del mes de julio para honrar a los niños. En septiembre de este año, y por iniciativa del diputado independiente de Arraiján, Manuel Cheng se aprobó devolver la festividad el uno de noviembre, a partir del otro año.
Tras la aprobación en tercer debate, del proyecto de ley 72, se reestablece el 1 de noviembre de cada año como el DÃa del Niño y la Niña en Panamá. La nueva fecha comenzará a regir en el año 2025. Según mis investigaciones la ley no ha sido sancionada ni vetada por el presidente Mulino. No sé qué pensarán mis lectores, pero trasladar el DÃa del Niño para el mes de julio fue una iniciativa positiva.
El autor es Periodista y docente universitario


