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Competencias de estudio de la fonética articulatoria, acústica y auditiva

Por: Muriel S. de Londoño* | Publicado el: 30 noviembre 2022



Resulta interesante plantear las competencias de estudio de la Fonética como disciplina, dado que las investigaciones desde el ámbito fonético se pueden llevar a cabo desde tres perspectivas que focalizan la atención en aspectos disimiles y pertinentes que revelan diversos rasgos distintivos en la producción de los sonidos del habla. Estos son desde el enfoque de la fonética articulatoria, la acústica y la auditiva.

De acuerdo con Antonio Quilis (1989) la Fonética articulatoria o fisiológica estudia el conjunto de operaciones en las que intervienen los órganos fonadores para la formación y emisión de los sonidos que constituyen el mensaje.

En la producción del sonido interviene un conjunto de órganos que se conoce como “aparato fonador”. Estos órganos tienen además otras funciones estrictamente fisiológicas (respiración, deglución...). El conjunto de órganos que intervienen en la fonación se puede clasificar en tres grupos:

  1. Órgano respiratorio o cavidades infraglóticas.
  2. Órgano fonador o cavidad laríngea.
  3. Cavidades supraglóticas.

Cavidades infraglóticas: Están constituidas por los órganos propios de la respiración: pulmones, bronquios, tráquea.

Los pulmones: Son los que desempeñan la función más importante. Su misión es doble: fisiológica, pues son instrumento de la respiración; y servir de proveedores de la cantidad de aire suficiente para que el acto de la fonación se realice.

Realizan constantemente dos movimientos: inspiración, absorbiendo aire; y espiración, expulsándolo. Durante este segundo movimiento se puede producir el sonido articulado. El aire contenido en los pulmones va a parar a los bronquios, y de aquí a la tráquea, que desemboca en la laringe.

Cavidad laríngea u órgano fonador: La laringe está situada inmediatamente por encima de la tráquea. Está formada por cuatro cartílagos: el cricoides, el tiroides (o nuez) y dos aritenoides. Los dos aritenoides se mueven sobre el cricoides gracias a un sistema de músculos. Desde los aritenoides parten los músculos que abren y cierran la glotis. Dentro de la laringe están las cuerdas vocales, que son como dos tendones o dos pliegues. Están situadas horizontalmente en dirección anteroposterior. Por su parte anterior están unidas al interior del cartílago tiroides, y por la posterior a las aritenoides. El paso que queda entre las cuerdas vocales cuando están abiertas se llama glotis.

La acción de las cuerdas vocales produce la primera gran clasificación de los sonidos articulados: – Los sonidos son sonoros si las cuerdas vocales vibran (como las vocales y algunas consonantes: [b, d, g, m, n, l, r,...]. – Los sonidos son sordos si las cuerdas vocales no vibran (como [s, f, x, ?])

Cavidades supraglóticas: Al pasar la corriente de aire (vibrando o no) por la zona laríngea, entra en la cavidad de la faringe laríngea (o laringofaringe) y luego en la laringe oral, donde se va a producir otra gran división de los sonidos, según la acción del velo del paladar:

Sonidos articulados orales: se producen si el velo del paladar está adherido a la pared faríngea. Es el caso de [p, b, s, k]. 

Sonidos consonánticos nasales: se producen si el velo del paladar desciende de la pared faríngea. Por ejemplo [m,n].

Sonidos oronasales (o sonidos vocálicos nasales): se producen si están abiertas simultáneamente la cavidad bucal y la cavidad nasal. Por ejemplo: [?]. Cuando el sonido es oral, la única gran cavidad existente es la bucal. Al poder cambiar fácilmente su volumen y su forma gracias a la movilidad de la lengua, de los labios y del maxilar inferior, se pueden originar diferentes cavidades de resonancia que son las que producen, al actuar como filtros, los distintos sonidos articulados.

La parte superior de la cavidad bucal está constituida por el paladar, dividido en dos zonas:

  1. El paladar duro, que está en la parte anterior y es óseo. Comienza inmediatamente por detrás de los alvéolos y queda dividido en: prepaladar, mediopaladar y postpalatal 2. El paladar blando o velo del paladar, que está en la parte posterior y se divide en dos zonas: zona prevelar y zona postvelar. En la parte inferior de la boca está la lengua, órgano activo por excelencia. La lengua se divide en su cara superior o dorso en: predorso, mediodorso y postdorso. Su punta se llama ápice, opuesto a su raíz, en el extremo posterior.

Fonética acústica

Por otra parte, A. Quilis (1989) sostiene que la Fonética acústica es el estudio de la onda sonora y su percepción. Se ocupa de la medición científica de las ondas de sonido que se crean en el aire cuando hablamos. Así como a los fonemas les atribuimos unos rasgos articulatorios, a los sonidos les podremos atribuir unos rasgos acústicos: vocálico/no vocálico y consonántico/no consonántico, compacto/difuso sonoro/sordo, nasal/oral, interrupto/continuo, estridente/mate, grave/agudo. Estas mediciones se reflejan en espectrogramas, en los que quedan reflejados los distintos formantes en que se descomponen los sonidos.

En el lenguaje las ondas que se producen son siempre compuestas. Las primeras ondas que se crean reciben el nombre de fundamental y las otras que se

superponen reciben el nombre de armónicos.

Es importante tener muy claro los componentes acústicos del sonido articulados que son:

  • Tono: llamado primer armónico o armónicos fundamentales o tono fundamental.
  • Intensidad: depende de la amplitud de la vibración total.
  • Timbre: resultado de la conformación de los armónicos en un sonido.
  • Duración: tiempo que empleamos en la emisión de u n sonido.

A la representación acústica gráfica de los componentes de los sonidos se le llama espectro y estos representan la amplitud y la frecuencia de un fenómeno sonoro. El conjunto de sonidos de una lengua se clasifica en vocales, consonantes y glides.

  • Las vocalesson sonidos musicales debido a las vibraciones periódicas del aire laríngeo que pasa libremente por el canal bucal.
  • Las consonantesson sonidos de la lengua oral, originado por el cierre o estrechamiento del tracto vocal por acercamiento o contacto de los órganos de articulación y se clasifican según el modo de articulación y el punto de articulación
  • Las glidesson sonidos caracterizados por presentar un grado de abertura de la cavidad bucal intermedia entre el de las consonantes más abiertas y el de la vocal más cerrada.

Acento: es un rango fónico que permite distinguir una sílaba respecto a las otras, creando un contraste entre sílaba tónica y átonas.

Ritmo: es un rasgo prosódico determinado por la distribución de acentos y pausas.

Entonación: está relacionado básicamente con la percepción, a lo largo de un enunciado, de los cambios de frecuencia de vibración de las cuerdas vocales.

Fonética auditiva

Considera la fonética desde el punto de vista del oyente (receptor). La audición comienza en el oído y termina en el cerebro. Estudia los mecanismos de la percepción del sonido. La fonética auditiva se preocupa más por la captación del sonido mismo, mientras que la fonética acústica estudia las propiedades físicas y acústicas de los sonidos durante su transmisión. El sonido (audible en el ser humano) es una sensación percibida en el órgano del oído, producida por la vibración que se propaga en un medio elástico en forma de ondas.

  1. Marrero (2001, p. 17) dice lo siguiente:” El sonido, como todos sabemos, consiste en una serie de cambios en la presión del aire. Pero ¿de qué manera puede nuestro cerebro utilizar estas ondas? Será necesario “traducirlas” a otro tipo de energía que el sistema nervioso sí consiga aprovechar: la energía eléctrica. Por eso la audición es un mecanismo muy variado. Comienza como un proceso acústico, con la llegada de la onda sonora al oído externo; se convierte después en un proceso mecánico, cuando esa onda se transforma en movimiento de los huesecillos en el oído medio; luego se transmuta en un proceso hidráulico, en la cóclea, cuyo medio acuoso cambia los movimientos anteriores en olas; por fin, en su etapa más compleja, lo encontramos en forma de impulso nervioso, electroquímico, a su paso desde el órgano de Corti por el nervio auditivo hasta el cortex cerebral. Los órganos que intervienen en toda esta transformación, altamente especializados, tienen la función de potenciar y proteger la señal que llega a ellos para que la cadena funcione de modo óptimo: que no se pierda ninguna información, pero que tampoco se envíen señales innecesarias”.

Por otra parte, V Marrero (2001) agrega que se establecen tres áreas en el estudio del sistema auditivo:

  1. El oído, dividido en externo, interno y medio, es el encargado de esa transformación, cuyo fin último es codificar adecuadamente los cambios en frecuencia, intensidad y tiempo de la señal sonora.
  2. Las vías auditivas convierten lo que en la cóclea eran activaciones individuales de las células en patrones de actividad neuronal. En los distintos núcleos que conforman estas vías, encargadas de llevar la señal auditiva hasta la corteza del cerebro, se produce una enorme cantidad de interconexiones neuronales. Esto permitiría la formación de detectores más complejos, capaces de descubrir y transportar propiedades abstractas de lo que hasta ahora eran sonidos (pero empezarían a convertirse así en fonemas).
  3. El cortex o corteza auditiva, el estadio más profundo y complejo de

procesamiento. Su estudio se centra en la localización de funciones para cada hemisferio, y la posibilidad de especialización (una zona especializada en el procesamiento de la música, frente a otra dedicada al lenguaje, semántica frente a sintaxis, ritmo frente a armonía); esta visión modular, defensora de la existencia de dominios diferentes y relativamente autónomos en el cerebro, se enfrenta a otras propuestas según las cuales el cerebro se organizaría en procesos horizontales (recordar, juzgar, comparar...), que actuarían sobre todo tipo de representaciones (lingüísticas, musicales, visuales, olfativas...).

No cabe duda que estas  tres ramas de la Fonética, que se ocupan de los sonidos del habla,  son fundamentales para el estudio integral de esta disciplina,    pues ya no se limita a un solo enfoque, sino que ha evolucionado, es decir, permite el estudio desde el punto de vista fisiológico, también desde la perspectiva de las ondas sonoras,  porque mide de manera científica los sonidos al momento del habla y, además, abarca  los mecanismos con que se percibe el sonido, esto es desde la óptica  del receptor. 

*La autora es profesora de Español

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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