La Marcha del Hambre y la Desesperación
Las jornadas populares de Colon en octubre de 1959 marcan un hito histórico importante para los trabajadores, inquilinos y campesinos panameños, ya que, luego de este hecho, se logró por primera vez en Panamá pactar un salario mÃnimo para los trabajadores, el código agrario y flexibilización en el trato hacia los inquilinos morosos.
La Marcha del hambre y la desesperación se originó porque seis meses antes se iniciaba en Colon trabajos de desmantelamiento de edificios en Coco Solo, Zona de Canal, sector atlántico. Los trabajadores colonenses que estaban desocupados, en pos de ser contratados, habÃan notado que no estaban pagando 1 dólar la hora, como habÃa sido pactado con la Zona del Canal, y, en su lugar, se estaban pagando 0.30 centavos ofrecidos por el contratista. Ante este hecho, los trabajadores intentaron boicotear al contratista; pero este mantenÃa su posición y contrato a personas fuera de Colon por los 0.30 centavos.
De este malestar social de los trabajadores, surgieron reuniones y convocatorias en contra de los contratistas. Luego pasa a la Unión de Sindicatos de Oficios Mixtos (USTOM) que se propone agrupar, organizadamente, a todos los trabajadores de Colon. A este movimiento también se le integran otras organizaciones cÃvicas juveniles.
La Marcha del hambre y la desesperación tenÃa tres objetivos concretos: el primer objetivo era el establecimiento del salario mÃnimo a cincuenta centavos 0.50) por hora; el segundo objetivo, la rebaja de los alquileres, que en plena crisis fueron aumentando de valor y el tercer objetivo buscaba crear un código agrario. Con estas tres demandas fundamentales, la Unión de Sindicatos Mixtos habÃa movilizado amplias capas de la población de Colón y sus alrededores. Se sumaron a este movimiento también los agricultores pobres pequeños de la región de Lago y la transÃstmica que, de manera decisiva, apoyaron la marcha hacia la capital de Panamá. (Barrera, 1979).
La noche del 5 de octubre de 1959, casi 5,000 personas de todos los niveles sociales se presentaron a despedir a los miles de abnegados y decididos representantes del pueblo colonense que caminaran 52 millas por las demandas del pueblo colonense. A lo largo de la caminata por la carretera transÃstmica, la marcha fue respaldada por la población que les brindaba agua, comida y apoyo moral a los peregrinos. El apoyo también fue otorgado por los residentes de San Miguelito y estudiantes de la Universidad de Panamá.
*VÃctor Noel, estudiante de la MaestrÃa de Historia de las Relaciones de Panamá con los Estados Unidos, Universidad de Panamá
Los manifestantes usurparon las curules, mientras los legisladores huÃan del recinto. Dos de ellos, alcanzados por la multitud, fueron arrastrados en una charca, luego fue necesario la intervención militar.
La intervención de la Guardia Nacional dio como resultado el arresto de los lÃderes Andrés Galván y Eugenio Barrera, quienes fueron sancionados con 90 dÃas de arresto por orden del presidente de la Asamblea Nacional. Estos dirigentes, que fueron encerrados en la cárcel modelo, exigieron su liberación inmediata a través de un recurso de Habeas Corpus. A los 17 dÃas fueron liberados y una vez puesto en libertad, el gobierno, dirigido por el presidente Ernesto de la Guardia, acordó discutir las demandas.
Los representantes del gobierno con los lÃderes populares y sindicales iniciaron las discusiones, en las que los marchantes colonenses exigieron los siguientes puntos: a) la creación de la Ley del salario mÃnimo, b) rebaja inmediata de los alquileres y c) el código agrario.
Los trabajadores instalaron una comisión que discutirÃa y recomendarÃa al ejecutivo el salario mÃnimo como base a 0.50 centavos la hora a nivel nacional, la rebaja de los alquileres con base en el canon de arrendamiento según la fecha del 31 de diciembre de 1945 y la aprobación de la ley de la reforma agraria. Las conquistas, luego de esta gesta popular, se evidencian en los resultados obtenidos.


