La Praxis Liberadora en una Contienda Electoral: El neuromarketing y el libre albedrío
(Segunda Parte)
*En nuestra primera entrega del presente escrito, explicamos todo lo concerniente sobre la importancia de una educación y los resultados que de ella se debe lograr de manera colectiva e individual en el ciudadano panameño, como acicate en el desarrollo de la praxis liberadora, para habilitar estructuras mentales y de pensamientos para de manera científica y mensurada pueda controlar el input comunicacional e informativo que de manera inadvertida por el perceptor cautivo electoral, pero, intencional mediante el neuromarketing, controlan los niveles de toma de decisiones en el electorado. Ahora, en esta segunda entrega, se recalca, recientes estudios sobre el funcionamiento del cerebro humano, el dominio que se da entre el hombre, la mujer y su contexto cotidiano y sus reacciones guiadas en la toma de decisiones electorales desarrolladas, diseñadas y evaluadas por el “neuromarketing”.
IV.- La educación y la praxis liberadora del electorado.
Como se establecido desde el inicio del presente escrito, en la educación y en el ciudadano educado, supone el pensar críticamente como proceso y resultado, en la cual se debe ser caracteriza por su enfoque crítico en la sociedad, la cultura y su compromiso con “la liberación política y la igualdad social”. La comprensión de los procesos políticos y sobre todo electoral, requieren de unas capacidades que sólo se pueden adquirir y desarrollar mediante procesos educativos formativos que mejoren las estructuras para pensar y actuar.
En las tomas de decisiones de escogencia de una oferta electoral, se hace necesaria las aptitudes y actitudes de un ciudadano educado que lo habiliten para mensurar los ocultos entramados que la manipulación logra con aquellas mentes desprovistas de estructuras de pensamientos a la hora de ejercer sus derechos y deberes ciudadano. Esto es así, porque desde los estudios desarrollados MacLean, Paul (1960), el cerebro humano está compuesto por tres (3) áreas distintas, cada una de las cuales se desarrolló evolutivamente a lo largo del tiempo. Estas tres áreas son el cerebro reptiliano, el cerebro límbico y el neocórtex. A saber, el cerebro reptiliano es la estructura más primitiva y se encarga de funciones básicas como la regulación del ritmo cardíaco, la respiración y la temperatura corporal. El cerebro límbico es la estructura responsable de las emociones y la motivación, mientras que el neocórtex es la estructura más avanzada y se encarga de las funciones cognitivas complejas como el pensamiento abstracto y el lenguaje.
El primer cerebro “reptiliano”, Macclean, P. (1960), expone que es el menos inteligente que los dos siguientes, pero, más desarrollados por los hombres. Su determinación a la hora de escoger una propuesta electoral se genera de acuerdo con los grados de racionalidad que manifiesta el arquetipo del candidato. “Votare por x porque es un exitoso empresario” “Tengo la experiencia” “No más políticos tradicionales” “Lo bueno viene” “Generar más empleo para Panamá” entre otras, son decisiones meramente racionales.
Según algunos investigadores, el 85% por ciento lo decide el subconsciente (consciente con “S”) o conciente (conCiente con “C”). Esto supone que, a la hora de ejercer el derecho a elegir una oferta electoral, sólo lo puede decidir el 15% sobre el (85%) del subconsciente o conciente.
El segundo, cerebro emocional. Del dominio de las mujeres. El eslogan del arquetipo de la consigna según lo emocional estaría construido en función de una frase emocional “¡Lo vamos a ahogar!” “¡Él es como yo, me siento bien votado por juan de los palotes!” “! ¡Renovación total va!” “! ¡Atrévete! ¡Rompamos el molde!”. Aquí el cerebro es más determinante en los procesos de decisiones a la hora de votar por un candidato. La subconSciencia colectiva y el miedo ven en la frase del arquetipo una conexión con el sistema de sobrevivencia que tenemos los seres humanos. A manera de ejemplo, los acordes melódicos subyacente según las preeminencias en determinadas circunstancias del discurso, hace que afloren emociones de satisfacción y seguridades (memoria kinestésica). Observen que la mayoría de los escenarios de ofertas electorales, el color de fondo siempre un color celeste cielo.
Y el tercero; cerebro instintivo. Se fundamenta en el principio de la sobrevivencia. Las reacciones vienen dadas por causas y efectos. Reacción- Acción, preeminencia subyacente de conducta animal. “Una canasta básica para todos los hogares panameños·” “Medicina accesible a todos los panameños” “Techos de esperanzas para los panameños”” La educación como estrella del gobierno” “Mejora de la calidad de vida de los panameños”. En este cerebro, prevalece lo instintivo, cuya estructura se fundamenta en tres (3) categorías a saber: lo primero, la Alimentación garantiza la lealtad. Segundo: el nicho o la cueva familiar (Hogar) y lo tercero, la educación.
V.- La praxis liberadora y el libre albedrio (libertad inducida).
Se presupone que la educación y consecuentemente el ciudadano educado (praxis liberadora), influye en el nivel de racionalidad para la toma de decisiones dentro del entramado de las ofertas electoral. Pero ¿por qué tantos desaciertos en la escogencia de la oferta electoral y el candidato si su decisión electoral es consecuencia del llamado “libre albedrio”?
Libre albedrio entendido éste como “la potestad que el ser humano tiene de obrar según considere y elija”. Esto significa, que las personas tienen naturalmente libertad para tomar sus propias decisiones, sin estar sujetos a presiones, necesidades o limitaciones, o a una predeterminación divina (https://www.significados.com/libre-albedrio/), o sea libertad para elegir.
Se constata que los asesores políticos de los “outlets” electorales, hacen gala del neuromarketing para llevar al “electorado a una aparentemente libre albedrío para la toma de decisiones electoral” a lo que finalmente mediante sus mensajes comunicacionales subliminales “determinan” la “libertad inducida”, entendida en palabras de Sapolsky, Robert (2023), en su obra “Determined: A science of life without free will”, como “los matices biológicos y ambientales que informan nuestras decisiones cotidianas, que van un paso más allá, afirmando que cada acción, cada elección, está inexorablemente moldeada por factores fuera de nuestro control”.
“No cambiamos nuestras mentes”, escribe Sapolsky. “Nuestras mentes, que son el producto final de todos los momentos biológicos anteriores, son cambiadas por las circunstancias que nos rodean”, “inconsciente colectivo”, la “inteligencia colectiva de Freud y Bernays y “la persuasión” como la forma en la construcción y diseño comunicacional de los mensajes para persuadir y lograr el convencimiento de una conducta electoral guiada y controlada por los intereses de poderes económicos y políticos. (*Determinismo)
Entonces se puede asumir una postura como praxis liberadora que nos provee la educación y el resultado de la misma, es que, desde la construcción de mensajes o intenciones comunicacionales electorales, de acuerdo a los referentes teóricos del reconocido neurocientífico Robert Sapolsky, no existe el libre albedrío y en consecuencias, las inclinaciones o preferencias electorales, son cambiadas, modificadas por las circunstancias ideológicas que emergen del interés de los sectores de poder que diseñan la arquitectura del ideal de gobierno que responda a sus reales propósitos. (vgr. Analice las estructuras semánticas y semióticas de las preguntas elaboradas en ambos debates en qué difieren y en qué coinciden).
Es más, "Detrás de cada pensamiento, acción y experiencia yace una cadena de causas biológicas y ambientales, que se extiende desde el momento en que se activa una neurona hasta el inicio de nuestra especie y más allá”. En ninguna parte de esta secuencia infinita hay un lugar donde el libre albedrío pueda desempeñar un rol. “Cuando nuestro cerebro genera un comportamiento en particular es por "el *determinismo que vino poco antes, el cual fue causado por el determinismo que hubo antes de ese y el de antes de ese" y así una larga cadena” ( https://www.bbc.com/mundo/articles/c035p8kw6nlo). Es decir, lo que vino antes.
Para finiquitar. ahora más que nunca, la formación de los panameños de todas las esferas sociales y culturales, hacen obligante, recurrir a una praxis liberadora para que posibiliten el discernimiento autónomamente sin las influencias ocultas que intentan posicionar con comunicaciones e informaciones mediatizadas a través del neuromarketing para generar procesos de “determinismos” hacia inclinaciones o preferencia electorales. Hay que tener suspicacias en no incurrir en aquella frase “escoger la misma jeringuilla, pero con diferente pitongo”.
El autor es Docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Panamá


