Perspectivas de la Didáctica como Estrategia de Enseñanza-Aprendizaje
Cuando se escucha sobre las perspectivas de la didáctica, en primera instancia se piensa en las actividades realizadas por un docente en el aula para el proceso enseñanza- aprendizaje. Sin embargo, en estos tiempos de interrupción de nuestras actividades diarias, incluida la vida en la universidad, es importante encontrar nuevas formas de brindar educación a los estudiantes. Una de las principales necesidades en este momento es una mayor comprensión de cómo los educadores pueden ser más efectivos cuando enseñan de forma remota.
Tradicionalmente, en las sociedades de la información existen una serie de conflictos a través de la confusión de la experiencia educativa con un degenerado consumo de datos e informaciones suministrados a través de los masivos entornos virtuales, productos que responden a teorÃas e ideologÃas particulares y ajenas, y la adquisición de conocimientos con un pasivo engorde de un supuesto cerebro concebido como una base de datos. De esta manera, es difÃcil mantener la idea de una enseñanza que no sólo forme profesionales, sino personas inteligentemente abiertas, flexibles, justas y solidarias. Personas cultas y capaces de seguir cultivándose.
- Aspectos didácticos sobre la comunicación virtual:
Durante un momento como estos, la comunicación virtual y constante entre profesores y estudiantes es más importante que nunca. En un entorno online, la ansiedad de todos es alta y los canales de comunicación deben ser frecuentes, claros y concisos.
- Planeación de formatos educativos y creatividad:Â
Confiar solo en las conferencias sincrónicas utilizando una plataforma de sistema de gestión de aprendizaje no es lo ideal. Si bien se puede aprender algo de esa manera, hay que asegurarse de complementar con otras actividades más interesantes, como las discusiones y debates. Para ello, es importante una buena preparación de los contenidos antes de implementar el aprendizaje en lÃnea con los estudiantes. Es aconsejable buscar formas creativas de enseñar.
- Proporcionar un aprendizaje robusto:
En estas circunstancias, es tentador para los docentes cargar programas analÃticos y guÃas extensas de trabajo para que los estudiantes completen y envÃen. Sin embargo, en estos momentos, las actividades y tareas online deberÃan ser al menos tan atractivas como la experiencia en el aula. Acciones como dividir el aprendizaje en pequeñas partes, ser claro sobre las expectativas de participación en lÃnea y brindar retroalimentación inmediata, o al menos frecuente, ayudarán a mantener motivados a los estudiantes.
- Diseñar un aprendizaje independiente:Â
Debemos tener en cuenta que los estudiantes pueden estar en el trabajo o trabajar desde casa y no pueden accesar a las plataformas virtuales. Es importante diseñar un aprendizaje que no requiera de mucho tiempo, ya que tanto estudiantes como profesores podrÃan estar abrumados. Una de las mejores herramientas para apoyar a estos procesos, es racionalizar la información al crear un lugar para todas las tareas, horarios y expectativas.
- Agregar la herramienta emocional:
Consulte con los estudiantes y colegas docentes, especialmente aquellos que se sienten menos cómodos con las herramientas digitales para ver si necesitan ayuda o alguien con quien hablar. Tomarse el tiempo para controlar los sentimientos de ansiedad de los estudiantes y docentes es tan importante, como controlar lo académico.
El autor es Coordinador y Fundador del Grupo de Especialistas en Investigación en Ciencias de la Educación EDUCA-FORJA. Bibliotecólogo, Catedrático del Departamento de Evaluación e Investigación Educativa y Asistente en el Centro de Investigaciones de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Panamá


