Rememoración de las víctimas de la Esclavitud y la Trata Trasatlántica de esclavizados
El proceso de esclavización y la Trata Trasatlántica de africanos esclavizados, fue de poblaciones del África negra, y excluyó a las poblaciones del norte de África. El comercio de personas del continente africano fue un comercio de seres humanos, a los cuales se les negó su humanidad y se les cosificó, convirtiéndoles en máquinas de trabajo para ser explotadas, en conjunto con sus familias, sus mujeres y sus hijos. Los africanos esclavizados, se les secuestró de África para traficarlos principalmente a América, el Caribe y otras regiones del mundo.
El abandono del Mediterráneo oriental en primer lugar, y posteriormente la toma de Granada, cerraron el suministro principal de esclavitud blanca, razón por lo cual el protagonismo esclavo recae sobre el africano subsahariano, y se considera que los términos esclavo y negro tendieron a convertirse cada vez más en sinónimos. Los portugueses y los castellanos en el primer tercio del siglo XV, esclavizaron africanos para compensarse los gastos de expediciones y la frustración de no encontrar oro. De allí que encontraron un gran mercado para esta mano de obra esclavizada, en las colonias africanas, luego que la religión cristiana fue cómplice con Bartolomé de las Casas, y defendiera el reemplazo de los indígenas por los negros que no fueron considerados humanos, o en algunos casos sólo 3/4 partes. En 1513 se autorizaría la importación de esclavos negros a las islas caribeñas. El derecho de este comercio fue administrado por compañías portuguesas, genovesas, alemanas, inglesas, holandesas, españolas y francesas. En 1543 Carlos V ordenó que todos los indios fueran libres. (Castro, F. 2015)
El origen americano de la sífilis fue desmentido en el siglo XVI por el verónes Girolamo Fracastoro, padre de la epidemiología. Antes de 1492, los franceses la llamaban “mal italiano”, y los italianos, “mal francés”; los portugueses, “enfermedad española”, y los japoneses, “portuguesa”; los polacos, “alemana”: los rusos, “polaca”, y los persas “turca”. (Zaffaroni:2022).
La imagen de superioridad blanca y la inferioridad de los llamados pueblos de color, es producto construido por el colonialismo y se arraiga en los siglos XVI y XVII. Antes de la conquista el racismo como se conoce hoy día no existía, nace con el capitalismo y el colonialismo, floreció debido a lo provechoso y lucrativo que fue para los tratantes. En este sentido el prejuicio racial fue una construcción muy elaborada para poder justificar la explotación de la mano de obra de los africanos.
El beneficio esclavista se concreta a través de una sangría continua de seres humanos en una sociedad extranjera, la esclavitud va asociada con las instituciones de captura y mercado de esclavos. Los esclavos adquieren una propiedad económica con una cantidad acumulada de fuerza de trabajo como productores, y la otra propiedad es que se inscriben como extranjeros absolutos en la sociedad esclavista de recepción. En este sentido el estado de los esclavos es resultante del proceso de trata esclavista que los convierte en individuos sin lazos, ni de parentesco ni de afinidad ni de vecindad, en consecuencia, aptos para la explotación (Meillassoux, C, 1990).
En documentos de la primera mitad del siglo XVI, aparecen tres grandes fuentes de esclavos para América, (según revela Nicolás Castillo Mathieu), dos directas: Guinea y las Islas de Cabo Verde, y la tercera, indirecta, desde los puertos de Sevilla y de Lisboa. En la segunda mitad del siglo XVII y hasta inicios del XIX, se prolongó la segunda etapa del desarrollo de la trata trasatlántica, relacionado con el desarrollo del capitalismo, se amplió las economías de plantación, generó el sistema de esclavitud de las plantaciones y intensificó el tráfico de esclavos procedentes de África Subsahariana. Este comercio inhumano fue desarrollado como negocio por holandeses, ingleses, franceses, bretones, daneses, vascos, suecos, prusianos y mercaderes de Nueva Inglaterra (Maine, New Hampshire, Vermont, Massachussetts, Rhode Island y Connecticut). (S. Valdés:2016)
Sauvy en su obra “Le Travail Noir & L’Economie de Demain”. la trata de los llamados “negros”, fue reprobada por muchas personas contemporáneas; hasta que los reglamentos de la revolución no permitieron que afectaran las condiciones de vida de los esclavos, bajo la forma de Código Negro, ya que, según Sauvy, la costumbre que la legalizó era poco respetada. En Inglaterra, desde 1807 la trata fue próscrita por el Congreso de Viena de manera, de forma que este comercio humano se convertía en contrabando. Cerca de 1820, el tráfico fue estimado en unos 50,000 hombres por año. El Congreso de Verona, en 1822, verificó estas infracciones y las condenó. En 1906 un decretó francés fijo penalizar a cualquiera que atentará con la libertad de una u otra persona; el trabajo forzado subsistiría (S. Alfred,1984)
La Trata esclavista insertó a los esclavizados en la sociedad de los libres mediante el vínculo a su amo. Esa es la única relación que le será permitida. No pueden recurrir al arbitraje de un tercero para hacer valer sus reivindicaciones frente al amo. Los esclavizados no tienen ningún recurso posible, dependen únicamente de la voluntad del amo, son entregados sin restricción alguna. (Meillassoux:1990).
El crimen desarrollado contra África fue organizado por las potencias reunidas en Berlín convocadas por Bismarck en 1885. Allí estuvieron: Gran Bretaña, Francia, Portugal, España, Alemania, Bélgica, Italia, Austria-Hungría, El Imperio otomano, Rusia, Suecia, Dinamarca y Estados Unidos.
Los alemanes que llegaron a África en 1883 crearon África Sudoccidental Alemana, que tuvo como primer gobernador a Heinrich Goring, padre de Hermann Goring. Con la sublevación de los hereros, Guillermo II emitió una orden de exterminio, el único documento del siglo XX donde se ordena por escrito la ejecución de un genocidio. El general Lothar von Trotha, entre 1904 y 1907 asesinó a unas setenta mil personas. La matanza de los hereros se detuvo en 1907, pero a los sobrevivientes les tatuaban “HG” (Herero Gefangene, prisionero). Al perder Alemania sus colonias en la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de las Naciones puso a los hereros bajo el dominio de Sudáfrica, que mantuvo la segregación racial. En las colonias alemanas el eugenista nazi Eugen Fischer, experimentó con prisioneros. Él establecía la prohibición de matrimonios interraciales para evitar las “razas mixtas”, posteriormente Hitler lo nombró rector de la Universidad de Berlín. Dirigió el Instituto Kaiser Wilhelm, y fue el causante de la esterilización a seiscientos niños de Renania en 1937, hijos de alemanas y soldados africanos franceses, una injusticia poco conocida. (Zaffaroni, E. 2022)
La trata esclavista establecida por las colonias europeas, para lucrar con el martirio y explotación de seres humanos, en indefensión y descivilización, fue un comercio inhumano que cosifico a las poblaciones negras secuestradas de su continente para ser utilizados, molidos como la caña de azúcar y desechados mediante el asesinato, para posteriormente ser reemplazados por otros miles de víctimas de este crimen de Lesa humanidad, cometido por los europeos, con lo cual establecieron la base de su fortalece económica, sembrada sobre miles de cadáveres y familias destruidas en este comercio diabólico que trataba a los seres humanos como objetos desechables. A pesar de la maquinaria esclavista, surgieron los rebeldes cimarrones en diversas partes de las colonias, Panamá, Cuba, Venezuela, Haití, México, ¨Perú, Argentina, Uruguay, Brasil, Ecuador, Honduras, El Salvador, Belice, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Jamaica, Barbados, Grenada, Bolivia, Martinica, Guadalupe, Puerto Rico, que se libraron del yugo colonial, y que constituyen un ejemplo de tenacidad y valentía frente a la opresión, y la búsqueda incansable de la sagrada libertad.
Estos millones de crímenes ejecutados por las llamadas “potencias europeas”, tiñe de sangre el progreso sobre el cual han fundado sus naciones, por ello los descendientes de las víctimas, en todo el mundo, reclaman acciones efectivas de Reparación, dirigidas hacia todos los descendientes de los Pueblos Originarios del África Negra, comenzando por el primer país que se liberó del yugo colonial, HAITÍ, y que contribuyó decididamente con la independencia latinoamericana.
El autor es Doctor en Economía y Docente Universitario


