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La Ciencia Abierta: desafíos y beneficios para una investigación más transparente y colaborativa

Por: Nelson Carreyó | Publicado el: 15 julio 2024



Recientemente la Universidad de Panamá promovió la participación en el curso “Ciencia Abierta: de la Recomendación a la acción”, una iniciativa de la UNESCO. En este artículo abordaremos los desafíos y beneficios de esta forma de investigar.

En un mundo donde la ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados, implementar prácticas de investigación más transparentes y colaborativas es una necesidad.

La Ciencia Abierta consiste en facilitar la participación ciudadana en la investigación para mejorar la educación y alfabetización científica; en fomentar la colaboración entre científicos y ciudadanos, asegurando un acceso equitativo al conocimiento, empoderando a los ciudadanos, aumentando la confianza en la ciencia y permitiendo una toma de decisiones más inclusiva y basada en evidencia.

El acceso abierto a publicaciones científicas y datos de investigación presenta ventajas. Permite mayor acceso y difusión de información, beneficiando a investigadores y público general, sin barreras económicas; facilita la rápida diseminación de resultados. Además, mejora la transparencia y reproducibilidad, ya que permite verificar y replicar estudios, aumentando la confianza en la ciencia. Fomenta la colaboración y las sinergias entre investigadores de distintas disciplinas y regiones, y evita duplicidad de esfuerzos. También tiene un impacto positivo en la sociedad y la política, informando políticas públicas basadas en evidencia y facilitando la educación y la participación en ciencia ciudadana.

La evaluación abierta presenta beneficios como mayor transparencia y responsabilidad, permitiendo a investigadores y público conocer criterios y decisiones. Facilita una retroalimentación más detallada y constructiva, promoviendo la colaboración científica y el diálogo entre autores y evaluadores. Además, proporciona visibilidad y reconocimiento a los evaluadores, incentivándolos a realizar evaluaciones de alta calidad. Sin embargo, enfrenta desafíos como la resistencia cultural, la dificultad de mantener la confidencialidad de los evaluadores y la posible revelación de información sensible.

La transición no está exenta de desafíos. Los costos adicionales y la falta de financiamiento dificultan la creación de infraestructuras, mientras que la protección de patentes y derechos de autor limita el intercambio de datos y resultados. Además, la inconsistencia en la calidad y la falta de estándares complican la reutilización de información.

Los sistemas de evaluación académica actuales no siempre incentivan la colaboración, y compartir datos sensibles plantea riesgos para la privacidad, complicando el cumplimiento de normativas.

La resistencia cultural y la desconfianza en la interpretación de datos también afecta, al igual que la falta de plataformas y el acceso inequitativo a la tecnología. Las diferencias terminológicas y enfoques divergentes dificultan la colaboración efectiva, y la competencia por financiamiento e intereses comerciales desincentivan la cooperación. Ante estos desafíos, es fundamental un esfuerzo conjunto y coordinado de la comunidad científica, instituciones y financiadores para fomentar entornos más favorables.

Otras desventajas son los elevados costos de publicación y mantenimiento de infraestructuras, y la proliferación de revistas depredadoras que comprometen la calidad y credibilidad. Compartir información sensible presenta riesgos para la protección de datos y la privacidad, y hay desafíos relacionados con la propiedad intelectual y derechos de autor.

Para garantizar el uso ético de los datos abiertos es esencial implementar mecanismos de control y regulación, incluyendo leyes de protección de datos y políticas institucionales claras. Asegurar el consentimiento informado de los participantes es determinante. El anonimato de los datos personales es vital para proteger la identidad. Se debe realizar auditorías regulares, así como establecer comités de ética independientes. La transparencia en el uso de datos y la disponibilidad de mecanismos de quejas aseguran la rendición de cuentas.

En resumen, aunque el acceso abierto promueve la transparencia, colaboración y democratización del conocimiento, requiere una implementación cuidadosa para mitigar riesgos y asegurar la calidad y credibilidad de la ciencia. Los desafíos son muchos, pero con políticas de apoyo, financiamiento adecuado, desarrollo de infraestructuras robustas y cambios en la cultura académica y los sistemas de evaluación, se puede avanzar hacia una ciencia más abierta y colaborativa.

Referencia:

Curso virtual "Ciencia Abierta: de la Recomendación a la acción", UNESCO para América Latina y el Caribe. 2 de jun al 6 de julio de 2024.

El autor es profesor de Metodología y Técnicas de Investigación Jurídica en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas 

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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