Festividades del Corpus Christi en La Villa de Los Santos
La Provincia de Los Santos, es una de las diez provincias de la República de Panamá, dividida en 7 distritos, cuya capital es Las Tablas. Esta provincia se constituyó en enero de 1945 sustituyendo a la extinta provincia de Azuero; de acuerdo al decreto de gabinete N° 13, quedando su régimen territorial reglamentado por el capÃtulo segundo de la Ley 58 de 29 de julio de 1998.
Esta provincia que forma parte de la PenÃnsula de Azuero, es reconocida por su gente trabajadora y apego a la cultura, costumbres y tradiciones, entre los que podemos mencionar la celebración de festividades, culturales y religiosas, los carnavales que le dan un gran realce y con ello la afluencia de turistas atraÃdos por dichos eventos por lo que también es una oportunidad para el incremento económico no sólo para la provincia sino para el sector  hotelero, restaurantes y artesanos de la región.
Es por eso que en este artÃculo haremos referencia a la Celebración del Corpus Christi, en La Villa de Los Santos, el cual se celebra cada año, después de pasados 60 dÃas del domingo de Resurrección. Cabe señalar que  El Corpus Christi es parte   de las tradiciones que llegaron los españoles al llegar a América, recordando que fueron quienes catequizaron a los grupos humanos existentes en América. Es por eso que esta celebración es de orden religioso, relacionados al respeto y veneración del SantÃsimo Sacramento.
El Corpus Christi, se desarrolla en tres etapas dentro del calendario litúrgico de la Fe Católica las cuales describiremos a continuación:
La primera: que inicia con la vÃspera de la SantÃsima Trinidad y la aparición el sábado en horas del mediodÃa del diablo encuetao, dese el edificio de la gobernación de la Villa de Los Santos, haciendo cruces en la calle al ritmo del repique de campanas de la iglesia San Atanasio.
Segunda etapa: El miércoles siguiente a la celebración de la SantÃsima Trinidad se lleva a cabo la vÃspera del Corpus Christi, a las 11:30 de la mañana, con el repique de las campanas de la iglesia, fuegos artificiales y cohetes anunciando la representación del cuarteo del sol por los diablicos limpios y la diabla para repartirse las cien almas, pero se dan cuenta de que solo hay 99, por lo que salen a
encontrar la que falta. En la noche predomina un ambiente festivo, donde visitantes y parroquianos festejan con música y cantos, esperando el amanecer del dÃa del Corpus para iniciar la búsqueda de El Torito.
Mientras tanto, desde la noche y al amanecer empieza la elaboración de hermosas alfombras conmemorativas al Cuerpo de Cristo (con diseños cubiertos con sal coloreada, aserrÃn, flores y diversos materiales), que adornan las cuatro calles en torno a la plaza del pueblo. Luego se inicia el oficio religioso con la solicitud de entrada de los danzantes, en especial los diablos que buscan el alma faltante. Durante la eucaristÃa son vencidos y rinden honor al SantÃsimo al seguir tras el sacerdote que lleva la custodia que recorre las calles en procesión haciendo un alto donde se encuentran hermosos altares en las esquinas alrededor de estas calles.
La Villa cuenta con ocho danzas, además de personajes festivos: la danza del gran diablo o danza de los diablitos limpios o de espejos, con máscaras antropomórficas de diablos (que escenifican la lucha entre el ángel y el diablo mayor por el alma perdida); la danza de los diablicos sucios (organizadas por alrededor de cinco familias), que con giros, pasos y zapateos con cutarras ejecutan bailes de paseo, mejorana, cumbia y toletón con toque de castañuelas, golpes de vejiga y ritmo de la guitarra. Es reconocido su colorido fustillo de rayas rojas y negras, con máscaras de animales, murrión de plumas de guacamaya y manto rojo o de colores. Durante la tarde y la noche de ese dÃa las danzas de diablicos sucios recorren las calles y las casas según las coordinaciones previas con los anfitriones que los reciben con invitados, comidas y bebidas.
Entre las danzas de carácter histórico y de ofrendas están la montezuma española (que representa el encuentro de las culturas española e indÃgena); la montezuma cabezona, danza de ofrendas; y danzas festivas de escenas campesinas y burlescas, como la danza del torito, los gallotes, las enanas y el zaracundé. Unidos a ellos están el personaje del chivo y los parrampanes y/o mojigangas que conforman el carácter lúdico de la fiesta.
Tercera Etapa: Ocho dÃas después del Corpus se realiza La Octava, el DÃa del Corazón de Jesús. Nuevamente las actividades religiosas se mezclan con las danzas y representaciones teatrales en las calles y alrededores del pueblo. En la mañana danzan los niños y en la tarde las demás danzas, además del encuentro de los diablicos sucios, llamado la hora cero o la hora del diablico
Importancia para la comunidad
La celebración del Corpus Christi presenta aspectos religiosos relacionados al respeto y veneración del SantÃsimo Sacramento, elemento sagrado para la comunidad. También expresa creatividad, capacidad de organización para no perder la tradición, fortalece la identidad, el sentido de pertenencia y el orgullo local por ser anfitriones de la fiesta. En torno a estas celebraciones, se vende la variada gastronomÃa local y productos artesanales; se incrementan los servicios de hospedaje y restaurantes, asà como los sitios turÃsticos del entorno.
BibliografÃa consultada
- https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Los_Santos.
- Revista virtual de Turismo &Moda Internacional.
- https://sicultura.gob.pa/manifestaciones-culturales/fiesta-del-corpus-christi-de-la-villa-de-los-santos
La autora es profesora de la Escuela de Turismo Histórico Cultural, Departamento de Turismo Histórico de la Facultad de Humanidades.


