Lo bueno, lo malo y lo feo de los subsidios
Muchas han sido las posiciones a favor y en contra con respecto a los subsidios por parte de la población en general, empresas privadas y organizaciones gubernamentales. Recordemos que, los subsidios son una ayuda económica que una entidad o una persona recibe de un organismo oficial para cubrir una necesidad existente de manera TEMPORAL.
En Panamá, se otorgan 26 subsidios a hogares, la Caja de Seguro Social y a empresas. Hay quienes piensan, como lo dejó claro el Prof. Juan Jované, economista, que hay subsidios que sólo deben ser transitorios, sobre todo aquellos otorgados a empresas, ya sea para iniciar o sostener la misma.
Durante el año fiscal 2021, y, de acuerdo al Ministerio de EconomÃa y Finanzas (MEF), el Gobierno otorgó $2,315 millones, siendo los hogares de escasos recursos los más beneficiados. Del total de subsidios dirigidos a los hogares panameños, 49% corresponde a la ayuda por la COVID-19, 14.6% subsidio eléctrico, 14.5%  Becas Universales o PASE-U, 7.6%  programa 120 a los 65, 3.9%  gas licuado, 3.5%  intereses preferenciales y 2.5% Metrobus. Asimismo, el programa de becas mostró un incremento al pasar de B/. 323 millones en 2020 a B/. 334.2 millones en 2021.
Si bien es cierto que el Estado es el responsable de garantizar los derechos humanos básicos, el individuo tiene la responsabilidad, de igual manera, a contribuir a mejorar su condición de vida. Es esta dicotomÃa, lo que ha provocado la polémica y el debate en torno al tema.
Lo bueno
Con estas medidas económicas, en teorÃa, el Estado asume parte de los costos en los que incurren los individuos menos favorecidos, permitiéndoles mejorar su condición de vida, dejando asÃ, cierta holgura para distribuir sus ingresos en otras actividades que contribuyan a ese mejoramiento.
Lo feo
Muchos detractores de los subsidios aseguran que ciertos grupos de la población no utilizan la ayuda para el fin con el que fueron creados, pues no tienen la intención de producir.
Los subsidios solo resolverÃan la situación económica del panameño de manera superficial. No se están dando soluciones a largo plazo. Otros, alegan que el gobierno pierde recursos valiosos que pudieran ser utilizados en otros sectores mucho más productivos.
Lo malo
Las entidades gubernamentales no tienen establecido un proceso de filtros a los que deben someterse los que aplican para el otorgamiento de estas ayudas, es decir, que quien requiera de ayuda para vivienda, luz, comida, seguro médico deberá llenar un formulario de aplicación, presentar pruebas de que está trabajando pero que no le alcanza, o que se encuentra activamente buscando trabajo y no tiene una fuente de ingresos, que tiene circunstancias especiales, entre otras.
Cabe destacar, que el proceso de admisión variarÃa de acuerdo al tipo de ayuda que se solicite. Un sistema formal de otorgamiento de ayudas económicas reducirÃa en gran medida el número de personas que abusen del programa, permitirÃa un mayor control de información a la entidad gubernamental permitiendo mejorar de manera constante los servicios.
Lo malo seguirá siendo pues, la falta de ese procedimiento formal en la concesión de las ayudas económicas y la existencia del juega vivo de muchos panameños.
Quizás la eliminación de los mismos no sea la solución en estos momentos pues vivimos en un paÃs donde la brecha de la desigualdad social se agiganta cada dÃa más, sin embargo, es imperativo cambiar la forma en que se implementan los programas y como se otorgan, lo más pronto posible.
La autora es Estudiante de Periodismo


