PALESTINA: una crisis de humanidad
Muchas veces el silencio se confunde con la complicidad y hoy, muchos están siendo cómplices de un genocidio. Miles de palestinos, la mayoría mujeres y niños, han sido víctimas del odio desmedido de un Estado.
“Estamos en guerra. Esta mañana Hamas inició un ataque sorpresa asesino contra el Estado de Israel y sus ciudadanos. Convoqué a los jefes del sistema de seguridad y en primer lugar ordené “limpiar” los asentamientos donde hay terroristas infiltrados. Al mismo tiempo ordené una amplia movilización de reservas para responder a esta guerra con un alcance y fuerza que el enemigo no ha conocido hasta ahora” así lo declaró Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel (1996-1999 y 2009-presente) en un discurso el 7 de octubre 2023, día del ataque.
No se equivocó. Las escenas son apocalípticas. Cuerpos despedazados, calles teñidas de sangre, viviendas colapsadas, gritos desesperados de personas atrapadas entre los escombros. No hay palabras que puedan describir tanta maldad. Los ataques israelíes han sido en contra de la población civil, al parecer no tienen ni la más remota idea donde se esconden los terroristas, a pesar de tener un sistema de seguridad y de inteligencia hasta ese día “infalible”. Aunque se sabe que la verdadera razón detrás de esto es la ocupación total de Palestina y la expulsión de sus habitantes de ese territorio. Sí, es una limpieza, pero una “limpieza étnica”.
El conflicto que hoy vemos desarrollarse ante nuestros ojos lleva librándose desde 1948 hace un poco más de 75 años; para ser exactos 76 años, 2 meses y 13 días. Una lucha desigual entre el Estado Sionista de Israel y Palestina, esta última acusada de albergar a HAMAS, uno de los grupos terroristas más importantes de la región luego de Hezbollah.
La intención de este escrito no es ahondar en las profundidades históricas del conflicto sino enfocar la atención en los crímenes de lesa humanidad que se están cometiendo en contra de una población civil indefensa, asesinatos que no tienen justificación alguna.
Crímenes de lesa humanidad
Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), los crímenes de lesa humanidad encierran los actos que forman parte de un conjunto de ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil. Se consideran a los asesinatos, exterminios, esclavitud, deportación o traslado forzoso de la población, encarcelación o privación de libertad física que viole el derecho internacional, torturas, violaciones, prostitución forzada o violencia sexual, persecución de un colectivo por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género, desaparición forzada de personas, apartheid y otras acciones que atenten contra la integridad física de una persona.
Traslado Forzoso
En ese sentido, Israel ha despojado indiscriminadamente a los palestinos de sus tierras desde su creación en 1948. La Nakba (catástrofe en árabe) se refiere al inicio de la expulsión de los palestinos de su territorio. Centenares de viviendas fueron desalojadas, hogares destruidos y miles asesinados. Hoy, los palestinos viven una segunda Nakba, la única diferencia es que esta vez no tienen a donde ir. Están atrapados.
Asesinatos y torturas
El Ministerio de Salud gazatí informó en enero que el número total de muertos ascendía a más de 25,000 palestinos.
Hasta la fecha y de acuerdo con el portal digital Monitor Medio Oriente, más de 12,300 niños han perdido la vida más que todas las guerras alrededor del mundo, sin contar los miles que se encuentran huérfanos.
Miles de mujeres embarazadas están dando a luz en condiciones deplorables y con el temor constante de un bombardeo sorpresivo. Los recién nacidos tienen menos posibilidades de sobrevivir. Varios videos circulan en redes donde se muestran a 5 o 6 recién nacidos compartiendo una incubadora.
Philippe Lazzarini, director de la agencia de la ONU para los refugiados (UNRWA) en rueda de prensa el 4 de marzo declaró que había recibido información de detenciones ilegales. “Hay un tratamiento arbitrario a los detenidos, personas que no sólo han sido humilladas sistemáticamente sino también abusadas verbal y psicológicamente, amenazas de tortura como la electrocución y privación del sueño por ruidos estruendosos utilizados con ese fin. Pude ser testigo de dichas humillaciones. Las víctimas van desde los 15 hasta los 80 años”.
Personal médico, de emergencia y periodistas también han sido blanco de los mortales ataques israelíes. Los hospitales han sido bombardeados e incluso hasta un comando armado, que se hacía pasar por palestino, ingresó el pasado 30 de enero al interior del Hospital de Janín, matando a 3 “militantes” de Hamas (según Israel) que se encontraban heridos.
Marco Jurídico
La Convención de Ginebra en su Título II, Artículo 18 establece que “En ninguna circunstancia, podrán ser objeto de ataques los hospitales civiles organizados para prestar asistencia a los heridos, a los enfermos, a los inválidos y a las parturientas; deberán ser siempre respetados y protegidos por las Partes en conflicto”.
Por otra parte, el Artículo 20 dice “Será respetado y protegido el personal regular y únicamente asignado al funcionamiento o a la administración de los hospitales civiles, incluido el encargado de la búsqueda, de la recogida, del transporte y de la asistencia de los heridos y de los enfermos civiles, de los inválidos y de las parturientas”.
Articulo 24 afirma que “Las Partes en conflicto tomarán las oportunas medidas para que los niños menores de quince años que hayan quedado huérfanos o que estén separados de su familia a causa de la guerra no queden abandonados, y para que se les procuren, en todas las circunstancias, la manutención, la práctica de su religión y la educación; ésta será confiada, si es posible, a personas de la misma tradición cultural”. Muchos son los niños que están muriendo por desnutrición ya que no hay comida. La ayuda humanitaria llega a cuentagotas.
“Se prohíbe expresamente emplear toda medida que pueda causar sufrimientos físicos o la exterminación de las personas protegidas que estén en su poder. Esta prohibición se aplica no solamente al homicidio, a la tortura, a los castigos corporales, a las mutilaciones y a los experimentos médicos o científicos no requeridos por el tratamiento médico de una persona protegida, sino también a cualesquiera otros malos tratos por parte de agentes civiles o militares” así lo estipula el Articulo 32.
Al Mundo
Se puede desmenuzar las atrocidades cometidas por Israel y hallar el marco normativo que castigue dichas acciones, pero tomaría más de tres cuartillas.
La comunidad internacional a través de las organizaciones pertinentes debe exigir un alto al genocidio y pedir que se castigue a Benjamín Netanyahu tal como se castigó en su momento a Ratko Mladi?, jefe del Estado Mayor del Ejército de los serbios en Bosnia (Ejército de la República Srpska), quien fue juzgado por crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio por la muerte de 10,000 personas durante el asedio a Sarajevo y por la Masacre de Srebrenica, donde asesinaron a 7,000 hombres y niños.
¿Cuántas violaciones más al Derecho Internacional Humanitario tendrá que cometer Israel para que la Corte Internacional le imponga sanciones serias?
¿Cuántos hombres, mujeres y niños palestinos tendrán que morir para que la comunidad internacional presione al Consejo de Seguridad de la ONU por un cese al fuego?
La autora es Estudiante de Periodismo


