Espectáculo Mediáticos y Simulaciones Subrepticias Alienantes
No sigamos elevando la ignorancia, a través de los buenos sentimiento de las personas honestas que se conduelen de las personas que están en estados críticos, en discapacidades físicas, mentales o de personas pobres y muy pobres; exacerbándose con pomposas ilustraciones de las imágenes acompañadas con informaciones cuyos discursos quiebran la fisiología social del alma humana. La sociología como disciplina científica analizadora del espectro social, incomoda y se atreve a manifestar los ocultamientos y los desocultamientos (en Bourdieu y Schopenhauer) de las realidades, en cuanto a las variedades conspicuas de la vida cotidiana y sociocultural-humana, en donde se construyen, reconstruyen y articulan las intenciones malévolas y mezquinas, sino que se auscultan desvelando y defenestrando las mentira piadosas y egoístas, para lucrar a partir de las intenciones consumidoras y comerciales de los espectáculos (show) mediáticos publicados por los medios televisivos, radiofónicos, periódicos u otros medios de comunicación tecnológicos-digitales, o como también, a los intermediados espectáculos artísticos en vivo en las teletones, que alardean el compungir los haceres y explicares de las masas de gentes pobres y clase media, y en quienes hay profunda y honesta y espontánea humanidad, y en quienes hay una profunda constricción de culpabilidad, pero al mismo tiempo liberando su inculpabilidad sabida y sabible (Ibáñez) por conversión en donadores alegres desde sus corazones y sus exiguas tenencias materiales y financieras, conectados por su identidad y solidaridad humana, es decir, con aquellas personas que sufren las tragedias humanas y les toca vivir imbuidos en la pobreza, miseria, enfermedad y discapacidades por nacimientos, accidentes fortuitos, enfermedades, entre otras.
Peor aún, los medios corporativos aprovechan las coberturas masivas y espectacular de atractores, sean ellas ficciones fantasiosas de los imaginarios, o las mitologías fenoménicas, o el realismo mágico-religiosos, todos son conducentes en producir adictos radiales, visuales de las programaciones telebasuras en vivo o las proyecciones indirectas que publicitan en nombre del altruismo benefactor y donaciones filantrópicas, cuya finalidad última, es la búsqueda granjeada de dadivosidad y engrandecer las figuras de personajes o marcas o empresarios, engrandeciéndolos por analogía de refracción de verosimilitud soslayando por humildad de apegos piadosos metonímicos-simbólicos con finalidad comercial para lucrar y hacerse rostridades de imágenes de bonachones y de buena gente; este dechado de bonachonería, es sin duda alguna un DESCARO, puesto que se disfraza de intenciones varias de intereses, este encaramiento se nutre de la somnolencia seductora enarboladas por las entonaciones rítmicas-prosódicas de palabras huecas, los sonidos y las visualizaciones profundamente simbólicas que mediatizan al inconsciente colectivo, para manipular a mansalva al consciente individuado y colectivo (Jung), que se producen y reproducen en los artilugios modeladores de los arquetipos socioculturales y convincentes a las audiencias (individuadas y masivas), que convergen en dominar desde la catarsis del confort liberador que esta cohabitado por el espacio-tiempo de utilidad en el entretenimiento que simula una orientación de limpieza incorruptible y especulada por el espectáculo redentor ficcionado por la alegría causativa de la felicidad; pero de fondo opera una ideologización convencedora, alienada (reificada), pusilánime y abyecta hacia los ciudadanos veedores y oidores consumidos por los productos mediáticos publicitados por la televisión, la radio, periódicos, medios alternativos-digitales, entre otros soportes comunicativos, sin razonar sus beneficios, más bien, habiendo en ello, una especie de sedación consciente que esta obnubilado por la liberación dominada al inconsciente de satisfacción de las intenciones exprofesa de activación de uso del tiempo de entretenimiento y consumo de las audiencias coactivas.
Este alardeamiento (valimiento) azaroso proyectivo en la orientación de la opinión pública, que los productos comunicativos han de ser buenos y benignos, pero al mismo tiempo ocultando los pecados, maldades, falsedades, explotaciones, estafas, engaños o birlarlamiento al fisco, sobornos, corrupción, entre otros no desagravios artificiosos de acometidos sin remordimiento algunos y mucho menos del temor de Dios, para “ayudar” a los miserables de la pobreza, las incapacidades físicas y mentales; utilizándose so-pretextos de humanitarismo y altruismos baratos y falsos benefactores, como productos comunicativos patrocinando y exacerbando las emociones humanas, es decir, estados de sentimientos por el sufrimiento y el dolor padecidos por los niños, los adolescentes, jóvenes, adultos y los adultos mayores, explotándose un espíritu lastimero, llantos y sollozos que irradian al oyente y vidente que presencia el espectáculo del dolor y luego los interlocutores (profesionales de las comunicaciones mediáticas, artistas, políticos, empresarios, entre otros más, quiénes cumplen la tarea (inconscientes y consientes) de ser esclavos ideologizados y defensores de los obviamente dueños de medios comunicativos, los “donadores” que son presentados en saberes y haceres en los espectáculos mediáticos, al cual utilizan cínicamente para erigirse, en representarse por sí mismos en estandarte de Dios, pero estando ellos visiblemente por delante y nombrándose benefactores.
Las expresiones de las personas que se auto dominan héroes, no siéndolos de las vidas de muchas gentes con necesidades, es una de las contradicciones con sus comportamientos para con el prójimo, sus realizaciones en su vida cotidiana, se trastocan con salarios de hambre, tratos déspotas y con desplantes desde su poderío económico, con las personas que laboran o les sirven, ya sean como empleados, personas común y corrientes; estas curaciones al alma son momentáneas, no son partes de sus comportamientos, por parte de los donadores de empresas, cuyas liquideces en ganancias sobrepasan los linderos del más dichas donaciones, que no son nada de donaciones, sino una manera estratégica y publicitaria de sacar más ganancias y sobre todo, librarse de pagar dinero al fisco y sobre todo la complicidad de políticos, partidos políticos, ongs, entre muchos que no cuestionan al Estado y los actos de estas personas dueños o empleados que representan a todos estos grades consorcios empresariales, televisivos, radiales, periódicos y la Internet, que luego deducidos sobre el impuesto sobre la renta ¡Que Descaro de Simulaciones Subrepticias sobre la no verdad y la Verdad!
El autor es Doctor e investigador de la Universidad de Panamá


