Reflexividad de principios: Estoicismo patriótico y justicia jurídica panameña
Muy buenos días pueblo panameño, felicidades por el recién fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que actuó en estricto derecho al dictar formalmente la inconstitucionalidad de la ley 406. Grande las posiciones patrióticas de este pueblo, defensor por iniciativa propia de los intereses de Estado, en cuya dignidad la hace empinar por siempre jamás en su legado histórico, es un ejemplo a la decencia y la honestidad en la defensa de los verdaderos intereses del Estado panameño, por los frutos o hechos los conoceréis, la clase política muestra su esencia, sobre todo distinguiéndose e identificándose a los periodistas de MEDCOM sus comentaristas abiertamente mostraron las líneas editoriales de este Medio de comunicación que tercio siempre manipuló al mejor estilo goebbeliano un análisis sesgado a favor de la minera First Quantum y la líneas presidenciales desde el Ejecutivo liderado por el ministro Alfaro y todo el Consejo de Gabinete y al Presidente Cortizo que firmó la ignominiosa ley 406 otorgándoles los beneficios a esta empresa minera canadiense con el contrato leonino (Esopo, fábula, 2000), tanto así que se denotan entre comillas, las dos perspectivas, sus “intenciones e inten(s)iones” sobre lo obvio y lo obtuso (en Roger Barthes, 1982) y los abiertos simulacros de repitencias informacionales de los masas medias (la radio, la prensa o periódicos escritos y principalmente la televisión, y que algunos adláteres periodistas o comunicadores aunaron, escondiendo siempre auscultar las intenciones solapadas, importar robarse al país. Sé que ahora vendrán las excusas de arrepentimiento a los que no hay que creerles, sobre todo no ver, leer y escuchar a estos medios difusores de las mentiras (Nietzsche, 2018).
Feamente a los periodistas deportivos de Medio de comunicación como MEDCOM en la transmisión del juego de fútbol entre Panamá -Costa Rica acallaron la expresión coral de los asistentes o público presencialmente o en la inmediatez del momentum al transmitir a la audiencia que estaba viendo el partido en donde se manifestó vehementemente la expresión coral al unísono "... el que no brinca es PRD", pero tergiversando la expresión por "el que no brinca es tico", eso se llama engaño, eso es imperdonable, pero sabemos que el balón pie está controlado por los medios corporativos de comunicación del país. Pero bueno a todos esos periodistas (que no todos) se escuda en desarrollar las líneas editoriales a favor de interés creados, en donde tales líneas temáticas operan en el libre confort en que espetan sus valoraciones opináticas, no hay ripostas intelectualizadas y si las hay como interlocutores a ideas o situaciones contextuales ocurridas, se les acallan en con calificativos desprestigiantes, es más ese periodismo difundido por los medios corporativos en donde hay introyección con demasías ideológicas (en intensión comunicativa del lenguaje) y la extroyección (en extensión comunicativa del lenguaje) (en Freire, 1981) por las “intenciones e intensiones” por la compresibilidad de una sola verdad que está interpretada en las vivencialidades culturales para simular la apariencia de la realidad real por ficciones o mintiendo descaradamente (Baudrillard, 1978).
Las falsaciones que se emiten masivamente en los medios comunicativos tradicionales, traspasan los linderos de la decencia y moral social, en cuanto a que las informaciones son pues misionerizadas por predicas de contenidos con verborreas superlativas, haciéndose de ello un sacerdocio que presenta a las audiencias sin menoscabo alguno para convencer desde el consenso una abrupta racionalidad particular y colectiva, pero disfrazadas por las entelequias de imitaciones de ideas inexistentes o hiperrealidad en cuanto a mensajes, opiniones con determinados interés de objetivos particulares, utilizándose los subterfugios a través de la llamada libertad de expresión y objetividad periodística en los tapetes de las mesas de debates o en las propagandas políticas que exacerban las retórica litúrgica que plagada y plegada por una directividad y centralidad con discursos necios y rectilíneamente (reacciones rectilíneas) ideologizados por el pensamiento único (Herbert Marcuse, El hombre unidimensional, 1994). Pero también fue destacable el papel que jugaron los jóvenes electronales (millennials, centenialls) y adultos masificadoras informaciones trasmitidas como emisores y receptores por el ciberespacio, y que con los usos tecnológicos, desmentían a los comunicadores que desarrollaban su oficio profesional desarrolladores de informaciones tergiversadas en las argucias masivamente publicitadas que conculcaban denunciando a los medios corporativos y sus comunicadores quienes favorecían a los intereses particulares que fundamentaban en nombre del bienestar económico de los empleados, los empleados que laboran en la mina, aumento económico en las pensiones y jubilados, pero estos comunicadores jamás explicitaban las consecuencias directas, destrucción ambiental superficial (flora, fauna, clima y panorama natural), contaminación química de los acuíferos y redes hídricas, etc.; fueron entonces los medios de comunicaciones alternativos y los usos de las redes sociales (dispositivos electrónicos de telefonía móvil, tabletas, ordenadores) e internet, quienes ampliamente publicaron los acontecimientos de la realidad verdadera.
Por ejemplo, las concreciones de evidencias son claramente distinguibles por el papel que jugaron algunos periodistas de los Medios televisivos en Panamá, tanto MEDCOM y TVN que en sus programas dominical, casi siempre sus acólitos perceptores desarrollan una liturgia constreñida a favorecer una opinión única a sus invitados en sus programas de análisis, que generalmente están de un mismo lado, es decir, ocasionando un abierto feedback o repitencia de discursos cuyos fondos están de un mismo lado y reverberan las mismas “intenciones e intensiones”, es decir, centralizándose los análisis que abiertamente se distinguen que son burdos y de baja manta; pese a ello, hay algunas veces que unos de sus invitados analicen las cosas con puntos contrarios, los mismos han de ser vapuleados por los propios periodistas perceptores que manejan dichos programas o también algunos invitados que defiende a los sectores económicos dominantes o el rendimiento alfombróso como adláteres profesionales y algunos empresarios que defienden de manera abierta y consciente, y ostentosa del extranjerismo, solo viendo el lucro de sus bolsillos, sin importarles que son panameños y que los recursos naturales y humanos que les provee riquezas, por lo que moralmente hay un compromiso ineluctable o inevitable con moral colectiva y ética particular para con la nación panameña.
Esta reflexión en estado consciente de reflexividad lleva a dos perspectivas antes mencionadas de “intención e intensión”, y para aquellos que se sientan aludidos y respondan desde sus opiniones contrarias a lo que he expresado desde la inteligibilidad de la sensatez de la mentalidad en autoreflexividad. Es obvio que la historia ha de absolver a quienes jugaron un papel lleno de dignidad patriótica y a quienes no lo hicieron, sino que se encubrieron a través de los discurso apologéticos y subterfugios retóricos para confundir a un pueblo que reacción con inteligencia e hidalguía profundamente moral en contra de la corrupción solapada que opera y actúa abiertamente en Panamá, los educadores, los abogados que emitieron opinión jurídica, los gremios profesionales, los movimientos sociales, los sindicatos, los estudiantes de la Universidad de Panamá que mostraron ese espíritu guerrero y estoico por defender con pulcritud a la nación panameña, pese a los inconvenientes de cierres de la Transístmica, pero con una causa verdadera justa en la defensa de la nación panameña, la historia a Ustedes los absolverá, pero también la historia también no absolverá y juzgará por siempre jamás.
El autor es Doctor e investigador de la Universidad de Panamá


