Introducción a una MetodologÃa de la TeorÃa de la Argumentación
La argumentación está presente en gran parte de nuestras actividades discursivas cotidianas. Se puede argumentar oralmente o por escrito, formal o informalmente, y en cualquier situación en la que el emisor de un mensaje busca convencer o persuadir a su receptor.
El estudio de la MetodologÃa de la TeorÃa de la Argumentación es interdisciplinario- Es la forma como se obtienen conclusiones con lógica, e incluye el arte y ciencia del debate, el diálogo, la conversación y la persuasión mediante reglas de inferencia y procedimentales. Por ejemplo, como nuestras ideas y conceptos son aprendidos, al sustituir palabras por imágenes no será fácil descifrar la idea que se desea transmitir, a menos que argumentemos. De allà que sea importante aprender a argumentar.
Frecuentemente expresamos razonadamente nuestra opinión y recibimos las de los demás las cuales podemos aceptar o refutar para lo que empleamos de manera natural técnicas y estrategias argumentativas; esto se puede mejorar aplicando un método a la teorÃa de la argumentación centrándonos en detalles como los que a continuación explicamos.
Lugares donde argumentamos
Se argumenta en el ámbito laboral cuando se está en una entrevista de trabajo; en una conversación espontánea, en un juicio o en un afiche publicitario.  Por tanto, si bien no es igual argumentar en una entrevista que en un alegato para defender una tesis jurÃdica, existen aspectos básicos de la argumentación y su implementación que debemos aprender.
Argumentos y puntos de vista
No confundir argumento con punto de vista. Mientras que éste es una opinión, ideas, una perspectiva de cada uno sobre una situación o tema, o una forma de ver o pensar las cosas, un argumento requiere análisis más profundo del por qué o razones por las cuales vemos una determinada realidad. No es simple manifestación de ideas, como la opinión.
Imaginemos el número 6 que para otros ser 9 dependiendo de su orientación.  ¿Cómo argumentarÃamos en contra o a favor en cada opción? ¿Cómo defender cada situación? El argumento tiene estructura propia y su objetivo es convencer a través de ideas, fundamentos o datos.
Premisa y conclusión
La composición de un argumento distingue premisa de conclusión. Mientras que la conclusión es aquella afirmación a favor de la cual damos razones, las premisas son las afirmaciones acerca de las cuales damos razones. El primer paso al construir un argumento, es preguntarnos 1. qué estoy tratando de probar y 2. cuál es mi conclusión. Sin responder estas interrogantes no argumentamos.
Por otra parte, es importante presentar las ideas en un orden natural. Una fórmula es generar alguna discusión seguida de razones o exponer primero las premisas y la conclusión al final; en cualquier caso, debemos expresar nuestras ideas ordenadamente para mostrar la lÃnea de pensamiento de la forma más natural posible. Además, debemos partir de premisas fiables. Si no se está seguro acerca de su fiabilidad puede que tengamos que investigar o leer más para ofrecer algún argumento a favor de dicha premisa, y no extendernos si no estamos seguros.
Estructura de un argumento
El argumento se estructura mediante un texto introductorio, y luego de una o varias premisas y una conclusión relacionadas de manera coherente, es decir, que tratan de un solo tema o asunto de tal forma que lo que se expresa en una oración se relacione con la siguiente y asà sucesivamente: esto es coherencia, con lo que se intenta demostrar, defender o atacar una proposición a partir de datos que se pueden comprobar para convencer al receptor.Â
Un ejemplo tÃpico: los extraterrestres no existen porque nadie los ha visto o probado su existencia. La conclusión de que no existen es consecuencia de las premisas pudiendo ubicarse al comienzo o al final de éstas de las que depende; son oraciones a favor o en contra de una proposición y demuestran que tenemos la razón sobre lo que concluimos.Â
Todo discurso argumentativo tiene una estructura interna formada por un punto de vista o tesis y por premisas y razones, bases o fundamentos que validan la posición del emisor en su intención de convencer.   Este punto de vista puede ser entendido como la tesis o sea, la opinión sostenida por alguien y que sirve de punto de partida o llegada de un argumento. El texto argumentativo ofrece información desde nuestro particular y personal punto de vista tratando de convencer y debe contener tesis, bases, garantÃa, y respaldo.
La tesis necesita bases o razones de apoyo a lo que se plantea. Adicionalmente el argumento debe contener una garantÃa o vÃnculo que dice por qué es pertinente tal base para x tesis. Por último, contamos con el respaldo entendido como los elementos de información general que apoyan las garantÃas, lo cual conformará el cuerpo argumentativo.
En conclusión, la argumentación es una actividad discursiva oral o escrita, formal o informal, en cualquier situación en que el emisor busque convencer o persuadir a su receptor. La estructura del texto argumentativo consta de introducción, cuerpo argumentativo y conclusión. En la introducción se da a conocer el tema del que tratará el texto y la tesis, es decir, la postura que el autor mantiene. En el cuerpo argumentativo se exponen los argumentos o razonamientos que apoyan la tesis, y la conclusión revisa las ideas más importantes con la opinión del autor para generar un cambio en el lector.
Referencias
Leal, F. (2017). ¿Qué función cumple la argumentación en la metodologÃa de la investigación en ciencias sociales? Espiral (Guadalaj.) Vol.24 N° 70 Guadalajara sep./dic. 2017.
El autor es profesor de MetodologÃa y Técnicas de Investigación JurÃdica en la Facultad de Derecho
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