Las razones del veto presidencial al proyecto de ley 480
Parte II
En nuestra primera entrega del presente artículo de opinión, se considero muy oportuno y sobre todo, por el veto presidencial al proyecto de ley 480 que fue aprobado por la Asamblea de Diputados el pasado 17 de enero del año en curso, las debidas consideraciones que dio a lugar al proyecto de ley en mención el calificativo de “inconveniencia e inexequible”
Nuestra segunda entrega, precisa algunas apreciaciones infundadas de un colectivo de interesados, quienes no dudaron en hacer uso de la “ignorancia atrevida”, para justificar un entuerto descabellado, que, a final de cuenta, no era más que una iniciativa demagógica para crear espacios politiqueros.
¡Es falsa la noción de todo aquél que se atreva afirmar que los egresados de una escuela normal muestren mejores resultados en los procesos educativos, que los egresados de los profesorados dados en cualquiera de las universidades sean oficiales o particulares! ¿Qué estudios realizados con ambas muestras y dónde ha sido publicado el estudio, sobre todo, en el contexto panameño?
Por el contrario, Senacyt (2019), expone que “Todo comienza en la educación básica y media. Se reconoce que cualquier sistema de educación en una economía conducida por la innovación, tiene como columna vertebral la calidad y alcance de la educación primaria, secundaria y la competencia de sus maestros.
Los indicadores positivos de años de estudio, cobertura y conclusión existentes no revelan que los estudiantes panameños hayan alcanzado los niveles de conocimiento y habilidad requeridos por la economía del conocimiento, (el subrayado es nuestro), estos ciertamente, no dominan las destrezas básicas. En el dominio de las matemáticas y la lectura que son esenciales en la nueva economía, “el país está fuertemente rezagado tal como señalan los resultados de la prueba PISA y las pruebas SERCE y TERCE conducidas por el Laboratorio de Evaluación de los Aprendizajes y de la Enseñanza”.
El informe presentado por Senacyt (2019), orientan algunas reflexiones e interrogantes. ¿Acaso es responsabilizan de las universidades oficiales y particulares los bajos resultados en la Educación Básica y Premedia del país? ¡Insisto!, ¿qué estudios serios se han desarrollados para evaluar competencias desde sus predictores, indicadores y logros de aprendizajes en el caso de los egresados de una normal de maestro en relación con las universidades y, sobre todo, con la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Panamá?
Alguna vez escuche aquel refrán que dice, “nadie puede ser vegetariano hacia dentro y caníbal hacia afuera”. Es decir, la inconsistencia de lo dicho y lo actuado. Mostrar una cierta resistencia a cualquier expresión de aplicación de estrategias neoliberales y desconocer su aplicación subversiva con acciones so pretexto de mejorar la calidad de la educación superior, constituyendo nuevas universidades estatales sería caer en el jueguito evidenciado por Narodoweski (2020), que la educación se encuentre diversificada, ya que, por una parte, está con problemas financieros, empobrecida en términos de capacidad educadora y carente de una calidad educativa para responder a las grandes transformaciones sociales, económicas dentro de la primera revolución digital y la cuarta revolución industrial. Que no responde con mayores márgenes de maniobra para educar y capacidad de estructurar proyectos autónomos y que no se ajusta a los requerimientos del mercado empresarial.
En ese sentido, Pires y Reis (1999) en Isaura Castelao-Huerta (2012), la estrategia neoliberal puesta en escena por algunos gobiernos de la región, ha sido abandonar las instituciones de educación superior a su propio destino, hasta que, en el agotamiento y el estrangulamiento, acepten soluciones que van en detrimento de su función de producción y distribución democrática del conocimiento. ¡Reflexión!, ¿es familiar la reducción de presupuesto para la investigación y la dotación de insumos tecnológicos y materiales en la mejora de los servicios de formación universitaria. ¿Qué universidad estatal se vio obligada a efectuar marchas de protesta en el logro de mejores presupuestos para seguir operando en un gobierno presidencial anterior al actual?
La experiencia en muchos gobiernos de la región de Centroamérica y el Caribe, en Lampert (2005), a partir de la década de los noventa (90), además de no realizar las debidas inversiones ni implementar políticas públicas ajustadas a la realidad de la educación superior pública, están reduciendo los presupuestos, lo que afecta a la universidad en su conjunto, en lo concerniente a las funciones básicas de educación, investigación y difusión y pone en riesgo la operatividad, la manutención y la infraestructura de las instituciones estatales de educación superior.
En Panamá, “El principal desafío identificado es la ausencia de un marco de política para el desarrollo universitario de largo plazo, es decir una política de Estado”. (Senacyt 2019)
El Porqué de la inconveniencia e inexequible del Proyecto de ley de Universidad Pedagógica.
Con la puesta de ideas en nuestra primera entrega y en lo párrafos precedentes del presente escrito, la intención ha sido la necesidad de la coherencia entre lo que pienso y escribo. Por ello, concluyo con mis siguientes posturas que presumo orientaron al señor presidente de la República de Panamá, el consabido y oportuno veto razonable al proyecto de ley 480 que creaba la Universidad de Ciencias Pedagógicas.
- La pretensión de endebles argumentos para justificar el surgimiento de un “ave fénix” y buscar un chivo expiatorio para le allanen el camino a la creación de esta nueva institución, trayendo detrás de sí duplicidad de funciones con sus consabidas necesidades de nuevos recursos, financieros que a todas luces evidencian que los objetivos no son académicos, más bien politiqueros.
- Los criterios politiqueros partidistas oportunistas, mercadearon la creación de universidad pedagógica, so pretexto de elevar la calidad educativa y la cantidad de educadores de excelencia, en los niveles básica, media y superior, sin que medie como elemento referente, unos antecedentes científicos que den luces de las razones del estado de calidad de las instituciones de estudios superiores, en formación de profesionales de las enseñanzas.
- Lo que sería la Universidad de Ciencias Pedagógicas, como iniciativa parlamentaria con vicio de inconstitucionalidad, no era más que hacerles el juego a sectores politiqueros oportunistas sin la garantía de una excelencia académica de un centro incipiente de formación de profesionales de la educación.
- Lo pactado entre el Ministerio de Educación y La Universidad de Panamá, donde acuerdan entregar a los egresados de Instituto Pedagógico el “título de Licenciatura en Ciencias de la Educación” firmado por el secretario general de la Universidad de Panamá, la Decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, la Coordinadora del Instituto Superior, el Rector de la Universidad de Panamá y la ministra de Educación, todos ellos, responsables de la firma del título. Como conclusiones de este acuerdo vigente, ¿Son o no son egresados de excelencias con las certificaciones de la Universidad de Panamá desde hacen años? ¿Qué estudios evaluativos se han desarrollados en término de mejores competencias formativas entre los que tienen su licenciatura de la Universidad de Panamá, y los que cuentan con un solo bachillerato pedagógico?
- La falsa noción de una mejora de la calidad de la educación superior, aspecto que menos les interesa a los politiqueros y que carecen de formación ya que por desconocimientos su discurso responde a criterios neoliberales como una racionalidad rectora que esparce los valores y las mediciones del mercado a cada esfera de la vida y que estos “politiqueros” interpreta al ser humano y sobre todo a los profesionales de las enseñanzas, exclusivamente como homo oeconomicus.
Finalmente, para concluir, con mis apreciaciones en éstas dos (2) entregas, publicadas en este prestigioso boletín universitario, concuerdo con las valoraciones brindadas por el Señor presidente de la República de Panamá, entorno al Proyecto de ley 480, que pretendía la creación de una Universidad Ciencias Pedagógica por “inconveniencia e inexequible”. En palabras de Peter Drucker “No hay nada tan inútil como hacer con gran eficiencia algo que no debería haberse hecho en absoluto”
De ahora en adelante, las energías y el entusiasmo, debe enmarcarse en proponer iniciativas que encaminen “El principal desafío identificado en Panamá, es la ausencia de un marco de política para el desarrollo universitario de largo plazo, es decir una política de Estado. Se evidencia también la necesidad que la política facilite la definición de un plan de desarrollo universitario a largo plazo, pero con metas de corto plazo que permitan su evaluación”. (Senacyt 2019). Y, una renovada Facultad de Ciencias de la Educación de la mejor Universidad de Panamá, como institución líder certificada en la formación de los mejores educadores que precisen los sistemas oficiales y particulares del país en sus diversos niveles de escolaridad o formación.
El autor es Profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Panamá


