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CERRO PATACÓN: crónica de un desastre anunciado

Por: Nancy Pretto | Publicado el: 30 enero 2024



Cerro Patacón es un relleno sanitario ubicado en la ciudad de Panamá, en donde se vierten a cielo abierto, alrededor de 2,220 toneladas de residuos diariamente. El tratamiento que reciben los desechos no ha sido el más apropiado y en varias ocasiones, asociaciones ambientalistas han culpado al gobierno por su inacción y mala praxis en la administración del vertedero.

A su vez, la generación de residuos en los hogares panameños es considerable. La Autoridad de Aseo en su “PLAN NACIONAL DE GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS 2017-2027: Análisis y Diagnóstico de la Situación Actual (TOMO I)” muestra que, el 57% de los desechos proceden de la provincia de Panamá; 11% de la provincia de Chiriquí; y las provincias de Coclé y Colón 6% respectivamente (2015).

El problema del relleno es multisectorial e interinstitucional, es decir que todos son responsables de la actual crisis sanitaria. Hay un problema que parte desde la generación, la recolección, manejo hasta la disposición de los desechos. Pero ¿quién se encarga?

¿Quién administra el vertedero?

En 1984, mediante la Ley No. 41, se estableció la Dirección Metropolitana de Aseo (DIMA), entidad responsable de los sistemas de desechos de los distritos de Panamá, San Miguelito y Colón.

La primera acción de esta recién creada entidad fue buscar un espacio alterno para la disposición final, ya que el vertedero de Panamá Viejo había sido la causa de múltiples choques entre los residentes del área y las autoridades, por la amenaza a la salud que representaba dicho vertedero. En junio de 1985, inician las operaciones de descarga al nuevo lugar y se clausura Panamá Viejo en 1986. Ya en 1979, este sitio fue declarado zona de emergencia sanitaria.

En 1999 y por un intento de descentralización pública, se traspasa la administración de los rellenos sanitarios existentes en los municipios a la Dirección Metropolitana de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD). A partir de la publicación de la citada Ley No. 41 del 27 de agosto de 1999, el Municipio de Panamá, a través de su Dirección de Aseo Urbano y Domiciliario, “tiene la responsabilidad exclusiva de operar y explotar el sistema e igualmente de administrar el relleno sanitario de Cerro Patacón”.

En 2008, se le otorgó un contrato a Urbalia S.A., empresa que se encargaría del manejo y la operación de las 132 hectáreas de Cerro Patacón. Vencido el contrato y con muchas quejas por infracciones sanitarias, Urbalia S.A. cesa operaciones en el vertedero. 

En el 2010, la DIMAUD pasa a ser la nueva Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), la responsable de la recolección de los desechos, con el objetivo primordial de recolectar más de 1,500 toneladas de desechos diarios, que eran responsabilidad de la DIMAUD.

Según el director de la AAUD, Alfonso Filós, “nosotros teníamos 20 años de atraso en materia de recolección de basura... ahora tenemos 30”. Esto se debe, en gran medida, advierte el director a la falta de una estructura base en el tratamiento de los desechos”. Desde hacía años, ya había estudios y propuestas para el manejo del relleno sanitario,

Uno de ellos fue el estudio solicitado por el Municipio de Panamá en agosto del año 2000, al Gobierno del Japón, sobre el Plan de Manejo de los Desechos Sólidos para dicha entidad.

En dicho estudio se indicaba claramente que este municipio no contaba con un sistema de “tratamiento intermedio” como compostaje o incineración. Los desechos son recogidos y transferidos al vertedero al igual que los desechos del Municipio de San Miguelito. Muchos de estos desechos son industriales y de salud por lo que requieren de un tratamiento de disposición muy estricto que no se les da.

En el 2023 caducó el contrato con Urbalia, SA y desde el 27 de marzo del año pasado, el relleno regresó a manos de la AAUD. Un año antes, 2022, el Ministerio de Ambiente multó a Urbalia, SA, por la suma de $700 mil dólares por delitos ambientales como la contaminación del Río Cárdenas y su subsuelo.

Y Cerro Patacón empeoró…

Amenaza ambiental

El pasado 18 de enero se registró un voraz incendio en el vertedero y todo apunta según el director del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá (BCBP), coronel Ernesto De León Echevers que fue provocado, el cual consumió 7 hectáreas y fue extinguido un 100% 10 días después.

Una de las amenazas más latentes que trae esa acumulación de basura y lixiviados a aire abierto son los incendios. Las altas temperaturas y las fuertes brisas ocasionados por El Niño empeoran la situación especialmente durante la estación seca (mediados de diciembre hasta abril),

Desafortunadamente, los incendios en el vertedero son recurrentes. El 13 de febrero y el 17 de diciembre del 2023 se registraron dos grandes siniestros en el lugar.

El 11 de abril de 2023, el Consejo de Gabinete declaró el relleno sanitario de Cerro Patacón como emergencia nacional debido a la alta contaminación, situación que muchos señalan empeoró desde que el gobierno asumió el manejo y administración.

Este relleno contempla 132 hectáreas, pero son más, alrededor de 9,000 si consideramos los cuerpos hídricos como los ríos Cárdenas, Guabinoso y Mocambo que corren hasta el Canal de Panamá, los cuales se encuentran bastante afectados por los lixiviados que se generan.

Amenazas para la salud pública

Los incendios y las emisiones gaseosas de los mismos, así como los efluentes líquidos, conocidos como lixiviados constituyen una amenaza grave para la salud de los habitantes de los distritos de Panamá, San Miguelito y, en especial, para los residentes de la comunidad aledaña de Kuna Nega.

El Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) en la denuncia que presentó ante el Ministerio Público afirmó que se liberaron directo a la atmósfera una gran cantidad de gases contaminantes, como el dióxido de carbono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre (estos dos últimos son producidos por los lixiviados), material particulado grueso y fino, los cuales penetran las vías respiratorias. Toda esta información ha quedado registrada gracias a los medios de comunicación.

Un actor importante

Han sido muchas las discusiones que se han dado en cuanto a las políticas públicas que puedan implementarse para solucionar la crisis sanitaria a la que se enfrenta el país. Pero en ninguno de esos intentos, se ha integrado al Movimiento Nacional de Recicladores de Panamá (MNRP) de manera formal.

El MNRP es una organización de base comunitaria que se encarga de la promoción de una cultura ambiental enfocada en la correcta gestión de los residuos sólidos. El pasado 11 de diciembre, presentó los resultados de su propuesta bajo el título “Programa de Asociatividad e Incidencia”, pretende atender los factores socioculturales y políticos que implica el tratamiento de gestión de los residuos sólidos en el que resalta la importancia de tomar en cuenta a los 900 recicladores en Cerro Patacón y los más de 2 mil en todo el país,

El movimiento cuenta con el apoyo de la Universidad de Panamá, el Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM) y Fundación Avina (Argentina) y es asesorado por el Ingeniero Raúl Kelly y el Doctor Francisco Farnum.

Hacia un reciclaje inclusivo

Una de las propuestas del reciclaje inclusivo es la formalización laboral de los recicladores de base tomando en cuenta su aporte para la economía circular. Primero, hay que reconocer que los recicladores juegan un papel importante en el manejo de los residuos que se vierten en Patacón y que pueden desempeñar en nuestro país un servicio público para el bien de la comunidad mediante la  educación.

El reciclador es una pieza clave en el proceso de separación y reciclaje convirtiéndose en el mayor protector ambiental.

Acciones Legales

El Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) presentó ante el Ministerio Público una denuncia penal, el pasado 22 de enero en contra del administrador general de la Autoridad de Aseo y los ministros de Salud y Ambiente, respectivamente, por la presunta comisión de delitos contra el ambiente y la salud pública, a causa del incendio que se registró en el vertedero de Cerro Patacón, el 18 de enero y que hasta la fecha sigue 

“Estos son los funcionarios públicos que por la naturaleza de su cargo y por la competencia de las instituciones que dirigen tienen facultades, deberes y obligaciones con respecto a la gestión de los desechos, en este caso la crisis del vertedero de Cerro Patacón”, declaró Mari Helena Castillo, abogada del CIAM.

Sobre los funcionarios de la Autoridad de Aseo y el Ministerio de Salud pueden recaer delitos recogidos en los artículos 399, 402, 408 y 304 del Código Penal, y contra el ministro de Ambiente por posible infracción de los derechos de funcionario público conforme al artículo 356 del mismo Código.

Isaías Ramos, biólogo y especialista técnico del CIAM, recalcó que la recurrencia se da cada verano y “que los funcionarios que son responsables no toman ningún manejo correctivo en relación a esto. El tema del simple hecho de verter basura en el relleno no funciona y es algo que han venido haciendo todos los gobiernos. La administración actual a sabiendas de esta situación tampoco ha actuado. La denuncia es en función a la omisión de esos deberes y también pedir que se cumpla con la presentación de alternativas, tal cual se indicó el año pasado ante los medios de comunicación”.

La autora es Estudiante de Periodismo

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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