Las Mujeres y la PolÃtica Electoral en Panamá
Gracias a la lucha por el sufragio, en 1946 en Panamá se establece el derecho al voto a las mujeres y a ser elegidas sin restricciones y participar plenamente en la vida polÃtica del paÃs. Sin embargo, muy pocas mujeres han sido electas para ocupar cargos polÃticos.
En 1997 se impulsó una reforma al Código electoral donde se estableció la cuota del 30% de candidaturas de mujeres a puestos de elección que los partidos polÃticos debÃan garantizar en sus elecciones internas (Ley 22/1997). Esa era la participación femenina en los paÃses de desarrollados.
En 2002 reformas siguientes incluyen la obligatoriedad por parte del Estado de apoyar la participación polÃtica de las mujeres y el financiamiento para su formación polÃtica. En el año 2006 se añadieron cambios que incluyeron obligaciones de los partidos polÃticos para asegurar la participación de al menos un 30% de mujeres y el financiamiento post electoral.
En otras reformas del Código Electoral aprobadas (Ley 54 de 2012) se estableció que el 50% de las personas postuladas en las elecciones primarias debÃan ser mujeres, atribuyendo a las SecretarÃas de la Mujer de los partidos polÃticos la responsabilidad de firmar las listas de postulaciones. Sin embargo, se añadÃa, que, en caso de no existir este porcentaje de participación de mujeres en las estructuras partidarias, podÃan ser ocupados por hombres.
En las reformas del Código Electoral 2017, se logran algunos avances como la aprobación de la paridad de género en las elecciones primarias y generales, asà como la sanción de no ser aceptada la lista de candidaturas si el partido no cumpliera con la exigencia de la paridad, sin embargo, se mantiene la válvula de escape mencionada. Finalmente, en las reformas aprobadas y presentadas en 2022, se incluye el principio de Paridad (en las elecciones generales y primarias, asà como en las convenciones de los partidos polÃticos) pero se mantiene la válvula de escape y no se incluyen sanciones a los partidos polÃticos.
Estamos en vÃsperas de las elecciones de 2024. Menos del 10% de las candidaturas en general corresponde a mujeres. Solo dos mujeres son candidatas, mientras seis hombres aspiran a la presidencia de la república. No es fácil para las mujeres abstraerse de lo que la sociedad espera de ellas, es decir que tengan como prioridad a la familia y que posterguen sus agendas personales. Son las relaciones de género que marcan oportunidades diferentes para hombres y mujeres, desde antes de nacer, cuando se elige el rosado para las niñas y el celeste para los varones.
La mayorÃa de las mujeres que llegan a la primera fila han tenido que elegir entre la familia o triunfar en su carrera. Algunas han entrado en la vida profesional y/o polÃtica al enviudar, y es entonces cuando han obtenido el éxito. Tenemos que cambiar esta realidad, la paradoja es que para ello hay que acceder al poder polÃtico.
La autora es doctora y Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá


