Los conectores desde un enfoque pragmático
Analizar los conectores desde un enfoque pragmático (EP) nos lleva a considerar las nuevas perspectivas del análisis lingüístico que conceden importancia a las condiciones en que tiene lugar el intercambio comunicativo, dado que la pragmática es la disciplina que analiza cómo los hablantes producen e interpretan enunciados en el contexto.
No se trata de que exista una única definición para este término, pero siguiendo a Escandell Vidal (2005), consideramos que cualquier definición de pragmática tiene como base la tesis de “los principios que regulan el estudio del lenguaje en la comunicación”. De ahí que tome en consideración los factores extralingüísticos que determinan el uso del lenguaje, a los que no puede hacer referencia un estudio puramente gramatical, tales como los interlocutores, la intención comunicativa, el contexto o el conocimiento del mundo.
Así pues, los conectores pragmáticos del discurso se consideran hasta hoy y casi de manera generalizada algunos de los mecanismos cohesivos de los que dispone la lengua para otorgar la coherencia a un discurso. Puesto que su ámbito sobrepasa los límites oracionales, su estudio se lleva a cabo desde diferentes perspectivas de base pragmática.
Considerando que los conectores pragmáticos con relación a los sintácticos semánticos, se podría decir que los primeros poseen un funcionamiento conversacional más amplio, articulan discursos, son marcadores argumentativos, de conexión interactiva y trazan la actividad comunicativa. El campo de estudio de esta disciplina lingüística, desarrollada durante los últimos decenios del siglo XX, también se dirige a otros ámbitos que influyen, sin duda, en la forma de construir oraciones, lo que potencia el papel de los elementos extralingüísticos (Frías, 2001: 1).
De esta manera, la inclusión de los (EP) en la lingüística ha incentivado un gran interés por todos los aspectos y usos de los marcadores discursivos, específicamente de los conectores, que han sido analizados desde la teoría de la relevancia y la teoría de la argumentación, entre otros enfoques. A pesar de que cada uno de ellos se centra en aspectos diferentes, todos tienen un fin común: construir un entorno firme que ayude a comprender estas unidades.
- Teoría de la argumentación
La teoría de la argumentación ha proporcionado importantes herramientas de análisis para el estudio del tipo de significado que aportan los marcadores del discurso y, por ende, para entender el alcance semántico de los conectores en los textos.
Martín Zorraquino y Portolés (1999) destacan la importancia de las instrucciones argumentativas: para vincular dos argumentos que se oponen se necesitan conectores que indican contradicción u oposición (conectores contraargumentativos como en cambio y, sin embargo); para vincular dos argumentos que se complementan, se pueden emplear, por ejemplo, marcadores de refuerzo argumentativos (de hecho, en realidad, etc.) que indicarán cuál de esos argumentos tiene más fuerza.
Es preciso tener en cuenta que los estudios de la argumentación fueron reestructurados en la segunda mitad del siglo XX, en la llamada nueva retórica, a partir de los trabajos de Ch. Perelman y L. Olbrechts-Tyteca (2009), S. Toulmin (1958), y J. C. Ascombre y O. Ducrot (1994).
Estas teorías se centran en la importancia del lenguaje para convencer, para incidir en el interlocutor, es decir, ponen su atención en el carácter persuasivo del lenguaje, en su dimensión argumentativa. Esto es: existe un significado discursivo, que implica una diferencia entre lo dicho, o sea, el significado proposicional y lo que se comunica, que va más allá del significado de las palabras. El vínculo entre lo dicho y lo comunicado es la inferencia, proceso interpretativo gracias al cual el receptor deduce el significado implícito de un enunciado.
Ducrot (1983) ha insistido en que las indicaciones referentes a la situación, en la cual el enunciado se emplea, no solo son útiles, sino indispensables en una descripción semántica, ya que, además de estar previstas en la lengua, rigen incluso el material lingüístico. De allí, resulta que nociones como la enunciación (acontecimiento que da lugar a un enunciado) ha jugado un papel transcendental en la teoría, dado que todo enunciado tiene una capacidad argumentativa, es decir, por su significado favorece una serie de conclusiones y dificulta otras. Por esto, los enunciados son analizados como argumentos que apoyan una determinada conclusión o tesis.
A la luz de estas consideraciones, los conectores tienen la función de enlazar los argumentos, establecer las distintas relaciones entre ellos: de refuerzo, de oposición, etc. En resumen, los conectores determinan en última instancia la forma en la que el fragmento es interpretado en relación con las inferencias que de él se obtienen. Es decir, son los que “cierran” el sentido del texto.
- Teoría de la relevancia
La teoría de la relevancia de Sperber y Wilson (1986) se propone desarrollar un modelo que ofrezca una explicación de la comunicación a partir del principio de relevancia. Para estos autores: “Todo acto de comunicación ostensiva comunica la presunción de su propia relevancia óptima” (Sperber y Wilson, 1994: 198). La relevancia de una información está determinada por dos factores: el esfuerzo necesario para procesarlo de forma óptima y los efectos cognitivos que se consiguen mediante ese procesamiento.
La relevancia es una propiedad que atañe potencialmente no solo a los enunciados u otros fenómenos perceptibles, sino también a los pensamientos, a los recuerdos y a las conclusiones de las inferencias (Sperber y Wilson, 2001: 239). La búsqueda de la relevancia es una característica fundamental del conocimiento humano, de la que los hablantes tienden a aprovecharse.
El principio de la relevancia sostiene que debe existir un equilibrio entre el esfuerzo necesario para una comunicación adecuada y los efectos conseguidos. Un enunciado será relevante cuando enriquezca el conocimiento del mundo sin que haya que hacer un esfuerzo de interpretación desmesurado. Lo que el hablante quiere decir está determinado por su intención de ser relevante.
La teoría de la relevancia propone tres niveles de significado 1) el significado convencional de la oración; 2) lo dicho; y 3) lo comunicado. Del significado convencional se pasa a lo dicho mediante los procesos inferenciales de la desambiguación, de asignación referencial y de enriquecimiento adicional. La suma de lo expresado convencionalmente y el resultado de estos procesos inferenciales daría lugar a la denominada explicatura. Existen dos grados, la de primer grado sería una simple proposición, y la de segundo grado o de alto nivel mostraría la actitud del hablante ante lo dicho.
Dado que los conectores muestran las inferencias que pueden extraerse del discurso, atrajeron rápidamente la atención de la teoría de la relevancia, también llamada por algunos como teoría de la pertinencia (Portolés, 2004: 29).
Desde la teoría de la relevancia, los conectores se consideran guías en la interpretación de los enunciados, puesto que de acuerdo con la partícula que se utilice en el texto, el lector puede deducir diferentes interpretaciones. Ejemplo: a) Ana es de Teruel y, por tanto, es habladora; no se infiere lo mismo de b) Ana es de Teruel; sin embargo, es habladora. En el primer caso se infiere que “los de Teruel son habladores”, mientras que, en el segundo, lo que se infiere es que “los de Teruel no son habladores” (Portolés, 1998:87).
Lo anterior implica que la utilización correcta de los conectores facilita la comprensión de los enunciados y, sobre todo, la búsqueda de las posibles inferencias.
*La autora es profesora en la Facultad de Humanidades.
Bibliografía Consultada
Ascombre, J.C (2011). Los marcadores del discurso: historia de un concepto, problemas y perspectivas. Lingüística en la red. 9 anexo monográfico. Accesible en www. linred.es
Ducrot, O. y Ascombre, J.C. (1983). La argumentación en la lengua, Madrid, Gredos. Traducción de Marta Tordesillas.
Escandell, V., M. Victoria. (2005). La comunicación. Madrid, Gredos. España.
Frías Conde, X. (2001). Introducción a la Pragmática. Philologica Romana.
Montolío Durán, E. (1998): «la teoría de la relevancia y el estudio de los marcadores del discurso», en Martín Zorraquino, María Antonia y Montolío Durán, estrella (eds.): Los marcadores del discurso. Teoría y análisis. Madrid: arco/libros, 93-119.
Martin, Z., y Portolés, M. (1999). Los marcadores del discurso. En Gramática descriptiva de la lengua española, Ignacio Bosque y Violeta Demonte, coords., Madrid, Espasa Calpe, pp. 4051-4303
Portolés, J. (2004). Pragmática para hispanistas, Madrid. Síntesis
Sperber, D., Wilson, D. (1994). La relevancia: comunicación y procesos cognitivos, Madrid, Visor.


