La doctrina Monroe a principios del siglo XXI
Luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la polÃtica exterior norteamericana cambió y retomó inclusive viejas posturas del siglo XIX Donde un gobierno consiente con el terrorismo porque es demasiado débil para actuar contra él, o donde el gobierno ha colapsado totalmente y no puede ejercer autoridad---debemos tomar como nuestro guÃa un presidente que vivió cien años atrás: Theodore Roosevelt… él anunció una polÃtica que desde entonces es conocida como el Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe. Si es que eso es posible, posee hoy más importancia que en el dÃa que Roosevelt lo propuso. (Frurn y Pede, 2003, 119)
El tema de la seguridad pasa a asumir un papel central, dirigiendo las principales atenciones para la región de Medio Oriente - vinculadas al fundamentalismo islámico -. La guerra declarada al terrorismo por parte del gobierno de George W. Bush adquiere contornos bien amplios, incluyendo paÃses que apoyan los grupos terroristas de todo tipo.
De acuerdo con el secretario de Estado, Colin Powell: «Cualquier organización que esté interesada en operaciones terroristas para subvertir los gobiernos legÃtimos, democráticamente electos, o gobiernos que representan la voluntad de su pueblo, es una amenaza». (Powell, 2001)
En ese nuevo tipo de guerra, no hay una clara definición del momento de la victoria, lo que le confiere un carácter permanente: «Yo pienso que nosotros podremos juzgar que la guerra está siendo vencida o fue vencida cuando no vemos aquel tipo de incidente terrorista sucediendo en cualquier lugar. Ahora, ¿nosotros llegaremos a eso algún dÃa? Yo no sé». (Powell, ob. cit.).
En el informe Patterns of global terrorism 2001, presentado en mayo del 2002, se amplÃa un número de Estados en la mira del gobierno, con criterios de inclusión algo subjetivos y con sanciones previstas. El documento acusa a Cuba, Irán, Iraq, Libia, Corea del Norte, Siria y Sudán de Estados patrocinadores del terrorismo y amenazas para la paz mundial y, por tanto, sujetos a acciones militares.
En el mes de junio de 2002, en discurso para los graduados de West Point, el presidente de Estados Unidos presenta, de forma más sistemática, los nuevos direccionamientos de la polÃtica exterior, delineando las premisas de la que pasará a denominarse como «Doctrina Bush». Consecuentemente con ese cambio de abordaje, el desencadenamiento de acciones no tendrá como blancos apenas agresores reales del paÃs o de sus aliados, más incluirá ataques preventivos contra enemigos considerados potenciales, bastando apenas sospechas sobre la posesión de armas de destrucción masiva y soporte al terrorismo.
En consecuencia, desde nuestra perspectiva, la polÃtica exterior de Estados Unidos tiene una dimensión netamente estructural. Con independencia de la permanencia o no de la actual administración, no vislumbramos amenazas a la continuidad del orden mundial, cuya defensa anima el espÃritu de la Doctrina Bush. (Ayerbe, 2003, 10)
*Dumas Myrie S. Estudiante de la MaestrÃa en Historia de las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos. Universidad de Panamá
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