Revolución tercermundista frente al Imperialismo
Atendiendo al mal uso e interpretación del término tercermundismo, y que dista mucho de ser catalogado como inferior en relación con un valor posicional. Es importante resaltar que este término que conforma un tercer bloque se articula o surge posterior al debilitamiento de la alianza de los vencedores en la segunda guerra mundial y a la pugna por el control geopolítico y económico de los dos potentes sistemas en boga el capitalismo y el comunismo soviético. Sin embargo, parafraseando a Sauvy cuando acuño el término, fue para hacer una separación en referencia al espacio político de este nuevo grupo o bloque, que no era ni de occidente ni socialista en relación con los poderes ya antes mencionados.1- (Aracil, 1998)
Por otro lado, el imperialismo en su máxima expresión se desarrolla en las primeras décadas del siglo XX, en particular para Estados Unidos, el camino fue exitoso de la mano de la Doctrina del Destino Manifiesto y las diferentes políticas exteriores desarrolladas para consolidarse como Imperio en América Central y el Caribe. Ahora bien, ¿qué clase de imperio? En esta perspectiva consideremos lo dicho por Annino. “El dilema crucial es si el imperio se puede considerar históricamente un garante de la paz y el progreso o, al contrario, un sistema de opresión política y económica” (Annino, 2014). A ese tercer grupo catalogado como tercermundista por ser no alineado a ninguno de los dos bloques hegemónicos, pertenece Panamá desde 1976, no obstante, con un recurso natural incomparable que desde su descubrimiento fue la codicia y la pugna entre varias potencias, dentro de la que desde luego triunfo con su política pragmática los Estados Unidos.
Siguiendo la línea de análisis de Alfred respecto a que el tercermundismo estaba conformado por esos países que son “ignorados, explotados y despreciados, pero, que quieren llegar a ser algo”. (Valdés, 2000) Y considerando que Panamá fue explotado en su recurso natural por este imperialismo estadounidense, aprovechándose de sus frágiles o casi nulas estructuras para gobernarse a nivel nacional, así como internacional por muchos años.
Atendiendo al concepto de revolución que desde luego es importante considerarlo en su definición más generalizada que es la, de establecer un cambio respecto a la relación entre dos poderes, en este caso el del gobierno de Estados Unidos hacia el gobierno panameño. Y que si bien es cierto el concepto “Revolución” no se aplicó como tal al momento de establecerse ese poder imperial en suelo panameño, el mismo queda implícito según nuestra percepción de la temática.
Es nuestra conclusión que Panamá, con la categoría de tercermundista, explotado, pero con el anhelo de llegar a ser algo consólida en 1964, un movimiento que podría catalogarse como revolucionario respecto a un cambio de poder en las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos, así como una nueva visión de país a nivel internacional, movimiento este que se había iniciado con verdadero ahínco y nacionalismo desde 1942 frente a ese dominio imperialista cuasi colonialista.
Annino, A. (2014). Silencios y Disputas en la Historia de Hispanoamérica. Bogotá , Colombia: TAURUS.
Rafael, M. Aracil . (1998). El mundo Actual: de la segunda Guerra mundial a nuestros días.
Valdés, L. M. (2000). Población Reto del Tercer Milenio. MÉXICO: UNAM.
*Aida Valdés Es estudiante de la Maestría de Relaciones de Panamá y los Estados Unidos. Universidad de Panamá
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