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Sociedad del Conocimiento: Creación textual, cuidado del lenguaje

Por: Yajaira Mc Elfresh | Publicado el: 10 febrero 2023



En toda redacción se requiere de dos actores esenciales, la claridad y el orden.  Es por ello, que de ahí se deriva reconocer la información que transmitimos a través del mensaje, pues, el contenido ha de comunicar que debe ser comprendido sin dificultad alguna por el destinatario.

Vygotsky afirma: "La escritura consiste en un sistema de signos que designan sonidos y palabras en el lenguaje hablado, y que, a su vez, son signos de relaciones y entidades reales".

Es por ello, que mediante la escritura ejercitamos nuestra capacidad reflexiva de comunicación y expresión. A ello contribuye todo el proceso de redacción dirigido a escribir con orden y claridad, para construir y producir textos variados.

Un texto no es un conjunto de palabras y de oraciones aisladas, sino que constituyen una unidad de sentido organizada donde convergen la intención del hablante-escritor y la capacidad interpretativa del hablante-lector.

Según la teoría lingüística de Saussure, el signo lingüístico es la unidad de significado más pequeña en la comunicación humana. Esta se conforma por un significado (concepto) y un significante (imagen acústica).

En el proceso de construcción de casi todos los textos cada uno tiene su propio molde.  En este proceso intervienen un conjunto de elementos léxicos, ortográficos, gramaticales y pragmáticos, unidos a las estrategias de redacción y estilo que permiten adecuar el contenido a cada tipo de texto.

La comprensión del texto es vital, esto llevará al lector a hacerse preguntas, buscando respuestas. Silva Camarena, lo cita de la siguiente manera:

“Para saber hay que preguntar. Preguntar consiste en articular las interrogaciones de la razón mediante palabras. Hacer ciencia es plantear preguntas y formular respuestas utilizando palabras”.

Con el fin de estructurar la información que vayamos a proyectar en el escrito, es conveniente clarificar el propósito. Y tenemos que dar respuesta a preguntas tales como: ¿Qué me lleva a escribir? o ¿Por qué escribo?, ¿A quién me dirijo?, ¿Qué deseo contar?, en definitiva, el propósito se encuentra en el contenido de las preguntas, es decir, la respuesta que espero y deseo del lector.

La estructura de cualquier texto, según el carácter de relación de los predicados, guía la interpretación. Según Berezhnova y Kraevsky, "los textos con la estructura en cadena activan la actividad mnémica (memoria) y permiten realizar la interpretación más completa".

En la actual sociedad del conocimiento, sin duda, la palabra escrita ha sido la herramienta fundamental para plasmar el avance mismo de la civilización; además, puede haber significado la inspiración y fuente para la creación del nuevo conocimiento.

Una vez fijado el criterio de ordenación de las ideas, se debe disponer a elaborar un esquema o guión que nos facilite la redacción.  Además, de presentar las ideas con coherencia, debemos apoyarlas con explicaciones claras, ejemplos, referencias, citas y otros recursos necesarios que proporcionen solidez al contenido del texto y despierten interés por la lectura.

En cuanto a la planificación, la estructuración y organización de las ideas del texto, deben determinar la finalidad del escrito (didáctico, de crítica, literario, entre otros), el enfoque a utilizar (impersonal, objetivo, subjetivo, singular o plural), el género (periodístico, científico, informativo, comercial, literario, etc.), el tono (enérgico, objetivo, frío, práctico, irónico, sarcástico, etc.), el lenguaje y el estilo (culto, formal, informal, coloquial, retórico, sencillo, natural, etc.), la extensión o el espacio que se va a emplear y el destinatario a quien nos dirigimos.

Aprender a escribir es reflexionar con el lenguaje sobre el mundo, sobre los demás, y sobre nosotros mismos. Asimismo, escribir es examinar la realidad y saber cómo la simbolizamos y la transmitimos. 

Para escribir bien, hay que tener necesidad de comunicar algo a alguien y de sentirse atraído por el manejo de la lengua.

Como plantea Daniel Cassany pensar a la escritura como una acción que se desarrolla a través del tiempo y ocurre en la mente del autor, donde se desarrollan los procesos compositivos.

Y la redacción como forma de composición organizada, contribuye a la reproducción de ideas por escrito, demostrando la capacidad comunicativa, el dominio y el cuidado del lenguaje en la creación textual.

La autora es Docente de la Facultad de Comunicación Social

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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