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La “Ataraxia y las emociones”; en tiempos de crisis nacional.

Por: Eric Santamaría Vallejos | Publicado el: 22 noviembre 2023



I.-La Ataraxia: Un estado de serenidad y tranquilidad interior

El choque del “TITANIC” con el iceberg, tan solo cuatro días más tarde de su partida, a pocos minutos para la medianoche del 14 de abril 1912, se produjo el fatídico choque que, en pocas horas, hundiría el “barco casi insumergible”. El pánico entre los tripulantes se convirtió en una vorágine de caos.

Algunas situaciones no dejan lugar a dudas sobre ciertos aspectos del salvamento, como el hecho de que los músicos a pesar de la tragedia y la consecuente idea de localizar un bote que los salvara no perdieron de vista, que su misión entonces sería, el dominio de las emociones, por lo que, a costa de su vida, desistieron y no claudicaron a las interpretaciones musicales de su repertorio, en momentos de agitaciones emocionales.

Hoy día, con los grandes procesos de revoluciones del conocimiento, el comportamiento asumido por los músicos del Titanic, muy bien pueden entenderse como su misión, que ya no sólo sería la de animar a la tripulación, sino que, además, frente a un estado de agitaciones emocionales y perturbaciones de sobrevivencias de los tripulantes, entonces sería el de generar con sus melodías, un estado de serenidad y tranquilidad interior, lo que muy bien denomina la filosofía estoica, como la “Ataraxia”.

La ataraxia, desde la etimología griega, se refiere a un estado de serenidad y tranquilidad interior, libre de perturbaciones y agitaciones emocionales. Está relacionada comúnmente con la filosofía estoica y la búsqueda de la paz interior a través del dominio de las emociones. A manera de vivencias, “Las cuatro estaciones de Vivaldi”, es un claro testimonio de expresión musical de las emociones y su contexto situacional.

Reflexiono, con cierto grado de paralelismo, asumo la idea del hundimiento del titanic y la actual situación de crisis nacional en Panamá, dado el caso particular, la nave el Estado panameño, conformada por el capitán (Ejecutivo), oficiales (Ministros, Magistrados, Diputados), y la maestranza (ministros asesores), quienes dejan entrever con el manejo del barco, terquedad, soberbia y arrogancia, (sin importarles si se hunde o no el barco), con las consecuentes colectividad de generar con su timonel desacertado, trauma emocional a la población panameña, que aún no vislumbra con la “crisis de credibilidad del capitán y su equipo”, pronto arribo a puerto seguro (No a la minería de cielo abierto).

En aras de aminorar un estado de agitaciones emocionales que perturban la tranquilidad espiritual, al igual que los músicos del titanic, la población panameña deberá recurrir al aprendizaje auditivo-perceptivo que la música como terapia canaliza y expresa desde la ejecución e interpretación, conformando un mundo sonoro que nos alienta y nos relaja emocionalmente. A manera de ejemplo, recúrrase a escuchar el Bolero Maurice De Ravel.

Los actuales momentos o circunstancias que se viven en el país con significativas expresiones de perturbaciones, desde las posturas estoicas, nos obligan a la necesidad de localizar válvulas de escape, que equilibren nuestras emociones en tiempos de crisis e incertidumbre.

Según la “ataraxia” el mundo sonoro que convergen en el encuentro de sonidos musicales, rítmica y secuencias armónicas, debe ser aprovechado con esa audición-percepción sonora y rítmica y la convergencia de una conexión emocional con la música. Esto supone disponer o contar con espacios sonoros para solventar los traumas, perturbaciones, intranquilidad psíquica-emocional, que nos vienen generando las actuales circunstancias políticas del país, es una necesidad obligada que se debe asumir como un aspecto vital de nuestra existencia humana. Es decir, momentos para la terapia musical.

La “ataraxia”, como un remedio sonoro, puede contribuir en aminorar las emociones toxicas y disruptivas, gestadas y desarrolladas por un entorno nacional, cargadas de energías negativas. Esto supone, el gran valor que la música posee como una expresión de sonidos, ritmos y secuencias armónicas. Todo ello, sugiere la idea sobre la necesidad de contar con momentos o espacios para degustar dentro de un mundo sonoro que aliente nuestras emociones asertivas y resilientes, para contrarrestar estado de agitaciones emocionales y perturbaciones.

Desde estudios neurocientíficos, en palabras de expertos del tema, se demuestran que la música tiene la capacidad de cambiar estados de ánimo, activando cada una de las estructuras emocionales del cerebro. Se han llevado a cabo experimentos en los que se ha modulado la actividad en prácticamente cualquier estructura emocional del cerebro gracias a las emociones estimuladas por la música.

La música es capaz de despertar el núcleo de las estructuras cerebrales creadoras de nuestro universo emocional. Víctor Hugo decía que "La música expresa aquello que no puede decirse con palabras, pero no puede permanecer en silencio". Escuchemos por ejemplo la 9na. Sinfonía de Beethoven. Obra maestra estrenada en Austria el 7 de mayo de 1824. Sobre todo, el fragmento del Himno de la humanidad según muchos.

Disponer de tiempo, disponibilidad y actitud al escuchar música, como un estilo de vida saludable, permiten que se activen las áreas del cerebro que se encargan de la empatía. Son las zonas cerebrales donde están las neuronas espejo que actúan reflejando las acciones e intenciones de los otros como si fueran propias. De esta forma podemos sentir el dolor de una comunidad impotente ante tanta corrupción e injusticias. La alegría de expresar desacuerdos frente a la Ley 406 que regula la minería a cielo abierto en Panamá o la tristeza de descubrir cada día más corruptos, entuertos de las finanzas del Estado y la pérdida de credibilidad de figuras públicas; (comunicadores sociales, candidatos presidenciales entre otros).  

Quizás, por esto la música es capaz de alterar nuestras emociones y crear lazos sociales; porque nos permite compartir sentimientos. En la película “apocalipsis now”, para incentivar los estados de ánimos de los soldados en vietnam, antes de cada misión, escuchaban “Cabalgata de las Walkirias. R. Wagner”. (¡resucita a los muertos de sus tumbas! “No hay nada mejor para levantar el ánimo más caído” Por ello la música resulta enormemente útil y tiene aplicaciones muy prácticas. Por ejemplo, en el cine la música resalta emociones y funciona como una guía que ayuda al espectador a entender mejor la escena.

En el Universo de Emociones podemos encontrar emociones conectadas con la música y con el arte en general. En “El origen de las especies”, Darwin defiende que “los sonidos musicales han sentado una de las bases más importantes para el desarrollo del lenguaje, ya que tanto el ritmo como la cadencia de la oratoria poseen rasgos musicales”. Esta conexión se ve reflejada gracias al cometa de las emociones estéticas que tiene la capacidad de desplazarse por el universo relacionándose con emociones de distinta índole, tanto positivas como negativas.

Con la música es más fácil la descripción sensorial. Con ella es posible evocar sensaciones y que el receptor entienda perfectamente a qué emoción nos estamos refiriendo. Como afirma J. Jauset en su libro “Música y cerebro, una pareja saludable: las claves de la neurociencia musical”, la música es una actividad que requiere grandes y múltiples recursos cognitivos, es un poderoso estimulante del diálogo que mantienen los hemisferios cerebrales favoreciendo un equilibrio dinámico entre las capacidades de ambos.  Tanto la percepción como la producción musical, movilizan diversas áreas corticales (auditiva, motora) y subcorticales (respuestas emocionales) que implican, de hecho, a la totalidad del encéfalo.

La música según la revista “Influencia de la música en las emociones humanas”, “es clave para estudiar las capacidades y funcionalidades del cerebro, especialmente las relacionadas con las emociones, algo realmente complejo que moviliza todos nuestros recursos y que está en permanente estado de investigación”. Lo que deja entender, es el hecho que permite indagar acerca de la organización cerebral, siendo una inestimable oportunidad para estudiar las funciones más desarrolladas del ser humano.

En el “fenómeno musical”, se refleja en todas sus dimensiones (física, emocional, vivencial y cognitiva) y se corresponde con la unificación e integración de los procesos cerebrales. No sorprende, pues, que la música sea considerada como un poderoso estímulo multisensorial. Algunos estudios la consideran como una de las actividades más complejas que la mente humana puede llevar a cabo e, incluso, algunos autores indican que, de todas las artes, la música es la que es capaz de modificar la conSciencia (con S) a conCiencia (con C) según Corbera, E. de manera más poderosa.

II.- De la reflexión de la Ataraxia a la posología de resarcimientos emocionales.

La ataraxia y el aprendizaje auditivo selectivo a través del degustar música ofrecen un camino hacia una música más serena y conCiente (con “C”). Al adoptar un enfoque relajado, cultivar una conexión emocional con la música y explorar la creatividad a través de los espacios para escucharla, analizarla y comprenderla, se pueden experimentar una transformación en su sistema auditivo selectivo musical.

La ataraxia no solo se convierte en un estado mental, sino también en un medio para desbloquear la verdadera expresión musical a través de la escucha. En este viaje, la música se convierte no sólo en una serie de notas en una partitura, ritmo, secuencias armónicas e interpretación, sino en un lenguaje vivo y personal que fluye desde la mente y el corazón del autor, su música hacia el mundo.

Ahora bien, ¿cómo la ataraxia y el aprendizaje auditivo selectivo, orienta y contrarresta, los efectos nocivos de las agitaciones emocionales y las perturbaciones de sobrevivencias, como un brebaje o antídoto para paliar las nocivas influencias toxicas emocionales.?   

A continuación, reflexiones a manera del uso adecuado “posología del medicamento” sobre cómo la ataraxia y el aprendizaje auditivo selectivo, contrarresta, los efectos nocivos de las agitaciones emocionales y las perturbaciones de sobrevivencias, como un brebaje o antídoto para paliar las nocivas influencias toxicas emocionales

Lo primero: Enfoque relajado: La ataraxia sugiere un enfoque tranquilo y sin perturbaciones. Al escuchar la música cualquiera que fuese, es importante conocer su secuencia melódica, armónica, rítmica o textual, Al adoptar estas características de un enfoque relajado, facilita la absorción de la información sonora-emocional de la obra musical de manera más efectiva.

Segundo: Conexión emocional: La música tiene una poderosa conexión emocional, y la ataraxia podría ayudar a desarrollar una conexión más profunda con la música. Aprender de manera auditiva implica sentir la música y expresarse a través de ella, más allá de simplemente cantarlas o parafrasearlas.

Tercero: Exploración creativa: La ataraxia no implica necesariamente la ausencia de actividad, sino más bien una mente tranquila y equilibrada. En el contexto musical, esto podría traducirse en una exploración creativa más libre, donde el aprendizaje auditivo (diversidad de estilos o características de género musical), permita experimentar con la expresión musical personal.

Por último. Apertura auditiva a estilos o géneros musicales según el estado de ánimo o emociones: Al buscar la ataraxia en el aprendizaje musical, se podría favorecer la fluidez en la interpretación. La capacidad de escuchar y comprender de manera auditiva puede llevar a una actitud de escucha más natural y emocional de la música. Es decir, una audición más sentida y autentica de la música que se escucha según sea el estado emocional “consciente” del oyente. Todo esto permitirá, un espacio mental propicio.

A manera de conclusiones.

Sólo “Dios” mi abuela y mi madre son testigos de los diversos procesos evolutivos emocionales logrados en la convivencia con la cultura y la vida profesional como músico. Las constante iniciativas en mi haber terrenal desde que inicie mi bregar con proyectos prospectivos musicales sea como musico o profesor de educación musical, son claros testimonios de las grandes oportunidades que ha facilitado muchos logros espirituales, familiares y profesionales. Que sería de mi vida si no hubiese tenido la oportunidad de un matriarcado con ella. Como diría el compositor español Alejandro Sanz “La vida es un milagro y la música es lo que nos lo recuerda”. A la música le debo casi todos mis logros. Es por ello, que la construcción del presente escrito es un pequeño diezmo por el talento con la cual mi Dios me bendice, y en agradecimiento, replico esa gran virtud que nos provee el mundo de la música. Felicidades en el Día del Músico.    

El autor es Docente de la Facultad de Ciencias de la Educación y Catedrático en el área de Didáctica y Tecnología Educativa

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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