Grooming: conociendo al depredador
Con la reciente desaparición de la niña Aderlyn Llerena de nueve años, el debate sobre la seguridad de los (as) niños (as) y los (as) adolescentes en Panamá ha cobrado mucho más fuerza e importancia.
Depender estrictamente de las leyes, no va a resolver el tema de las desapariciones y/o feminicidios de menores de edad. Se ha vuelto imprescindible enseñarles a las infancias y a las juventudes, algunas de las alertas que pueden indicar que están ante un depredador sexual.
De acuerdo a la Coalición Nacional contra la Violación, Abuso e Incesto de los Estados Unidos (RAINN por sus siglas en inglés), lo primero que hay que tener claro, es que, por lo general, es alguien de confianza, algún conocido dentro del núcleo familiar o muy cercano a él, quien arremete contra él o la menor. Alguien de la entera confianza de los padres.
Hay que tener presente que un adulto que prefiere pasar más tiempo con un menor que con personas de su misma edad, puede levantar alertas. Aunque no todos los que se acercan, tendrán malas intenciones, hay que ser precavidos.
La mayorÃa de los depredadores conocen lo que a niños y a jóvenes les atrae, incluso, saben lo que sucede dentro de la familia. Saben quiénes son sus vÃctimas, porque ya han iniciado un ritual de preparación llamado "grooming".
¿Qué es el "grooming"?
El grooming no es más que la utilización de métodos de manipulación que los depredadores sexuales usan para acercarse a sus vÃctimas.
Este acercamiento puede darse de manera virtual, presencial o ambas. Un depredador sexual escoge a sus vÃctimas en base al fácil acceso y a su vulnerabilidad. Ante la comunidad y la familia se presentan como personas amables, generosas y de gran apoyo.
Se ganan la confianza del menor mediante regalos, halagos, atención y comparten "secretos" haciéndole creer que hay una bonita y solida relación, pero que deben mantener en secreto porque "los demás no entenderÃan".
Empiezan a tocar a la vÃctima de una forma que pareciera inofensiva: abrazos, cosquillas, jugar a la lucha. Más adelante estos juegos escalan a situaciones más serias, como masajes o bañarse juntos. Suelen mostrar pornografÃa o hablar de temas sexuales para ir creando la idea del contacto sexual.
No obstante, es mucho más fácil identificar las alertas en la infancia que en la adolescencia.
Para un (a) joven es más complicado señalar que está siendo vÃctima de grooming sobre todo si la edad está cerca a la del abusador. Algunas alertas que pueden indicar que algo está sucediendo son : si él o la adolescente mantiene una relación con un adulto y hay secretismos, hay un cambio severo de actitud, no hay lÃmites, hay comportamiento indebido, son las señales más comunes.
¿Cómo saber si una persona amable, encantadora y generosa es un depredador?
No hay una manera certera de saberlo. Lo más saludable es enseñarles a los niños desde una temprana edad y de acuerdo a su desarrollo psicológico y emocional, que existen lÃmites en cuanto a lo que deben permitirle a alguien sobre su cuerpo.
En la modalidad online, los depredadores crean perfiles falsos y se hacen pasar por jóvenes adolescentes. Hablen de estos temas con los hijos.
La mejor arma de un padre es estar informado de lo que ocurre en el mundo exterior y estar presente en la vida de sus hijos desde pequeños: saber quiénes son los adultos que los rodean, sus amigos, los padres de sus amigos, que publican en sus redes sociales, con quienes se comunican, con quien salen. Aconsejarles que no confÃen en nadie, que caras vemos corazones no sabemos, crear un vÃnculo de comunicación y de confianza inquebrantable. Hablarles de los peligros que hay y que pueden hacer para defenderse.
El mundo ya no es lo que era hace treinta años atrás, ahora es un lugar demasiado inseguro y poco confiable, por eso es indispensable darles a las audiencias información que pueda ser útil en su cotidianidad.
La autora es Estudiante de Periodismo


