Accidentes petroleros
Los derrames de petróleo son una de las consecuencias más temidas de cualquier accidente naval. Es una fuga de esta mezcla de hidrocarburos en un cuerpo de agua, principalmente los mares a través de los cuales circulan los buques petroleros. Un vertido de petróleo puede causar alteraciones en los ecosistemas marinos que tarden décadas en recuperarse, asà como múltiples afecciones para los seres humanos.
Cuando ocurre un accidente de esta Ãndole se genera una capa delgada aceitosa de petróleo que se esparce rápidamente, se estima que puede llegar a extenderse a 100 metros de diámetro en tan solo una hora y media. Por otro lado, gran parte del petróleo derramado se evapora y se descompone en la atmósfera, lo que nos indica que hay una contaminación doble que impacta directa y agresivamente al medio ambiente.
El impacto de los derrames de petróleo en la población, esta sustancia puede entrar al organismo a través de la piel de igual forma por medio del consumo de productos del mar y por la inhalación de los gases que produce, lo que repercute en la salud con enfermedades tales como, irritación de la garganta y el estómago, depresión del sistema nervioso, dificultad para respirar y neumonÃa. Si esto afecta gravemente a las personas, ¿se imagina a los seres que habitan en los océanos?
En la vida marina provoca muertes por asfixia, envenenamiento o exposición a contaminantes tóxicos del petróleo, también se presentan alteraciones en el comportamiento, infertilidad y deformaciones de los animales. Las plantas que forman parte del ecosistema marino se ven afectadas de igual manera por la mancha de petróleo en la superficie que impide se lleve a cabo la fotosÃntesis de la vegetación al no permitir la entrada de luz solar al fondo del mar.
A lo largo del tiempo se han registrado derrames de petróleo en distintos paÃses y las consecuencias siempre han sido devastadoras para la naturaleza. El peor derrame de petróleo de la historia de la humanidad ocurrió en enero de 1991 en la guerra del Golfo Pérsico, cuando las fuerzas de Irak en su retirada de Kuwait abrieron las válvulas de los pozos y oleoductos y vertieron al mar entre 252 y 336 millones de galones de petróleo, algo más de 1.600 millones de litros, según la BBC de Londres.
Nuestro paÃs, Panamá, no escapa de esta triste realidad, en el 2021 fue reportado en los medios la llegada de algún tipo de derivado de petróleo que afectó la playa de la isla Taboga en el pacÃfico de Panamá. Esto fue provocado por un derrame de más de 250 mil galones de combustible en la entrada pacÃfica del Canal de Panamá. Este trágico evento tuvo un gran impacto en el medio marino, la actividad pesquera, comercial y el turismo.
Existen algunas medidas de acción ante un derrame de petróleo como la contención y recogida, esto es, rodear al petróleo con grandes barreras para recuperarlo después, agregar dispersantes al mar, que son sustancias quÃmicas que lavan el agua al descomponer el petróleo en pequeñas gotas diluyendo sus efectos dañinos con lo que se ayuda a las bacterias a digerir los hidrocarburos y por últimos la incineración que en muchas ocasiones han funcionado hasta un 95% de los casos.
Lo más importante de este tipo de contaminación es la prevención. Podemos tomar las siguientes medidas: inspeccionar periódicamente los barcos e instalaciones en busca de fugas, mantenerlos bien y en excelente estado, utilizar solo tanques de combustible certificados, realizar prevención en las instalaciones que estén en tierra pero frente a la costa. Tomando estas medidas, podemos ayudar a garantizar que los vertidos de petróleo en el mar se reduzcan al mÃnimo.
La autora es estudiante de la Facultad de Comunicación Social, escuela de Periodismo.


